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PAGA IMSS MILLONES POR OBRAS INCONCLUSAS

*Beneficia el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, con más de 1,600 millones de pesos a empresa envuelta en casos de corrupción

*En 2018 fue adjudicado de manera directa el contrato para construir la Unidad Médica de Atención Ambulatoria No. 36 que tuvo que concluir en abril de 2020, pero a la fecha no hay obra alguna

Redacción/La Opinión de México

Ciudad de México.- El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se convirtió en una verdadera casa de beneficencia de empresas y empresarios a los cuales ha beneficiado con millonarias sumas de dinero por dejar obras inconclusas o de plano sólo cobran sus cheques sin dar muestra de su trabajo.

El gran benefactor del gobierno de la Cuarta Transformación (4T) es sin duda el director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, quien sigue dando tumbos en los trabajos de sustitución del Hospital General Regional, mejor conocido como Hospital San Alejandro, por la Unidad Médica de Atención Ambulatoria No. 36.

Investigaciones de Sol Quintana Roo revelan que pese a estar suspendidas las obras de reconversión por diversas causas, sigue vigente el contrato número 1-17220002-4-43860 del IMSS  por un valor de $1,647,888,751.02 (Mil seiscientos cuarenta y siete millones ochocientos ochenta y ocho mil setecientos cincuenta y un pesos con 02/100 MN).

La contratación que involucra a varias empresas hermanas fue firmado en 2018 con el compromiso de concluir los trabajos de sustitución hospitalaria en mayo del presente 2020.

Las empresas responsables son Sacyr Construcción México S.A. de C.V.,  en participación con Sacyr Construcción SAU, Sacyr Chile S.A., Engenharia S.A. todas representadas por Manuel Juárez Solano, según el contrato que se publica en la Plataforma Nacional de Transparencia.

Sin embargo, estas obras se han visto envueltas en una maraña de pretextos provocando el estancamiento de los trabajos de sustitución del hospital San Alejandro para ser reubicado en los municipios de San Andrés Cholula y Amozoc.

El retraso de los trabajos de adecuación del Hospital de Gineco-Pediátrico  de 210 Camas, en San Andrés Cholula, y por el Hospital General Regional de 205 Camas, en Amozoc, ambos en el estado de Puebla, han provocado que, ante la falta de infraestructura médica, el colapso de los hospitales La Margarita y San José, los cuales quedaron rebasados desde la emergencia sanitaria por covid-19 en Puebla, pero que la fecha singuen atendiendo a marchas forzadas la gran demanda hospitalaria de la región.

La razón por lo cual se origina la sustitución hospitalaria es porque el hospital San Alejandro resulta afectado por el sismo y el 28 de septiembre de 2017, el gobierno federal publicó la Declaratoria de Desastre Natural en el que se registraron 112 municipios de Puebla en situación de emergencia extraordinaria a causa de los daños ocasionados por los sismos del 7 y 19 de septiembre.

La capital del estado fue integrada en ese listado de municipios afectados, registrando como pérdida el Hospital de San Alejandro.

Desde entonces, el gobierno federal lanzó el “Programa de Emergencia para la Sustitución del Hospital General Regional con Unidad Médica de Atención Ambulatoria No. 36”, consistente en la adecuación del Hospital de Gineco-Pediatría de 210 Camas, en San Andrés Cholula, y por el Hospital General Regional de 205 Camas, en Amozoc.

Para la reposición de San Alejandro, el IMSS adquirió el edificio CIMA, en la zona territorial Atlixcayotl, de San Andrés Cholula, por un monto de 400 millones de pesos. No obstante, en junio de 2019, bajo el mandato de López Obrador, el instituto informó que el inmueble no era útil para la adecuación de un hospital por tener daños ocasionados por sismos pasados.

La Auditoría Superior de la Federación detectó una irregularidad mayor en el plan para sustituir a San Alejandro. En 2017, el IMSS pagó 427 millones 661 mil pesos por la adquisición del edificio CIMA, donde se realizaron trabajos para la sustitución del Hospital.

El gasto correspondía al dictamen estructural, estudios de infraestructura de servicios y de preinversión, desmantelamientos, demoliciones, y parte del proyecto ejecutivo, lo que representa el 3.1% de avance con respecto del importe comprometido en tres contratos de servicios y uno de obra pública por un millón 650 mil 692 pesos.

Para el 12 de junio de 2019, el gobierno federal terminó por aceptar que el edificio está colapsado y que no podría ser usado para el nuevo hospital, por lo que iniciaron una investigación.

Las acciones de venganza del gobierno de la 4T intenta retirarle el contrato a la empresa trasnacional y repite licitación para obras de sustitución y va por tres edificios y ampliación de La Margarita.

Sin embargo, en febrero de 2019, el gobierno del presidente López Obrador canceló la licitación otorgada a la empresa Sacyr, beneficiada en el gobierno de Javier Duarte, en Veracruz, luego de que la empresa Ingeniería y Control de Proyectos se inconformara por el fallo en la adjudicación de las obras.

El Órgano Interno de Control del IMSS emitió el fallo de la suspensión de las obras y de la licitación el 8 de febrero de 2019; sin embargo, el 4 de marzo el juzgado Noveno de Distrito en Materia Administrativa concedió a la empresa Sacyr la suspensión provisional del oficio del Seguro Social.

Para junio de 2019, el IMSS decidió construir tres edificios, uno en CIMA, de 260 camas; otro en Amozoc, también de 260 camas; y otro en el antiguo San Alejandro, una vez que la estructura dañada fuera demolida.

Cinco meses después, en noviembre de 2019 el IMSS informó que durante 2020 iniciarían los trabajos para la sustitución del Hospital General Regional no. 36 con la construcción de cuatro nosocomios, en San Andrés Cholula, Amozoc, en la zona dañada de San Alejandro y la ampliación de La Margarita.

Es más, en el Presupuesto de Egresos de la Federación 2020 (PEF 2020), el gobierno de México etiquetó 2 mil 50 millones de pesos, que sumado a los más de mil 600 millones de pesos invertidos en 2018 acumularían más de 3 mil 112 millones de pesos para la sustitución de San Alejandro.

Sin embargo, para mitigar el déficit de camas para derechohabientes del IMSS, el gobierno federal habilitó 60 nuevas camas en el hospital de La Margarita.

Prometieron que en abril se demolería San Alejandro, pero el coronavirus lo impidió.

El director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto informó que en el mes de abril de este año se demolerla la estructura de San Alejandro para iniciar con las obras de reconstrucción en mayo.

Indicó que los trabajos estarán a cargo de la Secretaría de la Defensa Nacional y una vez que se destruya se edificará un inmueble con capacidad para 180 camas con alta tecnología.

A la fecha no se ha movido una piedra ni un claro, y la dependencia federal no ha informado si los trabajos se mantienen en pie como fueron programados o se retrasarán.

Mientras los poblanos de la región padecen de la infraestructura hospitalaria por culta de los tumbos del director general del IMSS, Zoé Robledo Aburto, los contratos millonarios siguen activos y generando obligaciones monetarias. Pero no sólo eso, sino que provocando pérdidas al erario.

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