LOS FANTASMAS DE AMLO

Ricardo Ravelo/ La Opinión de México

  • El documento atribuido al BOA no existe, pero en la conferencia mañanera fue utilizado como ejemplo de los planes perversos de los conservadores contra el gobierno de la Cuarta Transformación

Esta mañana, durante la conferencia matutina, el presidente Andrés Manuel López Obrador dio a conocer el contenido de un documento que se atribuye a un grupo denominado Bloque Opositor Amplio (BOA), en el que se exponen algunos argumentos sobre las fallas y desatinos del gobierno de la Cuarta Trasformación.

El presidente y su vocero, Jesús Ramírez, quien leyó el documento exhibido en amplia pantalla –dijeron desconocer el origen del mismo. Aún así, lo legitimaron, sobre todo, al darle lectura a su contenido.

En el mismo se expone, por ejemplo, que se debe organizar a la sociedad para el año 2021. De esta forma, dice el escrito, derrocarán al régimen de López Obrador y le arrebatarán la mayoría que actualmente dispone en la Cámara de Diputados.

Para ello, hace un llamado a centrar la crítica en dos temas preocupantes: el desempleo y la inseguridad pública, asuntos que, por cierto, son el talón de Aquiles del actual régimen porque a más de un año de distancia no ha podido resolverlos.

El tema del desempleo se agudizó con la pandemia del coronavirus, pero aun en medio de esta crisis de salud –otro de los temas críticos –el gobierno no ha implementado una ruta viable para apoyar al sector empresarial y así evitar la caída de empleos, la cual es dramática.

El documento atribuido al BOA plantea que el gobierno carece de rumbo y que por ello debe revocarse el mandato del presidente, planteado para vitarse el próximo año.

El documento refiere que con esta posición coinciden varios actores políticos e incluso algunos comunicadores importantes del país. Citan, por ejemplo, al expresidente Felipe Calderón y a su esposa Margarita Zavala. A Gustavo Madero, actual senador de la República por el Partido Acción Nacional y al gobernador de Chihuahua, Javier Corral, al líder del PRI, Alejandro Moreno y al del PRD, Ángel Ávila y a nivel empresarial citan a la Coparmex.

Y en la lista de comunicadores los nombres más conocidos por ser calificados por el presidente como los conservadores, entre ellos, Víctor Trujillo, Ciro Gómez Leyva, Denisse Dresser y el escritor e historiador Enrique Krauze.

Cada uno de estos actores políticos y de los medios de comunicación se deslindaron del documento por separado.

El expresidente Felipe Calderón expresó: “No conozco el documento, ni siquiera estoy seguro de que exista, pero si fuera el caso que la oposición se organice es un derecho, que el gobierno la espíe sí es un delito”.

Margarita Zavala dijo, a su vez, que no sabe nada del documento atribuido al BOA; expresó que estaría de acuerdo con varios de los puntos que en el mismo se establecen y argumentó que disentir por medios legales, pacíficos e institucionales es parte de la democracia.

El senador panista Gustavo Madero desconoció el documento leído esta mañana en la conferencia presidencial, pero admitió que hay ciudadanos preocupados por el rumbo que está tomando el país “por las malas decisiones del gobierno”.

El dirigente del PRD, Ángel Ávila de plano cuestionó al presidente al afirmar que en lugar de estar hablando de las soluciones a los problemas del país debería hablar de los graves problemas que enfrenta el país por los desatinos del gobierno, como son la crisis económica, los rezagos en materia de salud y la inseguridad pública.

En el mismo tenor se expresó Alejandro Moreno, líder del PRI. El exgobernador de Campeche calificó la postura de López Obrador como irresponsable al culpar a la oposición de los malos resultados de su gobierno.

Por separado y a través de sus respectivas cuentas de twitter también se deslindaron del documento Víctor Trujillo, Ciro Gómez Leyva, Denisse Dresser, el historiador Enrique Krauze y la Comparmex, cuyo dirigente, Gustavo de Hoyos, cuestionó y muy fuerte la política de López Obrador en una conferencia virtual con empresarios españoles.

No aguantamos más: tenemos que comer

En la ciudad de México, comerciales de diversos puntos, pero principalmente los que se ubican en el Centro Histórico, le dijeron adiós a la cuarentena y a la inactividad impuesta por la pandemia del coronavirus.

Al grito de “tenemos que comer” y “mantener a nuestras familias”, cientos, quizá miles de comerciantes, tanto ambulantes como establecidos, abrieron sus negocios y reanudaron sus actividades comerciales a pesar de que la capital del país aún está en semáforo rojo y es la zona de la República mexicana con el más alto número de contagios por coronavirus.

La Ciudad de México, de acuerdo con datos oficiales, registra un total de 31 mil personas contagiadas y 3, 800 decesos.

La jefa de gobierno de la Ciudad de México, Claudia Cheinbaum expresó que la ciudad de México continuará en semáforo rojo hasta el 15 de junio, pero dijo que en este mes empezarían a reactivarse algunas actividades esenciales como la minería, la industria de la construcción, la producción de cerveza –parada durante casi dos meses – y la fabricación de automóviles.

Este miércoles se dará a conocer el programa de reapertura y reactivación económica en la capital del país y, a partir de este mes, se permitiría la apertura de hoteles en un 25 por ciento, restaurantes con servicio a domicilio, peluquerías a domicilio, parques a un 25 por ciento sin acceso a áreas infantiles, supermercados a un 50 por ciento –con acceso de una persona por familia –actividades deportivas a puertas cerradas, entre otras.

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados