InicioHoy EscribeDesafío: Con la mente más fría / Márgenes de ignominia

Desafío: Con la mente más fría / Márgenes de ignominia

Por Rafael Loret de Mola

No existe manera de superar el desastre con una sociedad cada vez más dividida, radicalizada, ahora por cuanto a las apreciaciones, subjetivas claro, acerca de los resultados electorales del pasado domingo 2 de julio. Las sonrisas de AMLO no eran como las de su apoteosis de 2018, sino que tenían un halo de sarcasmo y acaso también de nostalgia. ¿Permitirá Claudia Sheinbaum, tan cuestionada y presionada por los flujos financieros, que el mando permanezca en “La Chingada” o en cualquier otro refugio de Andrés? Si esto es así, más pronto que tarde hasta los votantes disciplinados, tuertos o vendidos, saltarán de sus madrigueras.

Sigue la pregunta clave flotando en el aire: los más, por lo menos en cuanto a quienes se acercan a este analista, aseguran que no hubo fraude más monumental que esté en los anales de una historia precisamente preñada de abusos e imposiciones; los menos, avalan los números del INE bajo un soliloquio que anida en la observación de los grandes márgenes establecidos entre los señalados como triunfadores y sus adversarios quienes, eso sí, se apresuraron a aceptar sus fracasos. No hay una respuesta de punto medio aun cuando se reconozcan las serias irregularidades del proceso:

–Obvio es que la propaganda presidencial, con la violación diaria a la ley como se constata fácilmente, tuvo un papel determinante sobre todo por el uso de las encuestas que, desde el principio, accedieron a montar números que hacían imposible la remontada aunque, al final, redujeron las expectativas de la ganadora aunque las cifras finales se parecieran a sus primeros pronósticos. ¿Han pensado en ello quienes analizan, serenamente dicen, las estadísticas del INE y su decisión de contabilizar al 60 por ciento de las casillas?

–Otra cosa es la dispar distribución de curules y escaños con clara sobrerrepresentación del Partido Verde, una aberración familiar, que tendrá los mismos diputados que el PAN aunque este haya tenido tres tantos más sobre los sufragios obtenidos por el clan González Torres: setenta y uno. Dicen que así se sigue la línea constitucional impuesta en 2007 tras la agresiva oposición de Andrés Manuel, quien no se detuvo hasta proclamarse presidente legítimo en el Zócalo mismo, lleno eso sí y no desabrido como en caso de su marioneta, y mantener un plantón desde la enorme plancha hasta la glorieta de “El Ángel” de la Independencia pagándole doscientos pesos a quienes decían pernoctar bajo sus lonas.

–No es posible negar, ni por los ciegos, las evidencias de compras de votos entre los adultos mayores, corrompiendo a los jóvenes siervos de la 4T a quienes se obligó a presionar a los beneficiarios de los proyectos de bienestar. Salta a la vista que no pocos de los adultos mayores, quienes no siguen el día a día informativo o sencillamente no les interesa otra cosa que acumular estipendios del gobierno, se asustaron y sufragaron con las vendas del terror sobre los ojos; nada es más terrible que quedarse con los bolsillos vacíos cuando se acerca la parca a recibir dividendos.

–Sobran las denuncias acerca de que miles de migrantes obtuvieron credenciales de elector antes de su nacionalización como mexicanos. Para ellos han sido las mejores ofertas de trabajo aunque se desplace a nuestros compatriotas en su propio suelo. Y luego nos presume el gobierno tétrico por recibir más de sesenta mil millones de dólares por las remesas de nuestros coterráneos sobre todo en el sur de los Estados Unidos. Es curioso que, por una parte, el presidente de EE. UU., Joe Biden, felicite fast track a Claudia y, por la otra, ordene cerrar fronteras por temor al recrudecimiento de la violencia en nuestro territorio. Este es otro punto a analizar.

–Los economistas acuciosos me informan que existe una razón para el apoyo de Biden que no es precisamente electorera: se estima que los inversionistas y bancos mexicanos -peor que en 1982-, han decidido saquear de nuevo a la economía mexicana. Si hace cuarenta y dos años la salida de capitales llegó a 40 mil millones de dólares –“no nos volverán a saquear”, gritó José López Portillo-, se calcula que la fuga actual podría situarse en ¡900 mil millones de dólares! Obvio es decir que el colapso sería tremendo para México, pero no así para el poderoso vecino del norte que, claro, requiere refuerzos financieros para seguir costeando sus proyectos bélicos en Ucrania y el Medio Oriente.

–Los militares no están muy de buenas al cerciorar las “irregularidades” del proceso, salvo, claro, el general secretario Luis Cresencio Sandoval y el Almirante Rafael Ojeda Durán quienes tendrán retiros de lujo. Pero debajo de ellos se decía que, en caso de un fraude, el ejército pondría el orden. Pero tal no se dio con el “amplio margen” reconocido por el INE y reprobado por millones, sí, MILLONES, de mexicanos.

–El descaro con el cual MORENA apuró el conteo en entidades contrarias a sus candidatos -concretamente Yucatán, Veracruz y Morelos-, proclamando vencedores (as) a quienes son repudiados en sus entidades, provocó la reacción de los inconformes y abrió los ojos a muchos. Ni los morenistas quieren a Huacho Díaz en Yucatán; ni los más corruptos se atreverían a votar por una ambiciosa descocada en Veracruz; ni los morelenses se cruzarían de brazos ante los indiscutibles saqueos –“las cuauhtemiñas políticas”- del exgobernador Blanco -negras tiene las manos- en plena humillación para cuantos denunciaron los abusos más tremendos. ¿Entonces?

Tal hace correr, más rápido, la incertidumbre y el rencor acumulado que puede ser factor ante la posibilidad de que se cierre el paso a los mencionados a sus respectivos gobiernos. No olvidemos que hay antecedentes: en 1991, el histórico doctor Salvador Nava, acompañado por Cuauhtémoc Cárdenas, inició una marcha de la dignidad hacia la Ciudad de México y desde San Luis Potosí en donde el arrinconado priista Fausto Zapata se retiró de la gubernatura a los ocho días de su toma clandestina de posición; y un año más tarde, en 1992, sucedió otro tanto cuando el priista Eduardo Villaseñor Peña acabó corriendo y renunciando, ante la presión de un PRD soliviantado por Cristóbal Arias, tan solo catorce días después de haber iniciado su espurio mandato; por cierto, el mal karma siguió a Villaseñor hasta la carretera en la que murió, el 20 de noviembre de 1994, en un sospechoso “accidente”.

¿Hubo o no fraude electoral entonces y hoy?

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados