EL CARDENAL POSADAS 

*Fue asesinado por los gatilleros de los Arellano el 24 de mayo de 1993, al ser confundido, según versión oficial, con «El Chapo» Guzmán, hipótesis sólo creíble por Procuraduría General de la República

Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/La Opinión de México 

(Sexta de siete partes) 

Ciudad México.- El cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo, junto con cinco personas más, fue asesinado por los gatilleros de los Arellano el 24 de mayo de 1993, al ser confundido, según versión oficial, con «El Chapo» Guzmán, hipótesis sólo creíble por Procuraduría General de la República, cuyo titular de aquél entonces, Jorge Carpizo McGregor, ofreció la versión que fue denominada por los periodistas de la fuente como «El Nintendo de Carpizo».

El 11 de junio de 1994, fue colocado un auto-bomba frente al hotel Camino Real, en Guadalajara, Jalisco. Los Arellano Félix pretendían acabar con Amado Carrillo Fuentes que había asistido como invitado a los 15 años de la hija de Enrique Fernández.

El artefacto hizo explosión antes, cuando era manipulado por dos de los sicarios de los Arellano. De haber estallado dentro del hotel, las víctimas hubieran sido de cientos, ya que había no menos de 400 personas en el interior.

Pero no nada más gente contraria a ese grupo fueron ejecutados, muchos de los narcojuniors también cayeron víctimas de las balas de sus mismos compañeros que recibieron órdenes de asesinarlos, entre ellos El Smeke y El Chuy, acribillados en el centro de Tijuana.

Hendir, Enaín y Yadira Meza, hijos del narcotraficante Héctor Meza Nahúm, también narcojuniors, fueron ejecutados por sus compañeros al considerar que habían traicionado al CAF.

En 1995, cuando Javier Caro Payán, anterior jefe de los Arellano, había salido de una prisión de Canadá y pretendía recuperar su territorio, fue asesinado por Ramón, Benjamín, «El Tiburón» y «El Abulón». Ese mismo año, el reportero Dante Espartaco Cortés del periódico local El Mexicano, que había publicado notas referentes al asesinato, fue acribillado el 18 de junio a las afueras de las instalaciones del mismo medio.

El año de 1996, fue especialmente funesto para los enemigos de los Arellano: en febrero, fue asesinado el comandante Sergio Armando Silva Moreno, a un costado de la sede de la PJF, en la Ciudad de México y cuatro días después, su novia Rebeca Acuña Sosa, Ministerio Público Federal, también sería ejecutada en Tijuana, Baja California. Ambos habían combatido a la organización de los Arellano.

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados