InicioReportajes EspecialesCOMANDANTE MATEO: LA CAPTURA

COMANDANTE MATEO: LA CAPTURA

Ricardo Ravelo/La Opinión de México

El 26 de julio de 2006, la buena estrella de Mateo Díaz López se extinguió. Ese día acudió al bar en el centro de Cunduacán. Ahí empezó a beber. Cuando ya estaba ebrio, le exigió al mesero que le sirviera más alcohol. El mesero le pidió que pagara la cuenta y le serviría más, de otro modo, ya no le daría servicio.

Mateo Díaz se enojó y se hizo de palabras con el mesero. Sacó su pistola y arrinconándolo le dijo: “Si quiero aquí te mato, perro”. Después del incidente, el mesero del lugar pidió el apoyo de la Policía Municipal, quienes acudieron al bar y aprehendieron al miembro de Los Zetas, quien fue llevado a la prisión municipal junto con Darwin Bermúdez Zamora, su socio y acompañante, de quien se decía era guerrillero.

La captura del “Comandante Mateo” desató la furia de Los Zetas. De inmediato acudieron a su auxilio varios hombres armados con Bazucas y granadas de fragmentación. Pretendían liberarlo, pero tanto la Policía Estatal como Municipal se coordinaron para impedir el rescate del narcotraficante, quien fue trasladado a las instalaciones de la PGR, donde estuvo sometido a un amplio interrogatorio.

El enfrentamiento, sin embargo, cobró la vida de dos personas, un inspector de tránsito y un comandante de la Policía Judicial.

La PGR integró la Averiguación Previa PGR/SIEDO/UIEDCS/122/2006, en la que Mateo Díaz declaró que perteneció al Ejército Mexicano, que fue soldado de caballería y que en 1997 desertó para integrarse al grupo de Los Zetas.

Expuso que en esa época el Grupo Aeromóvil de Fuerzas Especiales (GAFES) había sido comisionado para combatir al narcotráfico, pero sus elementos se pasaron al cártel del Golfo.

En entonces responsable de las investigaciones contra la delincuencia organizada, José Luis Santiago Vasconcelos, al dar a conocer la captura de “El Comandante Mateo” dio una breve radiografía del Zeta: dijo que Mateo era uno de los líderes del cártel del Golfo en el sureste de México, responsable, por encargo de Osiel Cárdenas, de las plazas de Chiapas, Tabasco y Veracruz y, además, dijo, tenía la encomienda de expandir el dominio de la organización criminal en todo el Golfo de México.

Como parte de su expediente, Vasconcelos dijo entonces que a Mateo Díaz López se le acusaba del asesinato de Carlos Mario Cruz Magaña, sobrino de Alcides Ramón Magaña, “El Metro” –éste miembro del cártel de Juárez –quien estuvo preso en La Palma por delitos relacionados con la delincuencia organizada.

De acuerdo con las investigaciones de la PGR, Mateo Díaz ejecutó a Cruz Magaña en el interior de un hospital donde convalecía de unas heridas de bala como consecuencia de un enfrentamiento con bandas del crimen organizado.

La organización de “El Metro” y Los Zetas rivalizaban por el control de Tabasco, según los informes de la PGR. Desde Veracruz, Albino Quintero y “El Metro” encabezaban el proyecto de expansión del cártel de Juárez, el cual desarrollaban desde los años noventa, cuando Amado Carrillo era el jefe de ese cártel. Su objetivo era apoderarse de la zona del Caribe, una de las más socorridas por parte de los cárteles del narcotráfico.

En julio de 2006, Mateo Díaz fue encarcelado en el penal de Puente, Grande, Jalisco. Meses después, fue sentenciado a veinte años de cárcel, de los cuales, a la fecha, ha compurgado 16 años. Le faltarían cuatro para recobrar su libertad.

Los cargos que le imputaron fueron delincuencia organizada y contra la salud en la modalidad de fomento al narcotráfico. En el organigrama de Los Zetas –el brazo armado del cártel del Golfo –“El Comandante Mateo” era conocido como Z-10

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