InicioReportajes EspecialesRetropolicíacaEL IMPRESIONANTE AGUACERO DE IXTAPA DE LA SAL

EL IMPRESIONANTE AGUACERO DE IXTAPA DE LA SAL

*En septiembre de 1949, se abatió sobre el balneario un torrencial aguacero que ocasionó una inundación; el agua subió hasta un metro en diferentes lugares, la gente se alarmó y llevó el susto de su vida

Redacción/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche

(Cuarta de siete partes)

Ciudad de México.- En Ixtapan de la Sal, en septiembre de 1949, se abatió sobre el balneario un torrencial aguacero como pocas veces se había sentido en la región, ocasionando tremenda inundación, el agua subió hasta un metro en diferentes lugares, la gente se alarmó en forma extraordinaria, los caminos vecinales sufrieron deslaves y el mismo balneario fue cubierto por el agua de un desbordado arroyo cercano, inundándose el salón de descanso, piscinas, vestidores e infinidad de turistas se llevaron el susto de su vida.

El lunes 26, hubo un trágico derrumbe en la Colonia Aviación, en la ciudad de México. La señora María de Jesús Araiza Gutiérrez fallecio entre los escombros de su modesta vivienda, que tenía paredes y techo de adobe, reblandecidos por la lluvia. Fue en la calle 24, Lote 12, Manzana 142.

El ciclón se desvió y no llegó plenamente a Tampico, fue hacia Veracruz, Tabasco, Campeche y Yucatán, había nublados intensos y fuertes lluvias. ¿Con ese tiempo, a quién se le ocurre viajar en avión?

El senador Gabriel Ramos Millán, a quien la propaganda mencionaba como “Apóstol del maíz”, presintió algo desde el principio de la gira, no salió en avión sino en autobús.

Pero, de regreso, se dejó convencer por sus asesores políticos de que era importante dar una conferencia de prensa el día 27, para salir en los medios de información del día 28 y decidió retornar en avión a México.

Al subir a la nave, comentó que en otra ocasión y diferente aeropuerto, el reportero Luis Gutiérrez y González le había dicho que “a veces, daban ganas de contratar un buen seguro de vida, para dejar rica y sin problemas a la viuda”, pero que le había contestado en el sentido de que “afortunadamente, ya no estábamos en los tiempos en que se caían los aviones”.

La artista Gloria Mestre estaba también en Oaxaca y sospechó la tragedia, lo que no parecía difícil por el pésimo clima que imperaba. Por ello adquirió pasaje ferroviario para volver al entonces Distrito Federal.

Más leido
Relacionados