- Cárteles de Sinaloa y Jalisco capitalizaron el vacío de poder
- Sedena realiza una reingeniería para cerrar rutas clásicas
- General Roberto Bernal Benítez deja un ‘paquete’ a sucesor
Urbano Barrera/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo
La política de ‘abrazos no balazos’ multiplicó el crimen organizado en San Luis Potosí y el vacío de poder lo cubrieron, principalmente, los cárteles de Sinaloa y Jalisco.
El crimen organizado hoy gobierna la entidad y el Departamento de Justicia de los Estados Unidos de América ya pidió que se actúe y frene a las organizaciones ex comandadas por Ismael El Mayo Zambada y Nemesio Oseguera Cervantes El Mencho.
Con el relevo del general Roberto Bernal Benítez en la Doceava Zona Militar XII se exige cerrar las rutas de tráfico de drogas y el trasiego de armas dentro y fuera de México.
Ahora el nuevo mando, general de Brigada José Luis Cruz Aguilar, tendrá que enfrentar a ocho organizaciones criminales con estructura de ‘cártel’ y decenas de células que sirven a todos ellos.
Al general Cruz Aguilar se le entregó un diagnóstico en el que se expresa: en la operan el ‘Cártel del Golfo’, con decenas de células afines; ‘Cártel del Noreste’, ‘Cártel Jalisco Nueva Generación’, ‘Cártel San Luis Potosí Nueva Generación’, ‘Cárteles Unidos de la Huasteca’, ‘La Familia Michoacana’, ‘Independientes Unidos’ y ‘Cártel de San Luis Potosí’.
Todos ellos tienen una estricta división del trabajo, actividades ordenadas y coordinadas por líderes con bases dentro y fuera de la entidad, particularmente, en los estados Tamaulipas y Jalisco.
En la entidad, en forma intermitente, operan el ‘Cártel de Sinaloa’ y ‘Los Talibanes’, quienes tienen sus bastiones en Zacatecas.
En la región ha tenido importante crecimiento la célula conocida como ‘Los Alemanes’ ligada al ‘Cártel Jalisco Nueva Generación’ y quien trabaja de manera coordinada con el ‘Cártel del Golfo’.
Todos ellos, también tienen acuerdos con el ‘Cártel San Luis Potosí Nueva Generación’, ‘Cárteles Unidos de la Huasteca’ y ‘La Familia Michoacana’, esto en el entendido que trabajar solos, los enfrenta y hace más débiles.
En abierta oposición aparecen los cárteles del ‘Noreste’ y ‘Los Independientes’ quienes han rechazado todo tipo de alianza para no verse subordinados y/o obedecer a nadie en particular.
El expediente entregado al general José Luis Cruz Aguilar y que también fue de conocimiento del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, quien no hizo nada para frenar la criminalidad, señala que ‘Los Alemanes’ se han fortalecido con el apoyo del ‘Cártel del Golfo’ por medio de la célula ‘Los Espartanos’ con base de operaciones en Matamoros, Tamaulipas.
‘Los Alemanes’ al tener sus centros de operación y adiestramiento en Tamaulipas han podido enfrentar o medir poderes con el ‘Cártel Jalisco Nueva Generación’ en la zona metropolitana de San Luis Potosí y parte del altiplano comprendido por los municipios Villa de Hidalgo, Villa de Arista, Guadalcazar y Matehuala.
En la zona media, en los municipios: Ríoverde, Ciudad Fernández y Cerritos, mientras que en la zona huasteca: Tumuín, San Vicente, Tanquian de Escobedo y Tampamolon.
No obstante, el ‘Cartel Jalisco Nueva Generación’ cuenta con presencia y dominio de las zonas limítrofes con los estados de Jalisco y Guanajuato. Ello, le permite tener el control de las dos principales vías de acceso: las carreteras federales 57 y 37, además ingresar con rapidez al estado de Guanajuato donde mantiene disputa con el ‘Cártel Santa Rosa de Lima’ (CSRL).
Sera de vital importancia, no tolerar operaciones en de ‘Los Alemanes’ en el municipio de Matehuala, donde mantienen presencia y dominio. Esto por su proximidad con los estados de Nuevo León y Coahuila.
Con el control de esta ruta, nivelan el trasiego de drogas que mantiene el ‘Cártel Jalisco Nueva Generación’ en la parte sur de la entidad.
Mientras, los capos, operadores, gatilleros, pistoleros y sicarios tienen el control del estado, el Ejército Mexicano, la Policía Federal, Estatal y Municipal se convirtieron en comparsas y, simples espectadores de los hechos.
Ello, generó el crecimiento de múltiples organizaciones y la pulverización de la criminalidad, sin que los padres, abuelas y abuelos de los delincuentes pudieran controlar a sus hijos y nietos, como lo proponía el ex presidente Andrés Manuel López Obrador, quien abandonó las tareas del Gobierno.
San Luis Potosí es un estado clave y de atención para los Estados Unidos por su ubicación geográfica. En su red carretera comunica al norte, sur, este y oeste, lo que lo convierte en un centro neurálgico para el trasiego de droga vía terrestre y aérea.
En la entidad, se analiza el rol de los medios de comunicación que a decir del análisis de Inteligencia, han generado incertidumbre cuando se trasmiten noticias de eventos relacionados con la delincuencia organizada y los feminicidios.
Las pugnas internas entre organizaciones delictivas y la pulverización de células menores, dificulta su identificación, así como conocer la estructura operativa, logística y financiera del grupo delictivo a la que pertenecen y por consecuencia su triangulación de recursos.
Ahora, toca al general José Luis Cruz Aguilar coordinar operaciones para corregir todos los errores y omisiones del sexenio de los ‘abrazos y no balazos’ que provocaron la intervención internacional ante la crisis de seguridad, el intenso tráfico de drogas y la pérdida de vidas humanas en Estados Unidos y en la frontera común con México.






