InicioPortadaNacionalINUNDA DE COCAÍNA A ESPAÑA

INUNDA DE COCAÍNA A ESPAÑA

*España ya supera a Estados Unidos en consumo del enervante

*Más de 10 millones de españoles con problemas de adicción

*El costo de la droga ha bajado por “saturación” del mercado

*Corrupción policial y precariedad social, detonantes en el consumo

José Sánchez López/Corresponsalías Internacionales/Grupo Sol Corporativo

Madrid, España. – Los grandes cargamentos de cocaína recientemente asegurados, propiedad del Cártel de Sinaloa, así como la captura de integrantes de dicho grupo, confirman la presencia de la organización criminal mexicana en España, donde Galicia es considerada como la principal puerta de entrada de droga en el continente europeo.

Desde hace al menos un lustro, España es el país donde, porcentualmente, se consume más cocaína, desbancando del primer lugar a Estados Unidos, de acuerdo al Informe mundial sobre las drogas de la Oficina de la Organización de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (ONUDD).

 La tasa de consumo de cocaína entre los españoles de entre 15 y 64 años, se elevó y se convirtió en la más alta del mundo, señala el estudio, además de que la tasa de prevalencia del consumo del enervante, principalmente en Galicia, es superior a la alcanzada en Estados Unidos y Canadá, segundo y tercer país, respectivamente, en la lista de mayores consumidores.

Según el estudio de la ONUDD, el porcentaje español de uso de esta droga, multiplicó por cuatro el consumo medio registrado en toda Europa, de tal manera que en España hay más de 10 millones de personas con problemas graves de adicción a ese tipo de droga.

El informe hace especial mención de Galicia, para señalar que sigue siendo el principal punto de entrada en Europa de cocaína procedente de Sudamérica y de las relaciones de los narcos gallegos con los de México. Portugal y países de África.

Un estudio ajeno a la ONUDD, basado en los restos de benzoilecgonina encontrados en las aguas residuales de los ríos, demostraba que entre 2005 y 2006 en la ciudad española de Burgos, al norte de la península ibérica, cada día se consumía una media de 97 rayas de cocaína por cada mil habitantes.

Entre las demás ciudades estudiadas, figuran Nueva York, con 76; mientras que en Washington la media era de 56, en San Francisco 31; en Londres y Zúrich 20 y en París 11.

MÚLTIPLES ASEGURAMIENTOS

En abril de 2023, la Policía Nacional, junto con la Policía Judiciaria de Portugal, desmanteló en Pontevedra el mayor laboratorio en Europa de procesamiento de pasta base de cocaína, capaz de producir diariamente 200 kilos de droga, en una operación en la que fueron detenidas 18 personas.

Todas ellas formaban parte de una organización controlada por narcotraficantes de México y Colombia y eran los encargados de transformar la pasta base en cocaína de alta pureza, lista para su consumo.

El macrolaboratorio descubierto, pese a estar radicado en Galicia no estaba dirigido por ningún clan de narcotraficantes gallegos, sino por ciudadanos de las Islas Canarias, mexicanos y colombianos, todos sobradamente conocidos por tráfico de drogas e incluso ya contaban con todos los medios para poder sacar al mercado 6 toneladas de cocaína.

Los colombianos suministraban los químicos del laboratorio, mientras que los mexicanos aportaban sus conocimientos técnicos para la correcta extracción de la pasta base y los españoles se ocupaban de la logística que conllevaba gestionar el transporte de la sustancia, desde Colombia a Pontevedra y su posterior distribución.

La presencia de traficantes ligados al Cártel de Sinaloa en España fue confirmada precisamente en el desmantelamiento del megalaboratorio en 2023. Ese día, la policía incautó mil 300 kilos de pasta base de cocaína en España pertenecientes al Cártel de Sinaloa.

Y durante el operativo del 29 de noviembre, fueron detenidas siete personas, una en Gijón y otras seis en Pontevedra, donde se ubicaba el laboratorio del Cártel de Sinaloa. Al inspeccionar la vivienda encontraron millón y medio de euros y en cateos adicionales hallaron otros 400 mil euros y valiosas joyas.

 En esa ocasión, cuando la Policía Nacional aseguró el cargamento de cocaína y marihuana, los paquetes de droga tenían etiquetas del Cártel de Sinaloa. Una parte estaba rotulada con el logo de la automotriz Toyota, que ha sido utilizado en diversas ocasiones por el Cártel de Sinaloa para identificar su mercancía.

El uso de esta imagen por dicho grupo delincuencial ya estaba identificado desde febrero de 2021, cuando miembros de la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México (SSCCDMX), catearon un inmueble en la alcaldía Tlalpan y aseguraron 800 kilogramos de cocaína.

La mayoría de esos bloques de droga mostraban estampas precisamente, de Toyota.

INGENIO DEL NARCO PARA INTRODUCIR DROGA

A principios de 2023, una tonelada de cocaína base, procedente de Colombia, llegó al puerto portugués de Leixoes (Oporto), oculta en máquinas de triturar piedra en el interior de dos cilindros mecánicos.

Para la importación de la droga, recurrieron a un empresario vasco que creó una empresa ad hoc con el objetivo de asegurar la entrada de la maquinaria sin problemas.

Los investigadores ya le seguían los pasos, desde octubre de 2022, a una organización criminal asentada en las Palmas de Gran Canaria, que introducía grandes cantidades de cocaína mediante contactos en Pontevedra y Madrid, donde contaban con un chalet en Colmenar Viejo donde almacenaban gran cantidad de productos químicos.

Las pesquisas policiales permitieron establecer que detrás de los ciudadanos españoles, se encontraban dos poderosas organizaciones criminales, una colombiana, Clan del Golfo y la otra mexicana, Cártel de Sinaloa, que se habían unido para poder financiar conjuntamente un laboratorio capaz de producir 6 mil kilos de clorhidrato de cocaína en distintas fases.

La capacidad de esa organización era de tal magnitud, que ya se disponían a importar otras tres máquinas trituradoras con pasta base oculta en su interior.

La reciente incautación de 11 toneladas de cocaína en Galicia y Valencia, confirmó el auge de las redes mexicanas. La droga incautada en Galicia venía oculta entre lomos de atún congelado, mientras que a la comunidad valenciana llegó en dobles fondos de contenedores marítimos.

En la operación llevaba a cabo en Vigo, se incautaron 7,5 toneladas de cocaína, el mayor aseguramiento llevado a cabo en Galicia. En el operativo en Valencia se requisaron 3.4 toneladas de cocaína ocultas en dobles fondos de contenedores marítimos, supuestamente abandonados en el puerto valenciano.

La Policía considera que la incautación histórica de once toneladas de cocaína, sumada a otras requisas, confirma la presencia de organizaciones mexicanas y albanesas en España.

Pero además de enfrentar la capacidad de las organizaciones criminales para el tráfico de droga, el gobierno español debe afrontar la corrupción policial que se ha descubierto en algunos altos mandos, lo que dificulta combatir el narcotráfico.

Uno de esos casos fue la participación del agente, Juan Carlos Carrión López, un policía de alto rango, en la investigación de envíos de cocaína desde Colombia y México hacia España.

El iba a ser testigo clave en el juicio contra 28 personas acusadas de traficar 3.8 toneladas de cocaína incautadas en 2020 a bordo de un buque de transporte marítimo atracado en Vigo. Carrión dirigió la inspección policial que condujo a la incautación.

Sin embargo, la credibilidad de Carrión se vino al suelo, luego de que las autoridades españolas lo detuvieran como sospechoso de facilitar el transporte de cocaína de Colombia a España. En el momento de su arresto, Carrión llevaba casi un año ejerciendo como enlace de la Policía Nacional de España en la embajada del país en Colombia.

Carrión sería el líder de una red criminal, integrada por miembros de la Policía Nacional, que aprovechaba envíos de cocaína desde Colombia y México, mediante la colaboración de un intermediario en Murcia, de acuerdo con grabaciones obtenidas por la Unidad de Asuntos Internos.

Tras recibir el pago de los cargamentos y permitir el envío de la droga, Carrión y sus cómplices organizaban operativos policiales “ad hoc” para interceptar la mercancía durante su traslado terrestre antes de ser entregada a los compradores.

“Si me hacen caso no hay nadie en peligro. Ahora, si cada uno vamos por la libre, hay todo el peligro del mundo, es más, a lo mejor, hasta vas preso”, advertía Carrión al colaborador; ello tras mantener inmovilizado un cargamento de 150 kilogramos de cocaína durante días por no haber recibido el pago por adelantado.

En otro caso, las autoridades arrestaron al jefe de la Unidad de Droga y Crimen Organizado de la Policía Nacional en Murcia, cuyo trabajo en el entramado criminal incluía proteger al intermediario cuando negociaba con los grupos criminales.

Ambos mandos policiales habían sido condecorados por su contribución a la lucha contra el tráfico de drogas.

No obstante, a pesar del cargo de los implicados que se suman a otros casos de corrupción policial, las autoridades niegan que este sea un problema generalizado en España.

En abril de este año, un juzgado español condenó a un guardia civil y a dos policías nacionales a siete años de prisión, por custodiar un cargamento de 367 kilos de cocaína colombiana.

Antes, en 2022, las autoridades españolas arrestaron a cinco guardias civiles en el puerto de Algeciras, un policía destinado en Ceuta, un funcionario de Aduanas y un ex policía local, por su colaboración con una red de narcotráfico responsable de introducir 6.2 toneladas de cocaína por el sur de España.

En octubre de 2023, fue detenido el mexicano Homero Magallanes González, operador de la organización de los Beltrán Leyva en España que era buscado por Estados Unidos por conspiración para distribuir cocaína con la intención de importarla a EU y conspiración para poseer cocaína con la intención de distribuirla.

El 15 de mayo de este año, España asestó fuerte golpe a Cártel de Sinaloa, al desarticular una infraestructura en España a la que aseguró mil 800 kilos de metanfetamina en las provincias de Valencia y Alicante, el mayor cargamento de esa sustancia en España y la segunda mayor incautación de toda Europa.

Con esa operación, en la que fueron detenidas cinco personas, tres de nacionalidad española, un ciudadano rumano y otro mexicano. se desmanteló el principal punto de abastecimiento de drogas en territorio europeo que operaba desde Tenerife, Madrid, Valencia y Alicante, informó la Policía española.

LA COCA SE ABARATA

La masiva entrada de cocaína a España, a través de Galicia, y en el resto del continente, ha provocado un considerable descenso en el precio, según los datos del informe de Naciones Unidas, pues mientras que en 1990 el gramo costaba 110 dólares (82 euros), en 2006, de acuerdo con datos facilitados por la EUROPOL, bajó a 76 dólares (en torno a los 56 euros), después a 40 mil dólares y actualmente cuesta 28 mil dólares.

En el informe también se pone de manifiesto. que el 66 por ciento de las incautaciones de cocaína en España tuvieron lugar en el mar, antes de llegar a tierra, y procedían en su mayoría de Colombia y Venezuela, aunque se confiscó droga que había sido consignada en México, Ecuador, la República Dominicana y Argentina.

Sin embargo, pese a las evidencias de la presencia del narcotráfico, el comisario de la Policía Nacional, Antonio Martínez Duarte, descartó que los grupos delincuenciales mexicanos, colombianos y albaneses que estéán asentados en la península ibérica, “son casos aislados que no representan la realidad de nuestro país”.

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