InicioPortadaNacionalBAJA CALIFORNIA SUR, SEGURA…BODEGA DEL CÁRTEL DE SINALOA

BAJA CALIFORNIA SUR, SEGURA…BODEGA DEL CÁRTEL DE SINALOA

*Por aire, mar y tierra transportan su droga hasta “Las Californias”

*Se le considera la segunda entidad más segura de la República Mexicana

*El crimen organizado es el que impone su “Pax narca  p’a no calentar la plaza”

*El gobernador impasible ante embate de los cárteles de Sinaloa y Jalisco

José Sánchez López/Baja California

La Paz.- El estado de Baja California Sur, de acuerdo a estadísticas del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, se le considera el segundo más seguro del país, con el menor número de homicidios en lo que va del sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, sólo Yucatán, dice la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, tiene menos registros de ese delito.

Ese es el caso de Baja California Sur, donde el 70% de la población dice sentirse segura, según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía  (INEGI) a través de la Encuesta Nacional de Victimización y Percepción sobre Seguridad Pública (ENVIPE).

Bajo la óptica del profesor de primaria y gobernador del estado, Víctor Manuel Castro Cosío, “la entidad se mantiene dentro de los estándares de seguridad favorables, dándole a la ciudadanía tranquilidad y confianza en los cuerpos de salvaguarda y aplicación de justicia”.

“Es el resultado de la coordinación en la materia; trabajo en conjunto entre los tres órdenes de gobierno, la seguridad pública es el pilar sobre el que descansa el desarrollo, siendo el tema de mayor relevancia, y que a ha catapultado a Baja California Sur como el segundo estado más seguro del país”, sostuvo el gobernante.

Esa es la percepción oficial, sin embargo un reporte de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), señala que la presencia de grupos del crimen organizado no siempre se traduce en una alta tasa de violencia homicida, sino en una “Pax Narca” impuesta por las mismas organizaciones criminales al pactar para mantener un territorio en paz, donde puedan vivir tranquilamente con sus familias.

De acuerdo a informes de la SEDENA, hackeados por el grupo de activistas Guacamaya Leacks, las organizaciones criminales que predominan en ese estado, son: el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, mismos que desde hace años acordaron una tregua permanente para mantener la entidad en calma, sobre todo sin asesinatos, si acaso “medidas de corrección” para quienes no respetaran sus órdenes.

De ese pacto, han estado enterados al menos los últimos cuatro gobernadores: Narciso Agúndez Montaño, del PRD, de abril de 2005 a abril de 2011; Marcos Covarrubias Villaseñor, del PAN, de abril de 2011 a septiembre de 2015; Carlos Mendoza Davis, también del blanquiazul, de 2015 a 2021 e incluso Víctor Manuel Castro Cosío, de Morena, mandatario en turno.

  Pese a ello, cuando Castro Cosío ha sido cuestionado por los medios, sostiene que no hay indicios que pudieran siquiera sugerir tal situación “y la mejor muestra de ello es el que nuestro estado sea uno de los más seguros en el país”.

En torno a su indolencia para aplicar a ley y combatir ya no el trasiego de droga en la península, sino el consumo, conforme a lo expuesto por María Guadalupe Saldaña Cisneros, senadora panista, hay pruebas irrefutables de su indolencia.

El 2 de febrero de este año. fue detenido Manuel Castro Sandoval, coordinador de Eventos Especiales del Gobierno del Estado, ex chofer del gobernador Castro Cosío y brazo derecho del actual secretario General de Gobierno, Saúl González Núñez, cuando circulaba sobre el Bulevar Forjadores, colonia Mezquitito, en La Paz.

Fue capturado por agentes de investigación de la Unidad Especializada en la Investigación del Delito de Comercio de Narcóticos de la procuraduría estatal, tras una denuncia anónima en la que acusaron que el sujeto estaba vendiendo droga. Al revisar su vehículo se le encontró en posesión de 24 dosis de Crystal y 10 de cocaína, así como de una pistola de aire comprimido, por lo que fue trasladado a la oficina de la referida Unidad.

Sin embargo, horas más tarde fue puesto en libertad sin mayores explicaciones,

Al ser cuestionado el gobernador Castro Cosío respecto a la conducta de su colaborador, dijo:

“Tenía un gramo de no sé qué y otro gramo de no sé cuál, entonces ya no son objeto de prisión pues, porque son consumidores” y minimizó además que hubiera siso detenido con un arma, “es una pistola de aire, de esas que traen los chamacos, no peligrosa pues; no es arma prohibida”.

Paran justificar su dicho y reafirmar su postura, dijo que se debe trabajar más en el cumplimiento de exámenes antidoping, para evitar que siga habiendo trabajadores de gobierno “enfermos” que existen en diferentes áreas del estado”.

En torno al caso, el sudcaliforniano Jose Antonio Gutierrez Casas, subió a las redes sociales el siguiente comentario: “el grupo político que gobierna BCS tiene muchos nexos con el crimen organizado, todo ellos tienen vínculos con el crimen, las mafias, el tráfico de influencias y ahora sale el mismo gobernador con que la droga encontrada a su amigo, tocayo y colaborador no era narcomenudeo, sino para consumo personal, así se las gastan”.

LAS RUTAS DEL NARCO POR AIRE, MAR Y TIERRA

De acuerdo a los informes hacjeados, desde hace cuatro años, la SEDENA identificó rutas aéreas, terrestres y marítimas  por donde los cárteles que dominan Sinaloa introducen sus cargas de drogas.

 Por todas las vías, el crimen organizado ha trazado una serie de rutas de producción y trasiego de drogas que inician en Chihuahua, Durango y Sinaloa, desde el llamado Triángulo Dorado del narcotráfico donde los dos grandes cárteles que dominan en el país, Sinaloa y Jalisco y el de los Beltrán Leyva, con menor poderío, producen y transportan su mercancía hasta Baja California Sur.

Se trata de la ruta del “Mar de Cortés”, la cual tiene 12 puertos de salida de embarcaciones pequeñas y medianas que se extienden a lo largo de los 650 kilómetros del litoral sinaloense.

Los Beltrán Leyva son representados por Fausto Isidro Meza Flores, “El Chapo Isidro”, que usan las rutas de los ferries cuya línea está trazada de los puertos de Topolobampo al norte, en Ahome, y el de Mazatlán en el sur del estado, cuyo destino es La Paz, Baja California Sur.

Para la Defensa Nacional, según el documento “Problemática y Panorama delictivo en Sinaloa”, los grupos de narcotraficantes usan puntos de salida en casi todos los municipios que tienen costa, pues además de Topolobampo, se localizan otros “puertos narco” en Las Glorias, Guasave y en Angostura por donde bajan los cargamentos hacia La Reforma y Costa Azul.

En Culiacán, se tienen detectadas salidas al mar desde Eldorado y en Navolato, desde la Bahía de Altata. Hacia el sur, en Elota salen de Celestino Gasca, un pequeño pueblo costero cuyos habitantes viven de la pesca de ostión y otras especies.

De San Ignacio se cuenta con Dimas y de Mazatlán, además del puerto de alto cabotaje, también usan Villa Unión para embarcaciones menores y de Rosario, los barcos con cargamentos salen de El Caimanero.

Estos puntos son los que convergen con La Paz, Los Cabos y otros sitios de BCS, y se derivan del “escurrimiento” de la droga desde la zona serrana, tanto de Sinaloa, como de Chihuahua y Durango, donde los grupos delincuenciales tienen sus cosechas o instalan laboratorios de drogas sintéticas: fentanilo y metanfetamina.

Los siete corredores del trasiego hacia la costa incluyen, de acuerdo a Sedena, el de Choix-El Fuerte-Los Mochis en el norte, luego Baborigame (Chihuahua), Cinco Llagas, y de ahí Sinaloa de Leyva, Estación Bamoa y playa Las Glorias. Estas dos rutas son controladas por la gente de “El Chapo” Isidro.

Hacia la región centro del estado, está el corredor Guadalupe y Calvo, Soyatita-Tameapa-Badiraguato-Pericos, después Santiago Papasquiaro (Durango)-Canelas-Tamazula, Culiacán-Navolato-Altata.

En dirección sur está San Dimas-Tayoltita, San Ignacio-Dimas, El Salto-Pueblo Nuevo (Durango), Concordia-Mazatlán y por último El Mezquital (Durango)-Rosario.

