InicioPortadaKAMEL NACIF: HISTORIA DE UN PEDERASTA

KAMEL NACIF: HISTORIA DE UN PEDERASTA

*Vinculado a gobernadores, empresarios y policías

*En líos con la justicia estadounidense y mexicana desde hace 20 años

*En Nevada se le relacionó con la delincuencia organizada

*Implicado en lavado, trata, tráfico de drogas y de armas

*Difícilmente podría ser extraditado de Líbano a México

Redacción/Sol Quintana Roo / Sol Yucatán / La Opinión de México 

Puebla.- Alertado por sus protectores, un mes antes de que fuera girada la orden de aprehensión en su contra, José Kamel Nacif Borge, empresario mexicano de origen libanés, huyó a El Líbano donde se refugió, y a más de 14 años de perpetrado su delito, su repatriación a México, de ser detenido, se antoja más que difícil, ya que no existe tratado de extradición entre ambos países.

Kamel Nacif, primo de Miguel Borge Martín y tío de Roberto Borge Angulo, ambos ex gobernadores de Quintana Roo, considerado por las autoridades federales como el número dos de la red internacional de pederastas que encabezaba Jean Thouma Hannah Succar Kuri, sentenciado a 112 años de cárcel, ha logrado eludir a la justicia por más de 20 años.

Pese a que desde la década de los noventas del siglo pasado ya era nombrado en una corte de Nevada, como involucrado en los delitos de lavado de dinero, tráfico de drogas, armas y trata de personas, ilícitos en que incurrió por su desmedida afición al juego, su nombre fue conocido por la justicia mexicana hasta 2005, tras d que él mismo denunciar por calumnias y difamación a la periodista Lydia Cacho Ribeiro, luego de que ésta publicara su libro “Los Demonios del Edén”, en el que lo relacionaba con la red de pederastia.

En su investigación periodística, Cacho Ribeiro relata casos que involucraban a niñas de hasta 5 años obligadas a mantener relaciones con adultos mientras eran filmadas, mostrando como algunos de los responsables de esta red de pornografía al empresario textil Kamel Nacif Borge, a Succar Kuri y al gobernador poblano, Mario Marín Torres.

Cacho Ribeiro no sólo mencionaba a Nacif Borge, sino también a Emilio Gamboa Patrón (PRI), Fidel Herrera Beltrán (PRI), ex gobernador de Veracruz), al ex gobernador de Chiapas, Pablo Salazar Mendiguchía y a Miguel Ángel Yunes Linares, ex gobernador de Veracruz, así como otros políticos más.

La relación con esos políticos, sobre quienes, se dijo, ejercía fuerte influencia, merced a su inmensa fortuna, le permitió expandir su emporio textil en al menos media docena de entidades de la República.

Luego de su acusar a la escritora, estableció contacto con el entonces gobernador de Puebla, Mario Marín Torres, otro de sus amigos, y le pidió “darle un escarmiento a esa pinche vieja argüendera”, pedimento al que se plegó de inmediato el gobernante.

En la trama para escarmentar a la periodista, no sólo se confabuló Marín Torres, sino también el ex jefe de la Policía Estatal, Adolfo Karam Beltrán, el ex director de Mandamientos Judiciales, José Sánchez Moreno; la procuradora de Puebla, Blanca Villeda y la jueza Rosa Celia Pérez González.

Dichos funcionarios serían acusados posteriormente por los delitos de cohecho, tráfico de influencias, abuso de autoridad, tentativa de violación y falsedad de declaraciones.

Lydia fue detenida el 16 de diciembre de 2005, en Cancún, Quintana Roo, por policías ministeriales de Puebla, y trasladada, vía carretera, hasta la Procuraduría de dicha entidad. Durante el trayecto de más de mil 500 kilómetros, la periodista fue objeto de todo tipo de maltratos y amenazas, torturada física y mentalmente, siempre bajo la amenaza de que terminaría siendo violada.

Al llegar a la Procuraduría Estatal, premeditadamente fueron retardados los trámites. A la joven la hicieron que se desnudara, “para hacer el examen médico”, resguardada solamente con una mampara transparente, separada de sus captores a no más de un metro, que no dejaban de advertirle que en cuanto llegara a galeras la iban a violar.

Como no era un delito grave, no había argumentos legales para mantenerla presa; aun así la juez Pérez González, a sabiendas de que no llevaba dinero consigo, le fijó una fianza de 70 mil pesos en efectivo para liberarla.

Sus agresores supusieron que tendría que pasar un tiempo tras las rejas, pero ya sus abogados se habían trasladado a Puebla y cubrieron la cantidad, no obstante los trámites volvieron a retrasarse y Lydia fue puesta en libertad hasta el día siguiente.

Se sabría después que la juzgadora había sido compensada por sus servicios con un viaje pagado a Las Vegas, sitio preferido por Kamel Nacif donde acostumbraba derrochar su fortuna apostando millones de dólares, adicción que lo llevaría a involucrarse con el crimen organizado para poder sostener ese tren de vida.

Posteriormente se conocería la indignante conversación que sostuvieron Kamel Nacif y Marín Torres, al que a partir de entonces se le conocería como “El Góber Precioso”, en el que festinaron lo ocurrido a Lydia Cacho.

A principios de 2006, el periódico La Jornada hizo pública la llamada:

Mario Marín: Quiúbole, Kamel.

Kamel Nacif: Mi góber precioso.

MM: Mi héroe, chingao.

KN: No, tú eres el héroe de esta película, papá.

MM: Pues ya ayer le acabé de darle un pinche coscorrón a esta vieja cabrona. Le dije que aquí en Puebla se respeta la ley y no hay impunidad y quien comete un delito se llama delincuente. Y que no se quiera hacer la víctima y no quiera estar aprovechando para hacerse publicidad. Ya le mandé un mensaje a ver cómo nos contesta. Pero es que nos ha estado jode y jode, así que se lleve su coscorrón y que aprendan otros y otras.

Para agradecerle su ayuda, Nacif Borge le ofreció dos botellas de coñac en agradecimiento por haberle cubierto de lo publicado por Lydia Cacho en el libro “Los Demonios del Edén”.

Trascendería que las botellas, de un supuesto añejamiento de 12 años, no eran tales, sino niñas de esa edad que satisfarían los apetitos desviados de los pederastas.

De acuerdo con otras grabaciones filtradas, el origen de esta llamada fue por parte del empresario Luis Ángel Casas Arellano, ex jefe de finanzas de la campaña de Marín Torres, quien le recomendó a Nacif hablar con el entonces gobernador.

El contenido de dicha grabación anterior fue la siguiente:

Casas Arellano: En los periódicos que ya leí hay una declaración muy buena de la procuradora diciendo que esta señora (Lydia Cacho) mintió y que en ningún momento se le violaron los derechos humanos.

Kamel Nacif: Orita me habló Pablo Salazar (gobernador de Chiapas). Me dice: ‘Si quieres yo habló con los de La Jornada. Ya me hablaron para que se pida el derecho a réplica, pero si quieres vamos a ver a Soberanes, es mi amigo, de los derechos humanos. Y hacemos una broncota.

CA: Se le dicta formal prisión y se acaba el tema, ¿Eh, Kamel? Vienen vacaciones, el tema pues ya se comprobó que ella no pudo comprobar nada, habrá uno que otro periodista que quiera volverlo noticia, todos los demás van a estar de vacaciones y la gente ni lee nada. O sea que creo que se acaba el tema. Nomás hay que aguantar hoy y mañana, pero el que necesita tener calorcito es el Góber.

KN: Sí, no, pues claro.

CA: Creo que con una llamadita tuya ya lo tiene. Si la procuradora hizo esa declaración, Kamel, es porque recibió línea. ¿Eh?

Durante 12 años, Lydia Cacho mantuvo su lucha en los tribunales, hasta que en julio de 2018, el Comité de Derechos Humanos de la ONU emitió, por primera vez en la historia, una resolución en contra del Estado mexicano.

En ese mismo año, autoridades del actual Gobierno de México ofrecieron una conferencia de prensa para ofrecer una disculpa pública como Estado mexicano para reconocer la culpabilidad del mismo por las violaciones a los Derechos Humanos de la periodista.

El 11 abril de 2019, fue girada la orden de aprehensión por la magistrada del Primer Tribunal Unitario del Vigésimo Séptimo

Circuito en Quintana Roo del Poder Judicial de la Federación, María Elena Suárez Préstamo, en contra de Kamel Nacif, Karam Beltrán, Marín Torres y Sánchez Moreno, por los actos de tortura cometidos contra la defensora de derechos humanos, Lydia Cacho.

Por medio de argucias legales evitaron por un tiempo comparecer ante la justicia, pero paulatinamente fueron cayendo los responsables, el último fue Marín Torres, pero Kamel Nacif, oportunamente alertado, huyó de México un mes antes de que fuera emitido el mandato judicial de captura, hacia Líbano.

De acuerdo a investigaciones conjuntas entre autoridades de México y Estados Unidos, el empresario textilero, a punto de cumplir 75 años, durante varias décadas fue el apostador número dos en Las Vegas, con depósitos de hasta 4 millones de dólares en los casinos donde solía apostar hasta 160 mil dólares en una sola mano.

Su “pasión” por las apuestas llegó a superar a un príncipe de Arabia Saudita y a Larry Flynt, editor de la revista Hustler.

Kamel Nacif logró construir un emporio textil, llegando incluso a comprar a principios de 2004, por 44 millones de dólares, el 100 por ciento de los activos de la compañía estadounidense Tarrant Apparel Group, con lo que ensanchó su imperio.

Es propietario, además, de plantas de producción de mezclilla en los estados de Puebla, Chiapas, Quintana Roo, Veracruz, Querétaro, Tlaxcala y en otras localidades. En todas sus empresas se han dado innumerables quejas por explotación laboral de trabajadores y en el caso del personal femenino, por acoso y abuso sexual.

NO ES LA PRIMERA VEZ QUE TIENE PROBLEMAS LEGALES 

El 9 de julio del 2000, el diario The Sun Herald publicó que la Comisión de Control de Apuestas de Nevada difundió que Kamel estaba implicado en lavado de dinero, tráfico de drogas y armas, precisando que en 1993 fue arrestado en el hotel del Caesars Palace, por evasión fiscal, pero salió libre bajo fianza.

Una de las acusaciones más graves en su contra, fue realizada por Edith Encalada quien acusó a Jean Succar Kuri de contactar niñas en Estados

Unidos en beneficio de Alejandro Góngora y Kamel Nacif, de quien añadió, “tiene gusto por los niños”.

Las citas eran en el hotel Solymar, propiedad de Kuri.

OTRAS GRABACIONES TELEFÓNICAS DE KAMEL NACIF 

El 12 de septiembre de 2006, diversos medios informativos dieron a conocer otras conversaciones de Kamel Nacif, en las que ordena al líder de la bancada del PRI en la Cámara de Diputados, Emilio Gamboa Patrón, detener un proyecto de ley para el hipódromo.

También sostuvo conversaciones con el entonces gobernador priísta de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán.

Además tuvo una larga conversación con el pederasta Succar Kuri, donde ambos establecen acuerdos para sostener relaciones sexuales con menores de edad.

Conversación entre Kamel Nacif (KN) y Jean Succar Kuri (JSK):

-KN. Bueno.

-JSK. ¿Si?

-KN. ¿Quién habla?

-JSK. ¡Hola, mi querido Kamel!

-KN. ¿Qué pasó, Jean Succar?

-JSK. ¿Dónde andas, ya estás en Acapulco?

-KN. Ya estoy en Puebla.

-JSK. Ahhh, pues fue visita de doctor, llegaste y te regresaste.

-KN. Nomás para hablarle… no estaba tu amigo… eh.

-JSK. Te marco. ¿Estás en una casa o en la fábrica?

-KN. Estoy en mi casa.

-JSK. Te marco.

-KN. O te marco yo ¿Dónde estás?

-JSK. 9230333.

-KN ¡Pérate, cabrón!

-KN. Si no soy tan genio como tú…

-JSK. La misma área.

-KN. 303562933.

-KN. ¿Nueve qué?

-JSK. 9230333.

-KN. Es que se corta, 03, ¿Qué?

-JSK. 33.

-KN. Bye.

(Operadora)

-JSK. Hello.

-KN. ¿Qué pasó?

-JSK. ¿Cómo estás?

-KN. ¿Qué hay contigo?

-JSK. Nada… visita de doctor, nomás llegaste y como no está tu amigo no quisiste quedarte.

-KN. Me pusiste higo, me pusiste queso, me pusiste la chingada.

-JSK. Quiero hacerte feliz, hago lo imposible por hacerte feliz.

-KN. No, desgraciadamente no comí nada.

-JSK. Pero vas a regresar la semana que viene, ¿No?

-KN. Le dije a Mari que lo guardara, que cuidado y se lo vayan a chingar.

-JSK. ¿Sabes qué? Te tengo un frasco especial que te lo vas a llevar contigo, cuando vengas me recuerdas. Te lo traje el viaje pasado, está ahí, pero se me pasó.

-KN. ¿Y qué más hay contigo?

-JSK. Nada, ya empacando para irme de nuevo.

-KN. ¿A qué hora te vas a ir?

-JSK. De aquí salgo a las 12, llego como a las seis de la tarde.

-KN. Mmm.

-JSK. Me quedo hasta el 7, 8 de mayo, el 4 de mayo es la maldita junta de los condóminos.

-KN. ¿De qué, papá?

-JSK. Pues están ardidos porque me quedé con el hotel, me quieren hacer grilla… Me van a pelar la verga.

-KN. T’a bien mano, que te hagan grilla. ¿Qué quieren?

-JSK. La envidia los está matando, yo ya tengo el 30 por ciento del edificio.

-KN. ¿Cómo?

-JSK. Son unos viejitos, ya sabes, retirados, envidiosos, tienen miedo que los vaya a correr, que les vaya a subir el mantenimiento, me estoy quedando con el edificio, les da envidia. Tengo que torearlos, estoy tratando de ser muy amable con ellos. Ya cuando tenga el 51, ya me la pelaron.

-KN. Entonces… pues la junta de condóminos… ¿Y qué va a pasar el 4?

-JSK. Nada, quieren correr al administrador y yo lo estoy apoyando. Vale madre el administrador, pero si lo corren tienen ya ganada una batalla.

-KN. No te pelees, ¿Y cuándo podemos tener el 51?

-JSK. Pues faltan como 2 millones de dólares.

-KN. ¿Dos millones? ¿P’a comprarles todo?

-JSK. No, p’a comprarles, p’a llegar a tener el 51.

-KN. Mmm, ¿Y vale la pena?

-JSK. Sí, ese terreno vale fácil 20 millones de dólares.

-KN. ¿Qué?

-JSK. El terreno vale fácil 20 millones de dólares.

-KN. ¿Cuál terreno? Si no es tuyo, cabrón.

-JSK. No, pero va a serlo, una vez que tenga el 51 por ciento ya controlamos todo.

-KN. No, no, no papá.

-JSK. Claro, ya puedes hacer lo que quieras, ya tienes la mayoría de votos.

-KN. Pero, ¿Qué vas a hacer? Qué, qué, qué, ¿Cuánto vale comprarle a todos?

-JSK. -Otros tres.

-KN. ¿Cinco millones vale comprar?

-JSK. Cuando mucho.

-KN: Pus te los doy, chingue su madre, cómprales a todos y ya mándalo a chingar a su madre, órale, ¿Quieres?

-JSK. Cuando vengas hablamos. Si es en serio sí hablamos.

-KN. ¿Serio? Yo, yo no, yo, ¿Serio, serio?

-JSK. Tú me quieres, lo que yo quiero me lo das, pero yo quiero que tú lo veas positivamente.

-KN. Pus, positivamente ¿Cuántos cuartos son?

-JSK. En total son como 250 cuartos.

-KN. Ok. Si vamos a meter 5 millones de dólares, ¿Ok? ¿Y cuánto nos va a costar remodelar todo? Pero bien, no esas chingaderas que haces, puras pinches cosas feas.

-JSK. Otro millón.

-KN. ¿Seguro? ¿Nada más?

-JSK. Necesitas un millón para hacer lo que es la sala de conferencias y gimnasio y todo eso, ya tengo el proyecto.

-KN. Por eso, ¿Y remodelar todo?

-JSK. Otro millón.

-KN. Entonces son 7 millones, ¿Cuánto tienes tú? ¿Cuántos cuartos hay?

-JSK. Doscientos cincuenta, yo tengo 50.

-KN. Por eso. 200 cuartos por 7 millones. Estamos pagando, remodelando, y todo 35 mil dólares cuarto, ¡Hazlo ya!, ¡Ya!

-JSK. Hay problema que no todo mundo quiere vender.

-KN. ¡Ohhh!

-JSK. Hay que hacerle al gángster, tienes que estudiarle, es lo que te digo… una vez que tengas el 51 por ciento…

-KN. Esa gente ¿Cuánto pagó?

-JSK. ¿Aquí? En promedio 35 ó 40.

-KN. Es lo que pagaron ellos, les estás dando su dinero y ¡que se vayan a chingar a su madre ya!

-JSK. Es que tiene que ser al paso, te digo… ahorita la mitad de Solymar está a la venta, porque tienen miedo, y si se enteran que yo compré, que yo ya tengo el 51 por ciento, al día siguiente todo mundo va a ceder, es lógico, los poquitos que no vendan y que van a estorbar tendrán que hacerlo. Está bonito el lugar, Kamel, está acogedor, está privado, no es un edificio, una torre fría, tiene su chispa, arreglado queda como una joya, bien arreglado.

-KN. Está bien. Arréglalo.

-JSK. ¿Cuándo vienes a Cancún? ¿Vienes la semana que viene?

-KN. No, la semana que entra no, papá, pero la otra sí.

-JSK. No vengas en la noche para que te regreses al día siguiente mano… vente a estar dos, tres días, a caminar conmigo a la playa. Desconectarte dos días.

-KN. ¿Cómo?

-JSK. Desconectarte por dos noches.

-KN. Ta bien pero…

Los interlocutores comienzan a hablar en árabe.

Esta fue la traducción realizada por el diario El Universal:

-KN. ¿No tienes putas? ¿Y por qué no me mandaste a mí una?

-JSK. Yo no sirvo para eso.

-KN. Eres ojete.

-JSK. Yo no sirvo… Yo sé para qué sirvo.

-KN. Eres ojete, cabrón… le voy a decir a tu mujer lo que estás haciendo.

-JSK. Que se muera el que no te quiera.

-KN. ¿Quiéres que le diga a tu esposa?

-JSK. No te conviene, vas a ir a Cancún, te voy a estar esperando.

-KN. ¿Quiéres?

-JSK. Déjala (se refiere a la esposa), pobre, con sus cinco hijos que hacen deporte, futbol; está muy ocupada con ellos. Es una bendición de Dios que esté ocupada con sus hijos.

-KN. ¿Dónde está la niña de Miami?

-JSK. Está en Tampa, yo llego el domingo y ella también el domingo.

-JSK. Vas a ver cuándo la veas.

-KN. ¿Cuánto le pagas?

-JSK. Tú me dices cuándo te la traigo.

-KN. ¿Cuándo? Pues la semana entrante. Hijo de la chingada… pero la traes a fornicar.

-JSK. Chin el que se raje…

-KN. ¿Pero ya sabes? Viene, pero a fornicar.

-KN. ¡Ah, que la chingamos! A ver si trae a su amiguita, ¿Te da pena o qué?

-JSK. Yo qué voy a saber, es trabajo tuyo, no mío.

-KN. No, no, no, tráela. Di cuándo y la traemos.

-JSK. Te digo que está bien bonita, es una güerita chaparrita.

-KN. ¿Para qué hablas en español?

-JSK. No está mi mujer, se fue al súper.

-JSK. Tú dime cuándo vas a venir.

-KN. ¿Y cuándo va a venir la otra?

-JSK. El domingo llega de Tampa, se queda conmigo hasta el 6 de mayo, el día que yo le diga: Háblale a tu amiga, le mandamos su boleto porque ella está en El Salvador.

-KN. ¿Y tiene visa pal Mexiqué?

-JSK. No sé yo…

-KN. ¿Entonces?

-JSK. Por eso, averiguamos.

-KN. ¡Pues averigua, cabrón! Que traiga una de Tampa la cabrona.

-JSK De acuerdo.

-JSK. La mía es una virgen, hombre.

-KN. Sí, como no ¿Y qué más hay contigo, cabrón?

-JSK. Nada, te digo que espero que las cosas terminen bien en Solymar, estoy un poco nervioso.

-KN. ¿Por qué nervioso? Te voy a decir por qué mano, ¿Te digo una cosa, Jean Succar? Tómalo con calma… Se da, se da, no se da…

Esa fue la charla telefónica en la que, prácticamente se acordaron las formas para hacerse por completo del hotel Solymar, que terminaría siendo escenario de las bacanales de los pederastas Siccar, Nacif e invitados.

En respuesta a la difusión de esas grabaciones, Kamel Nacif acusó a su esposa Irma Benavides Montes de Oca, de quien estaba divorciándose, de filtrar fechas, momentos y lugares, sostuvo con Jean Succar Kuri, con el gobernador de Puebla, Mario Marín y con el diputado Emilio Gamboa, entre otros personajes públicos.

En un desplegado publicado en diversos diarios, señaló que fue víctima de un intento de extorsión por parte del abogado Xavier Olea Peláez, quien mediante terceras persona, hizo contacto con sus abogados, «a efecto de proponer un arreglo, consistente en el pago de 25 millones de dólares a la señora Irma Benavides a cambio de no divulgar las grabaciones que posteriormente aparecerían publicadas”.

Dijo que como se negó a entregar el dinero, su mujer filtró las cintas a los medios de comunicación.

Luego de reconocer la veracidad de las conversaciones y de admitir su soez lenguaje, Kamel Nacif sostuvo que sus palabras no constituían delito alguno.

También acusó a los abogados de Lydia Cacho de haberlo querido extorsionar, pero no dio mayores detalles al respecto. Ninguna de sus denuncias prosperó.

Tras las acusaciones de Kamel contra su esposa, ésta lo denunció ante la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal por amenazas de muerte. Negó haber filtrado las grabaciones de los telefonemas del empresario con políticos y precisó que el litigio de divorcio en trámite implicaba 100 millones de dólares y no 25.

-Kamel, no tienes vergüenza, dijo con la voz entrecortada, ni tú persona ni tus asuntos me importan desde hace muchos años. No tengo relación ni interés en tus amistades con terceras personas, ni el contenido de las conversaciones que sostengas con ellas.

Podrás intentar pedir perdón por tu asqueroso vocabulario, sin embargo, son tus actos y no tus palabras los que son imperdonables y los que ahora me avergüenzan y que repudiamos», dijo Irma Benavides al leer un comunicado, en el que responsabilizó de su integridad a su entonces todavía marido.

En el caso de Lydia Cacho fue elevado hasta la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) y el ministro Juan Silva Meza redactó un documento relatando los ataques contra la periodista, pero fue desechado el 29 de noviembre de 2007, luego de que algunos ministros, entre ellos Olga Sánchez Cordero, actual secretaria de Gobernación, concluyeran que no había existido una violación grave a sus garantías individuales.

Luego de que se emitiera la orden de aprehensión en su contra, en julio de 2020, la Fiscalía General de la República (FGR) pidió a la Interpol emitiera la ficha roja para detenerlo e inició ante el gobierno de Líbano, donde ya había sido ubicado, los trámites para tratar de repatriar a Kamel Nacif.

Sin embargo, los obstáculos existentes dejan a México con muy pocas opciones para traer a Kamel Nacif.

Líbano es uno de los países que actualmente no tiene un Tratado de Extradición con México, por lo que su traslado a nuestro país para que enfrente a la justicia podría darse a través de acuerdos especiales que tendrán que enfrentar las autoridades mexicanas.

Además, el Líbano, por ley, tampoco puede extraditar a uno de sus ciudadanos. Por lo anterior, el gobierno mexicano tendrá que idear un nuevo proceso que le permita repatriar al empresario.

De acuerdo con Norma Soto, internacionalista de la Universidad La Salle, las autoridades mexicanas deberían presentar una denuncia con toda la investigación previa ante la Oficina Árabe de la Policía Penal en Líbano.

Será ahí donde la corte pueda expedir la detención e interrogación de Kamel Nacif para que un fiscal pueda evaluar la validez de los cargos, así como al correcto cumplimiento de los requisitos legales para su extradición, de acuerdo con el artículo 35 del código penal libanés.

Por si fuera poco, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), en septiembre de 2020 desbloqueó las cuentas de Kamel que ascienden a más de 800 millones de pesos.

El fallo se tuvo que acatar en base a la jurisprudencia de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia (SCJN), a propuesta del entonces ministro Eduardo Tomás Medina-Mora Icaza, la que establece que “el bloquear cuentas por parte del organismo, sólo es válido si se trata de una petición internacional o supranacional, pero no de una indagatoria local”.

De esa manea, Kamel Nacif pasea libre e impunemente por su país de origen, sin temor alguno a que pueda ser detenido y enviado a México, dada la laxitud en las leyes mexicanas y libanesas.

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