DESAFÍO

Rafael Loret de Mola / La Opinión de México

*¡Cálmense Potros!
*No Aprendió Inglés

 

Como suele ocurrir cuando quien lleva el timón de mando se cansa y estresa después de una tormenta feroz, los marineros, así sean viejos lobos de mar, se inquietan buscando el reemplazo necesario para salvar a la nave de un naufragio seguro o, cuando menos, evitar algunos de los mayores daños en el cascarón de la misma. Lo esencial es quedarse a bordo y no saltar de la embarcación como ratas que esconden sus felonías en las sentinas sin ver siquiera la luz del sol o los faros que guían y anuncian el salvamento.

México no sale de los huracanes ni de las desgracias minimizadas por quienes detentan el poder absoluto, tanto que ahora riñen entre los miembros de su propio partido postulante, MORENA, que pudiera fragmentarse como tanto le gusta a Andrés Manuel en esta hora más de duelo que de la falsa apoteosis del gobernante. Ni contuvieron ni mitigaron sus patiños, con Hugo López Gatell a la cabeza y el doctorcito José Luis Alomía Zegarra detrás –serán inolvidables dentro de la peor picaresca mexicana-, la maldita pandemia y ahora justifican su mala atención, con hospitales saturados, aduciendo que es mayor la población en México que en España e Italia, ya rebasados por la letalidad del coronavirus en nuestro país. Sólo que en Europa sí se tomaron medidas, en algunos casos a destiempo, pero la población sí se quedó en sus casas por más de cien días.

Para los incautos López Gatell se convirtió en prospecto para competir con Marcelo Ebrard Casaubón, el Canciller que llevó a AMLO a Washington de la mano, la candidatura morenista creyendo aún que este partido conservará la fuerza necesaria, no tanto como en 2018, para ganar los comicios en 2024 aunque también suspiran por lo mismo Claudia Sheinbaum, Rcardo Monreal Ávila -¡qué devuelva la Mina del Edén a los zacatecanos!-, y hasta Gerardo Fernández Noroña quien ya busca cómo lograr el visto bueno del atacado INE para ser independiente del “ciudadano presidente” por él tan defendido.

Mientras, la oposición se hace trizas. El desesperado campechano “Alito”, Alejandro Moreno Cárdenas, busca con locura alianzas hasta con los cuervos de Netflix. Los del PRD parece que le harán caso en busca de aspirantes comunes. Pero, ¿quiénes tienen altura de líderes? ¿Acaso piensan en un “externo” para repetir el desastre de José Antonio Meade con más capacidad que el PRI postulante y al que jamás se adhirió? En este caso buscarán entre los de la tercera edad un rostro “fresco” y siempre citado, el de Juan Ramón de la Fuente o el de Enrique Krauze si se trata de esconderse detrás de un supuesto intelectual con aportaciones nulas en su hora de mayor madurez.

El drama mayor se observa en el PAN que no ha funcionado, siquiera, como real oposición atenidos al centralismo autoritario con singular temor. ¿Marko Cortés? Es quien más suena pero no levanta la menor polvareda; y entre los gobernadores de esta filiación están algunos de los peores en la evaluación general, sobre todo los de Guanajuato, Tamaulipas y Quintana Roo. Queda flotando, entre mafias, Javier Corral Jurado, chihuahuense, quien en tierra de ciegos haría las labores de tuerto.

En resumen: en ausencia de líderes México se encamina a un abismo todavía peor, el de la anarquía. Y no faltarán quienes clamen, totalmente perdidos, por la continuidad de Andrés aunque vaya baldado, por la salud y la escasa moral política, al final. Que recuerde ninguno de los mandatarios mexicanos, desde Adolfo López Mateos, ha salido del Palacio Nacional con alguna popularidad.

¡Hemos pasado por todos los caos imaginables! ¿Podremos esperar algo todavía peor?

La Anécdota

De gira por Washington –la primera fuera del país tras diecinueve meses desde su asunción presidencial-, Andrés Manuel evidenció sus dificultades para hacerse entender ante un mandatario insolente que no dejaba de parlotear creyendo que su visitante le seguía; y es que nunca aprendió el idioma de Shakespeare ni podrá citar alguna de sus obras. A lo mejor piensa que “Romeo y Julieta” fue escrita por Esteban Moctezuma Barragán o la secretaria de Gobernación.

Cuando era jefe de gobierno del entonces Distrito Federal le sugerí que tomara lecciones de inglés y me respondió:

–¿Y a qué hora? Me levanto a las cinco de la mañana y no paro.

–Pues despierta una hora antes y haz el esfuerzo…

–¿Lo harías tú? –pretendió desarmarme-.

–No. Sólo recuerda que yo no soy quien aspira a la Presidencia.

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