DESAFÍO

RAFAEL LORET DE MOLA / LA OPINIÓN DE MÉXICO *¿Otro Apocalipsis? *No Suelten a Trump Los agoreros del mal –alguna vez me han calificado así los hijos… del sistema-, hablan de predicciones catastróficas ara esta fecha cuando asumirá la presidencia de la otrora nación más poderosa del mundo el demócrata Joseph Robinette Biden Finnegan luego de un proceso contaminado por la absurda resistencia de su predecesor quien nunca aceptó su derrota sin la menor constancia, prueba, testimonio, fuera de sus provocaciones que rayan entre la imbecilidad y la más ominosa de las insurrecciones, el terrorismo incluido. Por supuesto a los mexicanos nos interesan otros temas de su discurso con el cual comenzará su gestión luego de juramentar la Constitución de su país pese haber sido mancillada por el miserable señor Trump que no dará la cara en la ceremonia si bien no puede predecirse si entre sus planes está la posibilidad de causar estragos en Washington pretendiendo lavarse las manos al ordenar, desde hace una semana, el estado de emergencia en todo el Distrito de Columbia. Para México será vital el tema de la migración, que tanto requieren los agricultores del sur estadounidense para abaratar su producto a base de mal pagar a los llamados “indocumentados” cuyos salarios son siempre inferiores so pretexto de la clandestinidad. Esperamos en este aparatado un mejor trato para nuestros paisanos y, sobre todo, la posibilidad de que en el gran mercado del norte no solo las drogas se extiendan sino igualmente cuanto se manufactura en nuestro país. Sería la salvación para una economía destazada por la demagogia –AMLO está mordiendo todos los fondos de reserva y hasta las reservas internacionales- y la ausencia de prevención. Todo ello bajo el espectro de una pandemia que no recula y, al contrario, se eleva con un nuevo pico de muertos e infectados a pesar de las vacunas y las falsas evaluaciones de los funcionarios supuestamente contenedores. El solo hecho de que Hugo López-Gatell siga en su puesto es evidencia de la pobreza moral y estructural de la administración actual rebasada no solo por el COVID-19 sino, sobre todo, por la inaudita soberbia de quienes ejercen el poder y sus lacayos más renombrados. Y mejor ni hablar de Jorge Carlos Alcocer Varela. ¿Lo conocen? Es el monigote titulas de la Secretaría de Salud que hace pareja con Jorge Arganiz Díaz, de Comunicaciones en lo que toca a las marionetas de Palacio. ¿Y el muro de la ignominia? Ya no estará Trump para seguir elogiando a “su amigo” AMLO vulnerando la soberanía nacional entrometiéndose en la persecución simulada de los cárteles y la ignominia de cazar emigrantes para así hacerles el juego a los ricos patrones que los contratan y justifican los miserables estipendios a pagar por el hecho de evadir los rigores de la Border Patrol. Una inmundicia que afrenta a, cuando menos, seis millones de compatriotas. ¡Imagínense si algo igual sucediera en cualquiera otra parte del mundo! Gran parte del futuro de nuestros hijos y nietos, bajo la percepción de que poblamos una nación satélite de la desbordada y ambiciosa USA, depende de las posturas que adoptará hoy Biden a quien Kamala Harris, su vicepresidenta –ningún otro calificativo por su raza es apropiado para este columnista-, merodea como una suerte de carroñera por la edad y las presiones del nuevo huésped de la Casa Blanca. No votamos en las elecciones de noviembre pero tendrán más consecuencias para nosotros que cualquiera otras, incluyendo las que se esperan en junio de este año bajo los remolinos artificiales de Morena y su jefe máximo. La Anécdota ¿A dónde irá, veloz y “fatigada” la golondrina Trump? Es deber de la justicia terminar su trabajo para ejemplo no únicamente de la Unión Americana sino del mundo en su conjunto. Si se va fugaz el mensaje terrible sería que un presidente, sea de USA u otra parte, puede incluso tratar de dar golpes de Estado a su favor por encima de las reglas democráticas y del juego electoral. Para México el ejemplo sería devastador. Por otra parte, si lo dejan suelto y no en la jaula de los monos irracionales, es capaz de comprar con su dinero otra campaña en 2024 aunque tenga que vender o hipotecar la cursi y dorada Torre Trump, centro del capitalismo mundial como espejo de la mayor explotación humana. Si tal sucede las consecuencias serán terribles. ¡No a la reelección, ni aquí ni allá!
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