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¡QUE CONSTE,…SON REFLEXIONES!

POR SÓCRATES A. CAMPOS LEMUS.

 

LA MILPA SIEMPRE ENSEÑA

EN MÉXICO EL 7 POR CIENTO DE LOS HOGARES SOLAMENTE SE COME
UNA SOLA VEZ EN EL DÍA, la pobreza es una realidad y la miseria genera
graves problemas y conflictos, hace algunos años, un buen amigo me
recordaba: “las lealtades y las insurrecciones empiezan en los
estómagos” y es verdad.

Hace algunos años en trabajo en el campo mexicano tuve que
quedarme en la Sierra de Hidalgo en un pequeño pueblo donde la gente
amablemente me brindó un sitio para dormir, y al otro día, muy
temprano, acompañé a mi amigo a la milpa, recogimos quelites y uno que
otro chile que estaba maduro, no más, al llegar a la casa la señora y
los hijos estaban esperando aquellos quelites con una gran emoción y
los pusieron a cocer en caldo mientras ayudábamos a moler el nixtamal
para las tortillas, se fueron colocando unos platos de peltre y
sentados en la mesa destartalada fuimos recibiendo un caldo de quelite
y algunas tortillas con sal de grano, algún chile y algo de café que
se recgian en ese pequeño poblado. Al medio día pregunté sobre lo que
comeríamos y me dijeron que no había nada y que lo que se estaba
cocinando en la lumbre, en una olla de barro, eran un poco de frijoles
y habas que era lo que se cenaría por la noche. Salimos con mi
vehículo a otro poblado más cercano y llegamos a una tienda porque no
era el día del mercado y compramos algunas latas de sardina y algunos
huevos y sopas de pasta, cebollas marchitas y chiles medio pasados y a
punto de ponerse a secar, azúcar y galletas de animalitos porque no
existían de otras, y cuando llegamos a la casa, pude observar la
alegría en los rostros de los chicos y la cara relajada de la mujer de
mi amigo quién por demás se sentía orgulloso por lo que llevamos, así
pudieron comer por unos cuántos días algo que para cualquier gente
sería un magro y mal platillo y para ellos un gran deleite y manjares,
por ello, cuando se habla de “oídas” para hacer los artículos sobre la
pobreza en México o los sesudos estudios de los “intelectuales que
cómodamente están sentadotes, tomando café de grano y de calidad y
gusto especial para hacer sus libros y estudios, no podemos entender
el cómo llegan a sus sesudas interpretaciones sino es con algún churro
de mota y tomando un buen vino o licor de esos exquisitos acompañados
con buena música y botanas con los cuates…

Hace ALGUNOS DÍAS COMENTANDO CON MI AMIGO MIJAEL ZÁRATE,
DUEÑO DE “LA CASA EMBAJADOR” QUE TIENE UN HERMOSO RESTAURANTE DE
COMIDA OAXAQUEÑA DE GRAN CALIDAD COMO ES TODA LA GASTRONOMÌA EN ESTE
BELLO ESTADO Y PRODUCE, ADEMAS, UN EXTRAORDINARIO MEZCAL ORGÁNICO me
comentaba que uno de sus tíos, en la Sierra, tenía al lado de su
esposa un pequeño lugar donde daban comida a los viajantes de aquellas
desoladas carreteras de la época y que un buen día llegaron dos
jóvenes con sus mochilas, deshidratados y con hambre porque ya no
tenían dinero, y al verlos y comentar con ellos, su tío, se enteró que
éstos jóvenes estaban recorriendo el país para conocerlo en su
realidad, y así el tío le solicitó a su mujer que les preparara algo
de agua y de comida y demás les dijo que les solicitaría a los
choferes que llegaban a ese punto que les dieran un aventón, mientras
comían y descansaban bajo un hermoso árbol. Al paso del tiempo, un
buen día, recibía su tío una carta de la presidencia de la República
firmada por Luis Echeverría, donde le invitaba a visitarlo a Los
Pinos, con muchas dudas ocurrió al lugar y el entonces presidente le
recordó el gran apoyo que les bridara en aquellos momentos, para
ellos, duro en su recorrido por el país y no se les olvidó jamás, por
lo que le preguntaba a su Tío qué necesitaba y el viejo como un viejo
ranchero ligado a su tierra le dijo que para él nada necesitaba porque
tenía lo que quería y seguía viviendo en su lugar con ese cariño al
lado de su familia y le solicitaba que les pusieran la luz al pueblo y
así lo realizó el presidente, lo mismo sucedió con López Portillo que
era el compañero de andanzas de Echeverría, y por ello, pusieron el
agua potable en la zona. Es increíble que esos hombres sencillos que
dan todo, incluso lo que no tienen, no busquen más cuando tienen
oportunidad porque ellos saben que al sembrar la milpa como dicen:
“Algunas veces da mucho y de sobra y otras quita, pero siempre enseña
que la paciencia y la bondad es lo que sostiene a los que viven de la
tierra”…

Hace apenas unos días otro de mis amigos; Samuel, quién es
un joven profesionista egresado de la UABJO, me enviaba una foto de un
sitio donde anda sembrando y protegiendo sus magueyes para el mezcal y
que le servían unos frijoles con poleo, una mata de olorosa fragancia
que se utiliza para las “crudas”, tés, y ahora sé que también para
darles sabor a los frijoles, como si fuera hierba de conejo que es tan
popular en la región. Lo cuidoso es que cuando uno comenta la realidad
con este tipo de amigos ligados a la tierra y sin perder el rumbo ni
andar con jaladas y sueños guajiros entiende uno mucho de lo que en
realidad sucede en el país o cuando menos en este tipo de regiones
donde la vida tiene que seguir día a día, sembrando para recoger lo
que “Dios quiera” y el cielo riegue, mientras ellos, los
“intelectuales”,  solamente andan en las jaladas mentales y dan
recetas para solucionar los problemas en el campo mexicano cuando no
tienen ni una mendiga idea de lo que realmente sucede en esas chozas y
en la mente y esfuerzo de todos esos hombres, mujeres y niños que se
meten a las entrañas de la tierra con el respeto a lo que les brinde y
agradecimiento a lo que recogen durante esos periodos donde pueden
tener algo de más que guardan con mucho agradecimiento, por si las
dudas de una mala cosecha, y cuando tienen que dar y no recoger más
que suspiros y desesperanza, pero como dicen: “en la milpa unas veces
ganamos de más y otras ponemos, pero siempre siempre la experiencia
nos enseña algo de lo que es la Pacha Mama, la MADRE TIERRA, y de cómo
recibe el sudor en la tierra…

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