DESAFÍO

RAFAEL LORET DE MOLA / LA OPINIÓN DE MÉXICO

*Disyuntiva Peligrosa

*En Sentido Contrario

El inicio de año dio cuenta, hace apenas unos días, de uno de los mayores desafíos que amenazan con desviar el rumbo y destino del presidente López Obrador: las complejas relaciones con los Estados Unidos cuyo nuevo mandatario, Joe Biden, parece empeñado en tomarle la presión a su colega mexicano para valorar hasta cuánto puede aguantar; todo ello al influjo de una sostenida repulsión social hacia los migrantes centroamericanos olvidando que en la misma situación, o peor, se encuentran nuestros compatriotas que logran cruzar el Bravo gracias a los “polleros” bien relacionados. Y, además, el diferendo con China y su comercio que nos afecta notoriamente al desplazarnos del gran mercado.

El hecho es que desde el amanecer de 2019 las perspectivas oscuras crecieron al conocerse la represión contra ciento cincuenta hondureños dispersados con gases lacrimógenos arrojados desde el territorio de USA hacia México por agentes de la Border Patrol. Si bien puede alegarse que tales contaminantes fueron “disparados” desde territorio estadounidense el hecho es que cayeron sobre nuestro suelo y tal hubiese ameritado un severo llamado de atención de nuestra Cancillería antes de que las afrentas, porque no ha sido solo una vez, se multiplicaran con el rostro del anaranjado, a punto de salir de la Casa Blanca, con aspecto de can rabioso.

Es preocupante que no se haya dado pronunciamiento alguno de nuestro gobierno sobre este hecho ni acerca de cómo debiera darse la política sobre la migración para evitar situaciones tan graves como la de Tijuana, en particular, desde donde se envían mensajes provocadores hacia Honduras y otros países –El Salvador y Nicaragua, sobre todo-, para “invitarlos” a formar la comunidad “honduritas”, al filo de nuestra frontera norte, alegando que la tierra bajacaliforniana, o la porción ocupada por los marchistas, ha sido ya conquistada e incluso pagada por el gobierno de Estados Unidos al de México y ya no le pertenece a nuestro país. Una canallesca farsa.

La aberración descrita, falsa rotundamente, es también un conato de rebeldía de los migrantes invasores que ya reclaman derechos a las autoridades mexicanas y no sólo ayuda humanitaria. Todo ello en un marco beligerante armado desde la Casa Blanca que llegó al extremo de “cerrar” el gobierno como modo de aguijonear al Capitolio en demanda de recursos para la construcción del muro de la infamia en tanto México accede a pagarlo seguramente multiplicando por tres como suele ser la conducta de los agiotistas internacionales. No pudo con el paquete el miserable Trump que lucha por no ir a la cárcel luego de que el Congreso hizo sonar el mazo defijitivo.

Para colmo también desde el interior del país las advertencias crecen: los cárteles dominantes dictan que alcaldes y gobernadores se sometan; también los candidatos. y si no lo hacen, como parece es el caso de no pocos alcaldes de Oaxaca, el Estado de México y otras entidades, desde hace dos años y con gobernadores “arreglados”, son asesinados sin el menor recato. Para el gobernadorcito Alejandro Murat tal no fue un problema, pero le costó la vida a Alejandro Aparicio Santiago, el munícipe acribillado el día de su asunción municipal, y con ello seguramente sometieron a los demás resistentes.

Esta liga debiera ser el punto de partida para iniciar, en serio, el combate contra la honda corrupción generalizada en los narco-estados, desde Sinaloa y Tamaulipas hasta el círculo del sureste. No valen nimiedades cuando el agujero es tan profundo. Sirva lo anterior como un llamado urgente al presidente de la República si aún quiere gobernar en vez de dictar sermones mañaneros despreciables.

La Anécdota

Para infortunio de los mexicanos las alternancias en el gobierno federal e incluso el curso de los sexenios han ido en sentido contrario a los cambios en la “nomenclatura” estadounidense. Esto es, los panistas siempre estuvieron más cerca de los demócratas y los priistas de los republicanos. Quizá por ello ha sido más difícil el entendimiento entre los jefes de Estado. En el caso del mandatario morenista la cosa fue peor: la sumisión absoluta al presidente de USA más antimexicano de la historia desde hace más de un siglo; ya veremos qué pasa con Biden.

Los republicanos suelen ser más aferrados al concepto del nacionalismo exacerbado, como se observó in extremis con el magnate anaranjado, y esto coincide igualmente con los criterios dominantes en la administración mexicana en curso poniéndose en riesgo un elemento fundamental: la defensa a ultranza de la soberanía nacional, prioritaria para cualquier gobierno de todas las tendencias. Me temo, por la sumisión observada hoy en este renglón por el mandatario López Obrador, que todavía no encuentran cómo cerrar los círculos y los ciclos los actuales regímenes de un lado y otro del también llamado Río Grande.

La moneda está en el aire… pero ha sido manipulada desde siempre a favor del poderoso.

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados