OTRAS INQUISICIONES

PABLO CABAÑAS DÍAZ / LA OPINIÓN DE MÉXICO

Anécdotas del poder: Peña Nieto

En la elección del 2012, se repitió la estrategia electoral con la que se ganó la gubernatura del Estado de México y que consistió en proyectar a Enrique Peña Nieto resaltando sus características físicas más que las políticas, esa misma estrategia publicitaria fue adoptada para la campaña presidencial. Esa tarea fue encomendada a la publicista Ana María Olabuenaga quien fue la célebre creadora de la campaña “Soy totalmente Palacio”, quien diseñó la imagen del candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México en el año 2005.

El escritor Carlos Tello afirmaba al respecto que “había que hacer una campaña de rockstar. Vender no al partido, que era invendible, ni las propuestas del candidato, que nadie recordaría, sino al personaje Peña Nieto”. No había que perder tiempo en golpear a los otros, porque una campaña de odio era incompatible con el tipo de persona que querían proyectar. Había que venderlo a él: que diera la cara, que les hablara en lo personal a cada uno de los mexiquenses. Peña Nieto ganó la elección de gobernador y comenzó a perfilar su carrera como candidato a la presidencia de la república para las elecciones del 2012 a través del apoyo de los gobernadores de su partido y, sobre todo, de su presencia constante en los medios.

Como gobernador del Estado de México, entre los años 2005 y 2010 gastó 639 millones de pesos para publicitar el cumplimiento de sus compromisos de campaña con anuncios televisivos en los que aparecieron diferentes actrices de la empresa Televisa. Además, tuvo apariciones en la revista de sociales Quien, y un publicitado matrimonio con la famosa actriz de telenovelas Angélica Rivera.  La llegada a la candidatura a la presidencia de la república por el PRI se debió a una relación muy provechosa con los medios de comunicación, sobre todo la televisión, y en particular Televisa, para dar a conocer, en una secuencia planeada con dramatismo, año con año, el cumplimiento de los compromisos de campaña, pero con el objetivo también de proyectar algo más, ese algo más, sería la culminación de su proyecto: la presidencia de la república.

En 2005, al ser designado candidato del PRI a la gubernatura del Estado de México, Peña Nieto era un desconocido en su tierra. Tres años después ya se le veía como posible presidente de México. Una vez que Peña Nieto concluyó su período como gobernador en el Estado de México, los diferentes gobernadores del PRI le otorgaron su apoyo para que ocupara la candidatura a la presidencia de la república. A finales de noviembre de 2011,  inició su campaña como precandidato a la presidencia de la República por el PRI y el Partido Verde Ecologista de México.

Peña Nieto estableció como uno de los cimientos de su campaña política la explotación de su imagen por una agencia de publicidad, lo proyectó como un producto a ser consumido. En su campaña, se resaltaron sobre todo sus cualidades físicas y algunas políticas que lo distinguían de los otros contendientes. Todo indicaba que Peña Nieto llegaría al poder sin ningún revés. Las encuestas lo posicionaban generalmente con un margen amplio de ventaja sobre los demás contendientes. Si bien el candidato tuvo varios tropiezos a lo largo de su campaña pero el golpe más severo y auténtico que recibió Peña Nieto a su cómoda campaña electoral a fue surgimiento del movimiento estudiantil #YoSoy132, el cual cuestionó fuertemente al candidato y su relación con los medios de comunicación.

Peña Nieto llegó a la presidencia con un índice de aprobación bajo, el apoyo mediático no alcanzó el 50% de los votos, ya que una parte importante del electorado no voto por él (57%). No llegó por la puerta grande, su triunfo fue gracias al respaldo de diversos medios de comunicación, destacadamente Televisa, en la construcción de su imagen y su proyección mediática. El 1 de diciembre de 2012, Peña Nieto tomó posesión como presidente de México, con lo que consiguió que el PRI recuperara la presidencia después de 12 años de gobiernos panistas .

Arribó al poder llevando consigo algunos escollos: la corrupción y desprestigio de los gobernadores de su partido –Peña Nieto y sus primeros días de gobierno hubo cambios significativos en su imagen. En la primera se destacó su imagen física y, en la segunda, se intentó proyectar a un presidente firme que controlaba al gobierno con su liderazgo para llevar a cabo las modificaciones que el país necesitaba. Pero ese liderazgo estuvo ausente y el fracaso de su gobierno fue creciendo al igual que la pérdida de su popularidad.

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados