InicioPortadaNacional¡SE SENTÍA PROTEGIDO!

¡SE SENTÍA PROTEGIDO!

*Grabado durante una fiesta en las montañas de Chihuahua, Rafael Caro Quintero, se muestra en este video, rodeado de músicos y gente armada.

*Desde sus escondites se encargaba de mover su cártel, el de Caborca.

*El Cártel de Caborca es una organización criminal comandada por el veterano criminal Rafael Caro Quintero, y concentrando sus operaciones de trasiego de droga en el municipio fronterizo de Caborca y sus alrededores.

Corresponsales Nacionales/La Opinión de México/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/Sol Campeche/La Opinión de Puebla/Sol Chiapas/Sol Belice

Chihuahua.- Rafael Caro Quintero, el poderoso líder del Cártel de Guadalajara, fue captado en una fiesta en las montañas de Chihuahua, en la sierra madre occidental hace algunos meses.

En dicho video en poder del Grupo Sol, se observa a Caro Quintero bailando, despreocupado y bebiendo.

Desde esa zona, sabiéndose protegido por líderes de diversos cárteles que antes operaron para él, el llamado “Príncipe” operaba a sus anchas en esa zona.

En dicho video se muestra a un capo relajado y rodeado de gente armada y músicos, quien al ritmo de la tambora, convive y bebe con miembros de su cártel.

Apenas hace un par de días, después de que su seguridad personal fuese relajada, un grupo de élite comandado por la Marina Armada de México, con ayuda de la DEA y FGR, capturó en unas brechas, en Sinaloa, al poderoso capo líder del extinto Cártel de Guadalajara.

LA CACERÍA COMENZÓ A LAS CINCO DE LA MAÑANA

Minutos antes de las cinco de la mañana, una llamada anónima vecinal reportó gran escándalo en una de las residencias del exclusivo fraccionamiento Club Real de Mazatlán, en la localidad de Choix, municipio de San Simón, Sinaloa.

La fiesta estaba en todo su apogeo y nada presagiaba lo que ocurriría en cuestión de minutos.

El telefonema anónimo, aunado a las pesquisas que desde hacía tiempo realizaban de manera conjunta un grupo especial de inteligencia de la Marina Armada de México e investigadores de élite de Fiscalía General de la República, así como el intercambio de información con la Drug Enforcement Administrtacion (DEA), les dio la pauta de un importante asunto que llevaban desde años atrás.

Se dispuso un operativo “quirúrgico” del que no fue enterada ninguna autoridad del estado, ni siquiera el gobernador Rubén Rocha Moya, como ocurre cuando se va a realizar la detención de algún personaje delictivo.

De manera subrepticia, arribaron al complejo residencial más de una docena de camionetas de la Marina y de la FGR. Unos infantes de Marina se ubicaron en el acceso principal del fraccionamiento, sobre la avenida Paseo del Atlántico, otros se introdujeron silenciosamente al complejo y muchos más tendieron un cerco en derredor del fraccionamiento.

Solo algunos de los moradores de la zona que pasaban por el lugar a tan temprana hora, se dieron cuenta de que algo pasaba, pero no a ciencia cierta de qué era lo que ocurría realmente.

Pese a la cautela con que se movieron los marinos y los agentes federales, al llegar a la mansión donde la fiesta estaba en todo su apogeo, uno de los presentes logró escabullirse y salir corriendo del inmueble.

Las autoridades lograron la detención de dos personas, el chofer y el escolta del personaje que había logrado escapar.

Desalentados, los elementos de las Fuerzas Federales pensaron que el objetivo principal había escapado, aun así prosiguieron con el operativo y rastrearon los alrededores del complejo residencial.

Uno de los canes rastreadores de la Marina, llamado “Max”, llevado por su adiestrador, se dirigió hasta los matorrales que circundan el lugar. El perro olfateó la zona y detectó “al objetivo” que se había escondido entre la maleza.

Rafael Caro Quintero, de 69 años de edad, fue sometido sin que opusiera resistencia, incluso el marino que lo detuvo le ofreció una botella con agua, ante el cansancio y la debilidad que mostraba el capo, quien en un tiempo llegó a ser llamado “El Príncipe del Narco” o “El Narco de Narcos.

El marino regresó con el detenido a la mansión. Lo reportó a la superioridad y por espacio de varias horas siguieron llegando al lugar fuerzas de apoyo, ante la alta peligrosidad del detenido que podía ser rescatado por miembros del Cártel de Caborca que ahora lideraba.

Alrededor de las 11:00 horas arribaron elementos de Fuerza de Tarea Murciélago, del Alto Mando de la Secretaría de la Defensa Nacional, un grupo de élite que solo reporta al titular de la Secretaría de la Defensa y al presidente de la República.

Habían transcurrido al menos 12 horas del operativo, sin que se registrara movimiento alguno que anunciara la magnitud del evento, en el que además de los tres detenidos se habían asegurado armamento, vehículos y droga.

Al filo de las seis de la tarde, más de 12 horas después de iniciadas las acciones, salieron al menos 12 camionetas de la Marina, incluidas una Chevrolet Cheyenne negra con tres motocicletas deportivas en la caja, así como una camioneta Baic verde y una SUV Mazda gris.

En uno de esos vehículos iba ya sometido Caro Quintero.

Había acabado la carrera criminal del Narco de Narcos, cuyo destino final será una cárcel de por vida en los Estados Unidos.

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