ISEGORÍA

Sergio Gómez Montero / La Opinión de México

Los vaivenes de los pasos y…

Camino por los rincones más dolorosos de la humanidad.

La serpiente mutila sol a sol el canto del gorrión.

Almuerzo soledades

  1. Libertad (siempre viva): “Mis días”

No, no es un baile desde luego. Menos aún si se pone completo el título del artículo: “Los vaivenes de los pasos y el país de nunca acabar”. ¿Título de un cuento? No, tampoco. Sólo una descripción sintetizada de lo que por estos días sucede en el país, que con dificultades, sin duda, le toca gobernar a la 4T que, obvio, no logra encontrarle la cuadratura al círculo porque la liebre salta por todos, dado que los enemigos siempre están al acecho y no dejan pasar nada (CNDH, Chihuahua y el tratado del agua con EU, MORENA y un etcétera largo como un tren transístmico).

Y sí, es algo vinculado con el tren mencionado, lo que hoy preocupa, como preocupaba a Víctor Toledo que quizá conoció, antes de que se publicara el 8 de septiembre de este año, El Manifiesto Internacional en defensa de la Selva de los Chimalapas que dice, entre otras cosas, lo siguiente: “En tiempos de emergencia ambiental y climática la defensa de las selvas del mundo se vuelve una responsabilidad global. El papel ecológico que juegan estos ecosistemas es fundamental para el equilibro planetario y por lo tanto son territorios clave para disminuir los impactos de los cambios globales, incluido el cambio climático. Entre otras muchas funciones, son grandes reservorios de agua dulce y permiten fijar cantidades de CO2 muy superiores a las de otros lugares. En definitiva, evitar la desaparición de las regiones más biodiversas del planeta es esencial para que la especie humana pueda aspirar a un futuro sostenible”, reclamo que hace el pueblo zoque de Oaxaca y que tanto se parece a lo que hoy reclaman los molleturos de Ecuador, quienes en un escrito elevado a su gobierno expresan: “Ante el desinterés del estado y todos sus niveles de gobierno. Nosotros/as el pueblo de Molleturo organizado desde abajo, desde el fogón, desde las plumas de control territorial, desde las asambleas comunitarias, desde las caminatas y mingas a los cerros sagrados de nuestro territorio. Hemos decidido junto al párroco de Molleturo el padre Pablo Encalada empezar el camino de reconciliación y paz entre nuestro pueblo, sus comunidades y la Madre Naturaleza”. Esos reclamos en defensa de la Madre Naturaleza une a los pueblos originarios de América Latina, que a toda costa tratan de defender sus propiedades ante la pasividad de un Estado más dispuesto a negociar con las mineras transnacionales (particularmente canadienses en estos casos) que con los pueblos originarios que tratan

de defender sus territorios frente a los proyectos de las minerías extractivas que los amenazan lo mismo en México (Chimalapas, termoeléctrica de Morelos o Carrizalillo en Guerrero).

Mientras el país de nunca acabar continúa con las auditorías que se aplicarán a la banca de desarrollo de donde brotarán otra vez cúmulos de podredumbre y heces, sin que aparentemente la corrupción termine nunca.

Y por eso es así que el país (ni el gobierno de la 4T) parece ven claro ni cómo ni con quién danzar, mientras el estruendo de la música conservadora sigue a todo lo que da.

 

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados