InicioPortadaMUJERES DEL NARCO, INEXORABLE Y OSCURO FINAL

MUJERES DEL NARCO, INEXORABLE Y OSCURO FINAL

  • Amigas, novias, amantes, scorts… Casi todas terminan trágicamente.
  • La Unión Tepito y Zona Divas, señuelos mortales para las jóvenes.

*STAFF LA OPINIÓN DE MÉXICO

(Primera de dos partes)

Ciudad de México.- La inmensa mayoría de aquellas mujeres que de una u otra manera se relacionaron con narcotraficantes, capos de alto nivel o narquitos de baja estofa, terminan trágicamente; bien a manos de sus mismos protectores o explotadores, según el caso, o por enemigos de éstos que ven en la pareja de su rival la mejor manera de cobrar venganza.

Las historias de estas mujeres no son nuevas, se vuelven comunes en el sórdido mundo de las drogas, al que, deslumbradas por el oropel, los lujos y la apología que buena parte del pueblo hace del narco, llegan ilusas jóvenes que sueñan en convertirse en reinas del narcotráfico.

Entre las excepciones que confirman la regla respecto al sino fatal que tienen las ingenuas jóvenes, figuran los casos de Enedina Arellano Félix, “La Narcomami”, al frente de los rescoldos del Cártel de Tijuana; Sandra Ávila Beltrán, “La Reyna del Pacífico”, que ahora goza de su libertad y además recuperó casi todos sus bienes, aunque antes tuvo que pasar más de siete años tras las rejas.

Otra mujer que ahora está al frente de una organización del narco, es Claudia Helena Laborín Archuleta, ahora viuda de Héctor Beltrán, “El H”; que de reina de belleza pasó a jefa de un Cártel y ahora es la cabeza visible del casi extinguido Cártel de los Beltrán Leyva, pero antes tuvo que vivir experiencias aterradoras.

Clara fue reina de belleza en Sonora, pero fue deslumbrada por Héctor, primo lejano de Joaquín “El Chapo” Guzmán Loera, con el que contrajo nupcias.

Mientras las relaciones fueron buenas con “El Chapo” todo marchó bien, pero tras la traición del capo quien delató a Alfredo, “El Mochomo”, para que lo detuvieran, se separaron del Cártel de Sinaloa y formaron su propia organización comenzó una rivalidad a muerte, entre el Cártel de Sinaloa y el Cártel de los Beltrán Leyva, lo que causó muchas bajas entre ambos bandos.

En uno de esos episodios sangrientos, Héctor Beltrán ordenó a su jefe de sicarios, José Luis Estrada, “El Pepino”, secuestrara y matara a uno de los hijos de Ignacio “Nacho” Coronel Villarreal, a Alejandro Coronel, de 16 años, y así lo hizo “Nacho” que más tarde se convertiría en tío-suegro de “El Chapo”, montó un operativo y mató al “Pepino” junto con una veintena de sus sicarios. Después, con media centenar de hombres, se fue hasta Sonora y a sangre y fuego secuestró a Clara Helena, exigiéndole a Héctor que le diera la cara.

En los momentos de ataque Héctor estaba en su residencia, pero se escondió.

Transcurrió toda una semana y finalmente apareció Clara Helena. Estaba maniatada y con el rostro cubierto con vendas. La dejaron en la vía pública, en la esquina de Reforma y Luis Donaldo Colosio junta a la Universidad de Sonora.

Junto a la mujer fue dejado un mensaje para Héctor: “Nosotros te vamos a enseñar a ser hombre y a respetar a la familia, asesino de niños. Aquí está tu esposa, por la que te negaste a responder. Te la entrego sana y salva para que veas y aprendas que para nosotros la familia es sagrada. Nosotros no matamos mujeres ni niños, únicamente vamos por ti”.

Héctor, al que apodaban “El H” nunca respondió. Posteriormente, el Ejército abatió al “Nacho” Coronel, en Jalisco y Héctor fue detenido y encarcelado hasta que finamente murió en prisión.

A la muerte y detenciones de los demás hermanos Beltrán, Clara Helena, que siempre demostró más carácter que su cónyuge, asumió por completo el liderazgo de la organización y es quien ahora la dirige.

Qué se puede decir de Emma Coronel Aispuro, una de las mujeres de “El Chapo” Guzmán, que, supuestamente alejada de los negocios de su marido, es ahora dueña de una fortuna incalculable que le permite llevar un vida de lujos y glamour, sin privaciones de ninguna especie.

Paradógicamente hubo otra mujer de “El Chapo” que, a diferencia de Emma, pagó con su vida, y de una manera brutal, el haber estado ligada al capo sinaloense.

Se trató de Zulema Yulia Hernández que a la edad de los 19 años fue detenida por secuestro y delitos contra la salud. Fue llevada al Reclusorio Oriente de la Ciudad de México y en cuestión de meses se hizo del control de la venta de drogas en el anexo femenil.

Por ese hecho, fue cambiada al Reclusorio Norte de la misma ciudad capital, donde ocurrió lo mismo por lo que decidieron cambiarla a un penal de alta seguridad y fue trasladada al Cefereso 2 de Puente Grande, Jalisco.

Ahí fue donde conoció al amor de su vida: “El Chapo” Guzmán.

La relación entre Zulema y Joaquín duró hasta el 2001 cuando el capo se fugó, aún así Zulema siguió siendo una presa privilegiada ya que el capo la dejó recomendada y nadie se atrevía a contradecirlo.

