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ECONOMÍA SIN BRÚJULA

*Ninguna de los pronósticos económicos del presidente López Obrador ha sido acertado. En 2019 aseguró que el PIB de México crecería un dos por ciento, cuando en realidad la economía del país cayó 0.1 por ciento. Para este año, dijo que creceríamos un tres por ciento, cifra más que fantasiosa, toda vez que se estima que la economía caerá 12.8 por ciento.

*El crecimiento estimado de 4.6 por ciento del PIB para el año próximo planteado por la Secretaría de Hacienda resulta sumamente optimista, pues los expertos aseguran que la recuperación de este indicador a su nivel de 2018 se logrará hasta 2025. Lo anterior significará una caída sustancial del ingreso per cápita en la administración de AMLO.

*Para muchos mexicanos los programas sociales de la Cuarta Transformación no representarán una salida de la pobreza, sino que solo tendrán un efecto moderado en el mediano plazo. De la misma forma, los cuantiosos recursos destinados al Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía, seguramente generarán más costos que beneficios.

STAFF LA OPINIÓN DE MÉXICO

Ciudad de México.- Citando cifras alegres sobre los pronósticos de crecimiento económico, el presidente López Obrador ha intentado vanamente venderle el pueblo de México la imagen de una nación próspera y boyante. En ninguna de sus predicciones ha acertado.

Durante su primer año de gobierno (2019), AMLO aseguró que México crecería un dos por ciento; de hecho, al inicio de su administración dijo que el Producto Interno Bruto (PIB) del país crecería hasta cuatro por ciento. Al finalizar el año, la economía registró uno de los descalabros más severos de la última década al caer 0.1 por ciento.

Para este 2020, hasta antes de la pandemia, aseguraba que creceríamos un tres por ciento; la realidad es que al finalizar el presente año se estima que la economía podría caer hasta un 12.8 por ciento, el peor de los escenarios contemplados por el Banco de México.

Las expectativas de crecimiento del PIB para 2021 contempladas en el Paquete Económico del próximo año presentado por la Secretaría de Hacienda ante el Congreso de la Unión, generaron todo tipo de reacciones entre los especialistas en temas económicos y de políticas públicas.

La inmensa mayoría de los analistas coincidieron en que la expectativa de un crecimiento de 4.6 por ciento para el año entrante contemplado en el citado paquete es demasiado optimista, pues el promedio de los expertos se ubica en tres por ciento.

El pasado 8 de septiembre la Secretaría de Hacienda entregó en la Cámara de Diputados una propuesta de presupuesto que busca limitar el gasto y pronostica una recuperación parcial para nuestro país, considerada la segunda mayor economía de América Latina, que entró en franca recesión desde antes de la pandemia al contraerse 0.1 por ciento.

“En realidad no es un estimado muy optimista, de hecho si piensas que va a haber una caída del ocho por ciento y sobre esa caída del ocho por ciento un crecimiento del 4.6 por ciento, ni siquiera nos pone en los niveles en que estábamos en 2019. Nos parece que es una estimación responsable”, defendió el secretario de Hacienda, Arturo Herrera.

Pese al optimismo expresado por el funcionario, Moody’s, junto con otras agencias calificadoras, tiene a México a un escalón de perder su calificación de grado de inversión, aunque asegura que por el momento se descarta que la nota soberana del país (grado de confianza para los inversionistas) llegue a un valor “basura” en los próximos 12 meses a pesar de las perspectivas negativas.

Según el documento presentado por Hacienda, el PIB retrocederá un ocho por ciento este 2020 golpeado por la pandemia del Covid-19. Sin embargo, el Banco de México estima que el retroceso podría ser de hasta un 12.8 por ciento.

A pesar de ello, el secretario Herrera dijo que la recuperación económica ya inició, luego de una caída del 17.1 por ciento durante el segundo trimestre del año, el peor retroceso del PIB al menos desde 1993, la fecha más antigua para la cual hay datos disponibles.

De acuerdo con las proyecciones de la calificadora Fitch, en este año de recesión mundial por el coronavirus, México registrará una ‪de las tres caídas del PIB más agudas del orbe, con 10.8 por ciento.

El desplome previsto para el PIB de México sólo será superado por los de Reino Unido (11.5 por ciento) y España (13.2 por ciento); le acompañarán con desplomes de dos dígitos Italia (10 por ciento), así como Francia e India (10.5 por ciento).

De ser acertada esta estimación, la magnitud del desplome del PIB de México quedará inscrita como una de las únicas seis de doble dígito en el año del Gran Confinamiento y agrega presión a la baja en la proyección del producto mundial que hoy se ve con una contracción de 4.4 por ciento para 2020.

La calificadora HR Ratings recordó que la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) espera que el crecimiento económico en 2021 esté impulsado por la demanda externa y atracción de inversión privada; sin embargo, dijo, no hay condiciones suficientes para que eso ocurra, debido a la pandemia del Covid-19 y al clima de confianza en el país.

Según la firma, el marco macroeconómico planteado en el Paquete Económico 2021 es optimista y da la impresión de que la crisis derivada por la pandemia no tendrá un impacto tan severo en la capacidad productiva del país.

Aunque recordó que la proyección del repunte de la economía el próximo año está basada en la reapertura de actividades, así como también en la importancia del T-MEC, aunado a una mayor inversión pública y privada.

“Este escenario es poco probable, si bien el repunte por parte del comercio exterior y del sector manufacturero ha sido fuerte y súbito, no hay evidencia de que el ritmo se mantendrá”, expuso HR Ratings.

Por el lado de la inversión, la calificadora señaló que tampoco hay evidencia de que pueda haber un repunte sostenido si las condiciones para invertir se mantienen tan deterioradas como ahora.

Para el subgobernador del Banco de México, Jonathan Heath, la recuperación de la economía mexicana al nivel del tercer trimestre de 2018 puede llevar hasta seis años; en este contexto, sostener a Petróleos Mexicanos (Pemex) puede pasar de ser un dolor de cabeza a un cáncer incurable.

El economista destacó que para que el PIB alcance el pronóstico estimado por Hacienda en el Paquete Económico 2021 (4.6 por ciento) depende totalmente de la reactivación del empleo y del consumo, por lo que el siguiente año es decisivo para determinar si se logrará.

Heath expuso que el camino más rápido para recuperar el PIB es la coordinación entre el gobierno y la industria privada, pero aseguró que el presupuesto entregado está basado en supuestos difíciles de lograr porque el estimado de una caída del ocho por ciento en 2020 es “más optimista que la más optimista de las respuestas de los especialistas encuestados por Banamex, de menos 8.7 por ciento”.

“Quizá ahorita todavía estamos en tiempo de poder resolver este problema, pero hay que resolverlo y el problema es que el gobierno no lo enfoca de esa manera y no ve que debe de solucionar el problema de Pemex”, planteó.

A título personal, Heath consideró que Pemex es el mayor dolor de cabeza de este gobierno, “pero creo que parte del problema es que el gobierno no lo ve como dolor de cabeza, sino más bien lo ve como una promesa de motor de crecimiento en el futuro, lo cual es prácticamente imposible”.

Y dijo: “El gobierno se tiene que dar cuenta tarde o temprano y tiene que buscar un arreglo definitorio, estructural, permanente, si no, este dolor de cabeza que ahorita es un dolor de cabeza enorme, va a pasar a ser una migraña y posiblemente después a un cáncer incurable”.

Estimó que la recuperación económica del país llevará de dos a seis años, pero esta depende de que las exportaciones, el empleo, el consumo y la inversión mantengan un ritmo dinámico. Sobre todo el tema del consumo hará toda la diferencia para determinar el avance del PIB.

Sin embargo, la inversión fija bruta también será un factor a destacar, pues está acompañada de la desaceleración en el rubro que inició en 2017. Además este factor se enfrenta a un entorno de incertidumbre, debilidad y falta de estado de derecho.

Sobre la creación de empleos el economista destacó que al no haber un seguro de desempleo, una gran parte de la población que perdió su puesto de trabajo se quedó en las filas del desempleo elevando la tasa al 26 por ciento, por lo que “será clave el apoyo del gobierno y la solidaridad y coordinación con el sector privado”.

“Esto lleva a pensar en otro 2021 muy complicado, ya no por las cuestiones de la pandemia de 2020, sino por la recuperación que marcará si será de dos o seis años”, apuntó.

Difieren de SHCP organismos privados

En este mismo sentido, el Centro de Estudios Económicos del Sector Privado (CEESP), estimó que el crecimiento de 4.6 por ciento planteado por Hacienda será menor el próximo año, mientras que la recuperación del PIB a su nivel de 2018 se logrará hasta 2025, lo que significaría una caída sustancial del ingreso per cápita en la administración del presidente López Obrador.

El organismo señaló que la tardía recuperación en el empleo y eventual caída de ingresos públicos limitarán aún más la capacidad de crecimiento del país en el mediano plazo, incluso con las medidas de apoyo a la población planteadas en el Paquete Económico 2021.

El CEESP destacó que los recursos del gobierno pueden ser menores a los proyectados debido a una menor recaudación tributaria, al igual que por una baja producción de petróleo o caída en sus precios internacionales, lo cual ejercería presiones en los balances fiscales del próximo año.

A la par, está el riesgo de prolongación del desempleo y lentitud de la mejora del mercado laboral, lo que podría incidir en la recuperación del consumo, especialmente en los niveles más bajos de ingresos.

Aunado a este escenario, se espera que la precariedad del empleo perdure durante los próximos cinco años, así como también se agudicen los niveles de pobreza.

En ese contexto, mencionó que se corre el riesgo de que los programas sociales de la 4T no generen una salida de la pobreza para muchos beneficiarios, sino que únicamente tendrán un efecto paliativo en el mediano plazo.

De igual forma, está la posibilidad de que los cuantiosos recursos destinados a los proyectos de inversión como el Tren Maya, la refinería de Dos Bocas y el aeropuerto de Santa Lucía, generen más costos que beneficios.

La Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex) dejó entrever su preocupación ante la nula asignación de recursos para la recuperación económica en el Paquete Económico 2021.

La Coparmex argumentó que no hay grandes cambios en materia de impuestos debido a que las empresas han hecho un esfuerzo inaudito, en solitario, para mantenerse a flote a pesar del cierre completo de la actividad económica por la pandemia de Covid-19.

Al igual que los organismos empresariales, organizaciones no gubernamentales coinciden en que la meta de crecimiento establecida en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación es demasiado optimista.

José Luis de la Cruz, director del Instituto para el Desarrollo Industrial y el Crecimiento Económico (IDIC), dijo que es posible alcanzar el crecimiento de 4.6 por ciento en 2021, aunque subrayó que se encuentra en la parte superior del optimismo, ya que no contempla otros factores que podrían impulsar esta tasa.

El director del IDIC sostuvo que para que la economía se recupere aceleradamente, como se prevé, se requiere forzosamente el acompañamiento de la iniciativa privada y el impulso al plan de inversión en infraestructura financiado por capital privado.

Por su parte, el coordinador de Gobierno y Finanzas del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), Manuel Guadarrama, sostuvo que el gobierno federal no dio este año los apoyos suficientes para estimular el crecimiento del sector privado.

“En el proyecto para 2021 no vemos nada nuevo para apoyar a las empresas. Siguen mandando buena parte de los recursos a los programas prioritarios que estipula el Plan Nacional de Desarrollo y que tienen un aumento de 38 mil millones de pesos, en relación con el año pasado, pero no vemos la creación de un programa nuevo para la atención de la contingencia”, dijo.

A pesar de que organismos empresariales, organizaciones civiles y analistas de la banca coinciden en que la recuperación económica del país será lenta y dependerá en mucho del capital privado, el presidente López Obrador asegura que ya estamos saliendo de la crisis económica.

“En lo económico nos ha ido mejor en cuanto a la estrategia, porque nos estamos recuperando, iba a ser una ‘V’. No fue en ‘L’. Hay indicadores que estamos saliendo de la crisis económica con costos bajos“, ha dicho el Presidente, quien seguramente tiene “otros datos”.

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