Los cargamentos bajan a la costa en avionetas ligeras, camiones de remolque y camionetas tipo pickup que puedan soportar los viajes. También hay aeronaves que vuelan desde el sur del estado y aterrizan en las inmediaciones de Los Cabos y La Paz.

En los municipios de Ahome, El Fuerte y Choix controla Adelmo Núñez Molina, “El Lemo Núñez”, considerado cercano a los Guzmán, y con quien en 2020 mantenía una pugna con Doroteo Jacobo Trejo, es quien controla la situación.

Pero en los mismos municipios, también confluye el liderazgo del “Chapo” Isidro junto con su gente, quienes controlan por entero los municipios de Guasave y Sinaloa de Leyva y doned se registra el ayor número de enfrentamientos.

En el documento se advierte del tipo de armamento de alto poder que tienen los grupos delincuenciales, así como las unidades pesadas habilitadas con blindaje artesanal equivalente al nivel 5 o nivel 7.

Un dato relevante es la forma en que se comunican entre sí y que cobra relieve ya que, en ciudades como Culiacán, se observan parvadas de motociclistas siguiendo a convoyes militares avisando por radio los movimientos de las unidades del Ejército o Guardia Nacional.

Son para comunicaciones clandestinas, desde teléfonos celulares, radios portátiles, destacando que actualmente emplean aplicaciones de mensajería en teléfonos tipo Android y IPhone, así como radios con banda de dos metros y digitales, que le permiten encriptar sus comunicaciones.

Estos equipos le permiten al crimen organizado coordinarse no sólo para los propósitos del trasiego de drogas, sino también para monitorear en tiempo real los operativos, la movilización de tropas y vehículos que pudieran emplear las fuerzas armadas para operar de manera encubierta.

En un audio difundido en grupos de WhatsApp, se escucha cómo entre “punteros” se avisan de “camionetas Yukon” sospechosas en las que pudieran circular agentes encubiertos de la DEA en Culiacán.

“Estén al tiro”, concluye en voz de orden la voz en el radio general. De hecho, el Cártel divide el uso de frecuencia entre “radios generales”, en los cuales todos tienen acceso a esa línea y pueden escuchar y los “radios privados”, cuyas comunicaciones están reservadas a jefes y sus lugartenientes

Desde las comunidades pesqueras y rancherías con el control de la pesca, bailes populares, venta de alcohol, pelas de gallos y prostitución, sin descuidar el narcomenudeo, afirman efectivos militares que “La Empresa” a cargo de miembros del Cártel de Sinaloa para “Los Chapitos” ya se estableció en Baja California Sur, precisa el Consejo Ciudadano por la Seguridad Pública y Justicia Penal.

En La Empresa, como en las grandes compañías, hay departamentos internos: quién controla las operaciones económico-social, quién trafica, quién extorsiona, quién vende y quién ejecuta.

TABLAZOS PARA ALINEAR

Hay grupos especiales encargados de “disciplinar” a los desobedientes que no acatan las órdenes de mantener el estado en paz, para lo cual hacen sorpresivos rondines en busca de infractores.

Jesús Torres Meza, dijo que fue abandonado en un terreno baldío del barrio El Manglito, en La Paz, luego de ser severamente golpeado. Sus familiares dijeron que Jesús fue testigo del “levantón” de un narcomenudista apodado “El Cutis” y  de su novia. Como reconoció a los sicarios también fue “levantado” para “convencerlo” que no hablara. Los levantados nunca aparecieron.

Según estadísticas oficiales, las lesiones dolosas por tortura se incrementaron 17.35 por ciento en el 2023, en comparación del 2022, pues de mil 400 eventos pasaron a  mil 643, un promedio de 243 lesionados por tortura, es decir un registro de 4.5 personas al día.

Dentro de los “indisciplinados, figuraron narcomenudistas, comerciantes, pescadores y pobladores en general, por no acatar órdenes o ir más allá de los límites que establecieron los grupos de control.

Y mientras todo eso sucede, los elementos de la Guardia Nacional no reportan operativos o detenciones de narcotraficantes; está más interesados en interceptar pescadores furtivos, sobre todo de la especie Totoaba (un kilo de dicho pez llega a valer hasta más de 8 mil dólares), para despojarlos de su producto y después venderlo a los mismos narcos,

“Es un hecho que los cárteles y no las autoridades, son los que mandan aquí”, comenta resignado uno de los lugareños.

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