InicioPortadaNacionalCAYÓ “LA VACA” O LA “BESTIA”TERROR DE COLIMA

CAYÓ “LA VACA” O LA “BESTIA”TERROR DE COLIMA

*Su captura desató en Colima quena de vehículos, bloqueos, balaceras

*“La Bestia”, motejado de esa manera por su crueldad y saña para asesinar a sus enemigos

*Tras conocerse su detención se registraron disturbios en Colima, Villa de Álvarez y otros puntos

José Sánchez/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche/Sol Chiapas/Sol Belice/La Opinión de Puebla*

Ciudad de México. – La captura de José Bernabé Brizuela Meraz, apodado “La Bestia”, “El Animal” o “La Vaca”, uno de los más sanguinarios narcotraficantes asesinos que mantuvo hundidos en el terror y la zozobra durante varios años a los colimenses, originó balaceras, quema de vehículos, bloqueos y una serie de disturbios en Colima, sumándose de esa manera a la violencia que se ha desatado en al menos media docena de estados por situaciones similares.

“La Bestia”, motejado de esa manera por su sevicia y saña para asesinar a sus enemigos, quien estuvo aliado al Cártel Jalisco Nueva Generación, fue detenido en la Ciudad de México, en la Alcaldía Miguel Hidalgo, por elementos de la Secretaría de Seguridad Pública de la ciudad capital, al mando del titular, Omar Hamid García Harfuch.

Tras conocerse su detención, en la que participaron miembros de la Secretaría de la Defensa Nacional, se registraron disturbios en Colima, Villa de Álvarez y otros puntos.

La gobernadora de Colima, Indira Vizcaino Silva, reconoció la labor de la policía capitalina y señaló que los integrantes de la Mesa de Coordinación Estatal para la Construcción de Paz y Seguridad. Se mantienen en alerta y se encuentran en sesión permanente para atender los incidentes y realizar operativos.

Pero ¿quién es “La Vaca” que se había constituido en amo y señor de Colima?

El pasado mes de abril, Grupo Sol dio a conocer el negro historial de este individuo que a petición de nuestros lectores, volvemos a reproducir:

José Bernabé Brizuela Meraz, apodado “La Bestia” o “El Animal”, por su saña y brutalidad al asesinar a sus enemigos, ha sido capturado lo menos tres veces e incluso sentenciado a 34 años de cárcel, pero ni sus arrestos y su condena lo han sometido; ha operado para el Cártel de Tijuana, el Cártel de Juárez y para el Cártel Jalisco Nueva Generación, al que traicionó y declaró la guerra tras fundar el Cártel Independiente de Colima.

De acuerdo a la entonces Procuraduría General de la República, Brizuela Meraz, oriundo de Lázaro Cárdenas, Michoacán, comenzó en el narcotráfico a los 18 años de edad, enrolándose en el Cártel de Tijuana, bajo las órdenes de los hermanos Arellano Félix, y al menos hasta el 2010 se le ubicaba en esa organización, ya diezmada por el abatimiento o encarcelamiento de sus líderes

“Estatura 1.65 metros, de piel morena clara, caucásico, labio grueso, boca mediana, oreja grande, ceja semipoblada y triangular, ojo chico de color café oscuro, pelo corto, frente amplia, cara alargada, nariz chata”, se leía en su ficha criminal, luego de una de sus primeras aprehensiones, en junio de 2002 y ser fichado en el Centro de Readaptación Social de Tijuana, Baja California.

A fines de la primera década, sus zonas de operaciones se ubicaban en Colima, Michoacán y Baja California. Ya había extendido su territorio. La PGR le atribuía ya entonces cargos por asociación delictuosa, secuestro, robo, homicidios, amenazas y coacción hacia jueces penales.

En 2010, el Cártel Jalisco Nueva Generación se consolidaba, luego que los Valencia y/o los Cuinis, se apoderaran del disminuido Cártel del Milenio para poner al frente a Nemesio Oseguera Cervantes, El Mencho, y en ese tiempo Brizuela Meraz se aposentó en Comala, Colima.

En febrero de 2010 ya había sido ubicado como responsable del asesinato de Cristian Alejandro Ceja Mayoral, un joven de 21 años, así como lesiones por disparos de arma de fuego contra otro adolescente, de 17 de edad, en la ciudad capital del estado.

Operaba también con los nombres de José Bernabé Vaca Villarreal y/o Bernabé Olvera López y se le señalaba de ser el autor material del asesinato de Gustavo Javier González de la Cruz, el Parral, y/o el Frijol, en marzo de 2008 en la misma ciudad.

Ya era temido en la entidad por la ola de secuestros, extorsiones y levantones que terminaban en ejecuciones, como la de un narco apodado El Ventarrón en 2007, en un paradero de camiones; así como la muerte de dos sujetos apodados el Jhonny y El Rata en 2010, en el poblado de Joyitas de Villa de Álvarez. Y poco a poco iba afianzándose como líder delincuencial en la venta de drogas.

A finales de abril de 2011, fue arrestado en la entidad colimense tras un operativo encabezado por la Policía Federal y la Marina Armada de México, pero quedó libre en circunstancias que no fueron aclaradas pese a los cargos que se le imputaban.

Cuando volvió a caer en manos de la justicia, fue arrestado en el barrio de El Mezcalito, junto con dos policías locales que le protegían, pero su captura no trascendió y volvió a quedar libre.

Por su historial de violencia en Colima operando para el Cártel de Tijuana, pasó a formar parte del Cártel de Juárez y se convirtió en el encargado de coordinar embarques de droga en Manzanillo y en el Puerto de Lázaro Cárdenas. Era ya jefe de plaza en las zonas relevantes para la salida y desembarque de cargamentos de drogas o precursores químicos.

En agosto de 2011, la policía local aseguró en la misma colonia del Mezcalito a Adrián Epitacio Brizuela Meraz, el Pistacho, hermano de José Bernabé.

Su consanguíneo ya operaba para el CJNG y había sido vinculado con el asesinato y descuartizamiento de una trabajadora sexual que se relacionó con un integrante de la banda rival. La habían ejecutado para evitar que filtrara datos que afectaran a la organización.

El Baca nuevamente fue capturado el 25 de julio de 2019, al encontrarlo en posesión de una escuadra calibre 38 súper, Comander Colt, color negro, pero alegó arresto arbitrario, golpes y que había sido detenido en otro sitio al señalado por sus captores, por lo que lo dejaron en libertad.

El 23 de mayo de 2013 fue recapturado de nueva cuenta en un operativo encubierto de inteligencia militar, en una casa de seguridad en el centro de Comala, con un altar enorme a La Santa Muerte. La finca estaba vigilada por cuatro escoltas armados con fusiles y aditamentos lanzagranadas.

Como no se entregó se dio el enfrentamiento en el que hubo dos vigilantes abatidos y tres agentes heridos. Brizuela Meraz, portaba una Beretta calibre 380 y en el inmueble, con valor de más de 2 millones y medio de pesos, se aseguraron equipos de comunicación, armas largas, granadas y metanfetaminas.

Al ser reconocido como líder delincuencial, ofreció cinco millones de dólares para que lo dejaran ir, pero sus captores no aceptaron y lo pusieron a disposición del Ministerio Público Federal.

Fue trasladado a la Ciudad de México junto con su esposa, Lorena Sánchez Rodríguez, además de Tania Jezabel Maciel Pulido y Humberto Chavarría Gómez, quienes ya operaban como narcomenudistas para el CJNG.

Pasaron tres años de procesos judiciales y la entonces Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada, informó que gracias a las pruebas presentadas en su contra, había logrado que el 28 de octubre de 2016 se le condenara a 34 años de prisión y 785 días de multa.

Los cargos habían sido delincuencia organizada, posesión de armas y municiones de uso reservado para las fuerzas armadas. Su pareja recibió una pena de ocho años y 135 días de multa por portar armamento de uso exclusivo, mientras que Maciel Pulido fue sentenciada a 11 años por los mismos delitos, además de narcotráfico.

Fue internado en el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, donde dijo haber sido amenazado de muerte por Miguel Ánfel Treviño Morales, el Z-40, líder de los Zetas.

Bajo el argumento de rotaciones precautorias, fue llevado al penal de Mengolí de Morelos, en Miahuatlán de Porfirio Díaz, Oaxaca, pero la noche del 22 de diciembre de 2019 fue dejada en libertad, aunque se le cumplió una orden de arresto por asesinato y delitos contra servidores públicos, girada desde el juzgado de Primera Instancia Penal en Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Con el conocimiento del mandamiento judicial, se ordenó que su traslado fuera realizado por elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones de Oaxaca. El convoy debía transitar alrededor de dos horas sobre la carretera federal 175 para llegar al aeropuerto Internacional en la región de Valles Centrales.

Sin embargo, el 23 de diciembre de 2019, los efectivos estatales que lo trasladaban fueron interceptados cuando se desplazaban a la altura de la colonia Vicente Guerrero, en el entronque que da a Zaachila y se suscitó una balacera donde perdió la vida el agente Rafael Alecio Lugo Corrales y uno más resultó herido.

Durante algún tiempo no se supo del paradero del recluso, hasta que sorpresivamente se conoció que un juez de Oaxaca determinó otorgarle la libertad, bajo el argumento de que se habían tardado en ponerlo a disposición de las autoridades.

Lo cierto es que La Bestia había sido devuelta a la calle y ya con mayor poder, merced a su alianza con el CJNG.
Pero esa unión se acabó casi tres años después, cuando José Bernabé ya había formado su propia organización, la que denominó como el Cártel Independiente de Colima (CIC), sin estar sometido a su antiguo aliado.

La ruptura definitiva con el CJNG se precipitó tras la riña del 25 de enero de este año en el CERESO. La gente de El Baca se lanzó contra la facción de los Mezcales. Ese día hubo 12 asesinatos vinculados con la delincuencia organizada en la entidad, nueve de los cuales ocurrieron en el penal.

Transcurrieron casi dos semanas y el 7 de febrero hubo dos ejecuciones, heridos y balaceras en Villa de Álvarez. Al día siguiente fueron desplegadas narcomantas en las que el Cártel Independiente de Colima declaraba abiertamente la guerra al CJNG.

Durante esa semana se recrudecieron las noches de terror, descuartizados, ejecuciones a pleno día, en la noche o madrugada, lo mismo que balaceras y cierres de negocios y escuelas.

Los enemigos a vencer en el CJNG, eran los hermanos Aldrin Miguel Jarquín Jarquín, El Chaparrito (recientemente detenido) y José de Jesús Jarquín Jarquín, el R32, al servicio del Mencho.

En los narcomensajes Brizuela Meraz acusó que sus antiguos aliados le habían ordenado ejecutar a la gobernadora Indira Vizcaíno Silva, pero les respondió que no mataba gente del gobierno y recomendaba que cuidaran a la mandataria porque si algo ocurría iban a culparlo.

También lanzó insultos y retó al Mencho a que diera la cara:

“Miren bien el color, putos, donde quieran y como quieran nos topamos. Se encabronaron porque no les obedecí parta matar a Indira. No me meto con el gobierno y ustedes gobierno no se metan, que el pedo no es con ustedes. Vamos a ver si son muy bravos, putos, porque a mí sí me arrastran los huevos, así que sálganle”, decía una de las narcomantas.

Brizuela Meraz acusó además al Fiscal General de Colima, Bryant García, de tener supuestos vínculos con el CJNG.

La ola de violencia y asesinatos se recrudeció, lo mismo que los levantones y los enfrentamientos y para frenarla arribaron mil 500 soldados, además de centenares de infantes de Marina y de la Guardia Nacional, un total de 5 mil efectivos, pero la narcoguerra no cede pues el nuevo grupo criminal prometió controlar el estado y expulsar a los hombres de Julio Alberto Castillo Rodríguez, El Chorro, quien es yerno del Mencho.

Los otros líderes del CJNG, con los que asegura que acabará Brizuela Meraz por dominar el estado, son: César Enrique Díaz De León Sauceda, el Lobito; José Alfredo, El Bolas; Cristian Jonathan, El Camaney; Carlos Macías Ayard, El Sky y/o la Antena, éste último detenido en 2012 y condenado a 20 años, pero también liberado.

La misma Secretaría de la Defensa Nacional, confirmó que la ola de violencia en Colima es por la batalla de Brizuela Meraz contra los hermanos Jarquín, identificados por Estados Unidos como importantes enlaces para coordinar el suministro de cocaína colombiana en Manzanillo, junto con Carlos Andrés Rivera Varela, la Firma, y Francisco Javier Gudiño Haro, la Gallina.

Se desconoce si Brizuela Meraz volvió a Colima, desde donde sigue sus operaciones o se encuentra dirigiendo a sus hombres fuera de la entidad. La única certeza es que no cumplió la condena, que está libre y mantiene una feroz disputa con sus antiguos aliados.

Ahora, merced a la coordinación existente entre diversas autoridades, el temible sujeto ya está a buen recaudo.

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