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EL COMIENZO DEL CÁRTEL DEL NORESTE (3/5 PARTES)

* Treviño Morales demostró que era sanguinario, que tenía “la sangre fría”, como buen matón y que podía ejecutar a cualquiera sin temor alguno

Ricardo Ravelo/ Redacción/ Sol Quintana Roo / Sol Yucatán / Sol Campeche / La Opinión de México

Ciudad de México . -La historia de los hermanos Treviño es larga: Miguel Ángel y Omar Treviño Morales, piezas del crimen organizado y quienes tuvieron una etapa de esplendor hasta el año 2014, tienen once hermanos más, aunque no todos están ligados al crimen.

Sus padres son Rodolfo Treviño y María Arcelia Morales. Los hermanos de Miguel Ángel y Omar son Juan Francisco –el temible “Kiko Osuna” –, Arcelia, Irma, Alicia, Rodolfo, María Guadalupe, José, Ana Isabel, Jesús, Alejandro, Cristina y Rodolfo.

Hace más de dos décadas comenzaron las sacudidas para la familia Treviño Morales, pues precisamente Juan Francisco –o “Kiko Osuna” –fue procesado en Estados Unidos por la posesión de mil kilos de marihuana que pretendía comercializar.

Su historial criminal se empezó a escribir desde muy joven. Era casi un adolescente cuando ya se había enganchado en el mundo del hampa. Sus actividades criminales las desarrolló en la frontera con Estados Unidos. En 1995 la agencia antidrogas estadunidense –DEA –lo incriminó por delincuencia organizada, tráfico de drogas y lavado de dinero. Una cauda de testigos protegidos declararon en su contra y tuvo que pagar por sus fechorías.

Tras el juicio el 1 de diciembre de 1995 “Kiko Osuna” fue condenado a 22 años de cárcel. Pero Los Treviño seguirían en el crimen organizado con la incursión de Miguel Ángel Treviño, “El Z-40” y a quien también se le conoce como “La Mona” y/o “El Muerto”.

El Z-40 comenzó en el mundo criminal desde los primeros peldaños. En el año 2000, por ejemplo, se dedicaba a la venta de droga a granel en la colonia Hidalgo de Nuevo Laredo, Tamaulipas.

Antes de esta actividad trabajó con personajes del narcotráfico que ya estaban consolidados, entre ellos, Arturo Saucedo Gamboa –“El Karis” –; Omar Lormendez –“El Comandante Pita” – e Iván Vázquez Caballero, llamado “El Talibán”. Con estos hombres se fogueó y más tarde fue llamado por Osiel Cárdenas Guillén –entonces jefe del cártel del Golfo –apodado “El Mata Amigos” –, donde sus primeros trabajos consistieron en lavar autos.

Pero sus habilidades pronto lo fueron colocando en posiciones más elevadas, pues con la ventaja de que habla inglés se convirtió en mensajero de Cárdenas Guillén, aunque al mismo tiempo operaba como sicario al servicio de Ezequiel Cárdenas, hermano de Osiel, quien fue abatido en 2010 durante un enfrentamiento con la Marina.

Existen datos que dan cuenta que cuando Osiel Cárdenas asumió la dirigencia del cártel del Golfo y creó el grupo armado Los Zetas –sus primeros miembros eran militares que desertaron de las fuerzas armadas –Miguel Ángel Treviño se ganó la posición de ser el brazo derecho de Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca”, primer jefe máximo de Los Zetas.

Al lado de Lazcano, Treviño Morales demostró que era sanguinario, que tenía “la sangre fría”, como buen matón y que podía ejecutar a cualquiera sin temor alguno. Eso le abrió las puertas y escaló alto en el escalafón criminal, ya que a Lazcano le atraía esa capacidad de Treviño para decapitar a sus enemigos, descuartizar cuerpos y someterlos al conocido “guisado”. Treviño también tenía habilidad para introducir cuerpos humanos en ácido o en tambos con aceite hirviendo.

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