Pero tras la fuga de Guzmán Loera, Zulema fue llevada al Centro Femenil de Readaptación Social en Tepepan, donde permaneció hasta el 2003 cuando se le concedió la libertad anticipada bajo palabra. Un año más tarde fue nuevamente detenida por narcotráfico y en 2006 la liberaron otra vez.

Mientras permaneció en prisión se volvió intocable, pues todos sabían de su relación con “El Chapo”, pero al ser puesta en libertad y ya en la calle, pese a que Guzmán Loera era ya el capo de capos, un comando de hombres armados la “levantó“.

Pasaron casi 15 días sin que nadie supiera el paradero de la mujer, hasta que el 17 de diciembre de 2008, el cuerpo sin vida apareció dentro la cajuela de un auto abandonado, en calles del municipio de Ecatepec, en el Estado de México.

Durante el tiempo que Zulema estuvo en poder de sus captores fue torturada brutalmente Presentaba heridos causadas por diferentes armas, quemaduras, desprendimiento de uñas de manos y pies, múltiples fracturas y el tiro de gracia.

La mujer tenía tatuadas varias letras zetas en el cuerpo. Se las habían hecho con cuchillos, en los senos, en la espalda, el abdomen y en sus glúteos.

La hipótesis más creíble es que fue ejecutada por el Cártel de los Zetas, que en aquél entonces le disputaba ferozmente a Guzmán Loera el territorio y por eso le dejaron su mensaje en el cadáver.

Sin duda, ha habido muchos otros casos más de mujeres ligadas al narco y ultimadas de manera violenta, pero la poca importancia de los narcos o la de las mismas jóvenes no han sido suficientes para que quedaran como casos destacados en el mundo del narcotráfico.

Uno de los últimos casos que impactaron a la opinión pública, fue el asesinato de una de las llamadas “Novias de la Unión”, el Cártel de Tepito considerado como el más poderoso y sanguinario en la Ciudad de México.

La víctima fue Valeria Díaz, novia de Alexis Martínez Martínez, “El Alexis”; uno de los líderes del referido grupo criminal. Junto con ella fue también asesinada su acompañante, una joven llamada Britllit “N”, de 17 años de edad, que viajaba en el asiento del copiloto de un auto beetle, color gris.

Valeria había sido detenida en al menos dos ocasiones, una con Alexis. Las dos veces fue puesta en libertad. Según antecedentes, había sido detenida a principios de marzo con “El Alexis”, en el complejo habitacional de lujo “Be Grand San Ángel”, en la zona exclusiva de San Jerónimo, al sur de la Ciudad de México.

El ataque fue en el cruce de las calles de Panaderos y Alfarería, en la colonia Morelos, santuario de La Unión. Se les emparejó una motocicleta de color amarillo, sin placas de circulación, de la que descendieron dos sujetos y les dispararon para enseguida huir rumbo al Eje Central Lázaro Cárdenas.

Las jóvenes fueron llevadas con vida al hospital de Balbuena, pero una murió al llegar y la otra cuando era intervenida en el quirófano.

De Valeria se dice qué con su belleza, era una de las encargada de conquistar o seducir a las que serían sus víctimas, principalmente mediante el secuestro o bien para extorsionarlos, luego de escenas grabadas se sexo comprometedoras.

En una de sus últimas fotografías subidas a las redes mostraba imágenes de una chelería que tenía en Circunvalación y se anunciaba con servicio a domicilio por la emergencias sanitaria.

Investigaciones de la Fiscalía de la CDMX, revelan que un hermano de Valeria, al que apodan “El Pispi”, estuvo preso en el Reclusorio Norte y su padre, conocido como “Raulito”, que se dedicaba a rentar motos fue asesinado.

La característica del grupo de las llamadas “Novias de la Unión”, al menos media docena de jovencitas, era que tenían que ser bellas y lucir su hermosura en las redes sociales mediante fotografías y videos de sus viajes al extranjero, además de presumir sus joyas, relojes de lujo, ropa de marca, bolsos y hasta el resultado de las cirugías plásticas a las que se sometieron para verse más guapas.

Jamás ocultaban que pertenecían al elitista grupo, se jactaban de ello porque eso les daba respetabilidad no sólo en el barrio, sino en toda la ciudad capital en la que su presencia causaba temor entre la gente.

Pero no era la primera “Novia de la Unión” que era asesinada, bien por miembros del mismo grupo o por alguna organización enemiga, como el grupo Anti Unión Tepito. Dos meses antes, el 3 de marzo, Karen Nalliby Mustafa Estrada, apodada “La Kimby”; prima de Valeria, considerada también por la policía como otra de las novias de La Unión, fue asesinada a tiros en la colonia 20 de Noviembre.

Fue muerta junto con su novio, Jesús Rangel Barragán, “El Leónidas”; también miembro de la Unión Tepito.

La pareja caminaba sobre la acera y la mujer ayudaba a “Leonidas” a caminar, pues el hombre había quedado ciego como consecuencia de otro atentado años atrás.

Repentinamente se les emparejaron dos motocicletas. Los cuatro sujetos que las tripulaban descendieron velozmente y en tan sólo 9 segundos lo acribillaron. Los dos presentaban no menos de 10 impactos cada una.

Luego que se registrará la ejecución de ambos, en redes sociales empezaron a circular fotos y un video donde se aprecian los momentos exactos de la doble ejecución en la que bastaron menos de 10 segundos para consumar el crimen.

Las motocicletas fueron encontradas ese mismo día, en una colonia aledaña a donde se registró el ataque. Una tenía la placa cortada y la otra un permiso para circular, roto, sin mayores datos.

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados