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LA MAFIOCRACIA DE GARCÍA LUNA

Redacción /La opinión de México / Sol Quintana Roo / Sol Yucatán / Sol Campeche 

(Parte dos de siete)

A 13 años de distancia, tras la detención de García Luna, el presidente Andrés Manuel López Obrador ordenó investigar a sus colaboradores, “quiénes participaron y estuvieron con él, quiénes después del gobierno de Calderón pasaron de ese equipo al de Enrique Peña Nieto y llegaron hasta nosotros, si es que los hay”.

Después atemperaría su dicho al decir que “se serenaran, pues el que nada debe, nada teme”, el problema es que muchos de los que se colaron al actual régimen, si la deben.

Vervigracia: Alfonso Durazo Montaño, que de hecho ocupa ahora el mismo puesto que tuvo García Luna: secretario de Seguridad, se apresuró a declarar que la detención del ingeniero mecánico,  “ayudará a jalar la hebra de la enorme madeja de corrupción alrededor de la llamada guerra contra el narco” y después aseguró que el ex jefe policíaco no pudo operar solo para dar protección a un cártel como el de Sinaloa, sino que tuvo que contar con toda una red de complicidades y que “van por ellos”.

Esa percepción no la comparte el doctor Edgardo Buscaglia, académico especializado en Derecho por la Universidad de Columbia, quien señala que Durazo Montaño, también ingeniero, pero civil y que tampoco ha ejercido su profesión como tal, perteneció al modelo de la mafiocracia de García Luna y para sustentar sus aseveraciones dio algunos datos.

Francisco Alfonso Durazo Montaño, fue priísta, como secretario particular de Luis Donaldo Colosio Murrieta, cuando éste era líder nacional del Partido Revolucionario Institucional y también cuando fue nombrado candidato a la presidencia de la República.

En ese partido, pese al magnicidio de Colosio Murrieta, ocurrido el 23 de marzo de 1994, Durazo se mantuvo hasta el año 2000.

A mediados de dicho año desertó del PRI y se volvió panista, uniéndose a la campaña presidencial de Vicente Fox Quesada, que al llegar al poder lo nombró como su secretario particular, puesto que ostentó hasta el 2003, cuando se le designó coordinador de comunicación social presidencial.

Su cargo como secretario particular del presidente de la República, lo obligaba a estar enterado de todo tipo de situaciones, entre ellas de las múltiples acusaciones y señalamientos que ya había acumulado García Luna como director de la Agencia Federal de Investigaciones, por lo que ahora no puede argumentar que desconocía las actividades del entonces poderoso jefe policíaco.

Un año después, en 2004, Durazo dejó el PAN y desapareció del plano político hasta marzo de 2006, cuando se vuelve perredista y se une a la campaña presidencial de Andrés Manuel López Obrador; después pasa a ser morenista y ahora es uno de los hombres del presidente.

De tal manera que si se va a investigar a todos y cada uno de aquellos funcionarios que tuvieron una relación con García Luna, la lógica indica que Durazo Montaño sería uno de los primeros que tendría que investigarse asimismo.

 

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