InicioNacionalTLATELOLCO NACIÓ DE LA VIOLENCIA

TLATELOLCO NACIÓ DE LA VIOLENCIA

*La violencia en las pulquerías de barrio se disputaban la vida o rasgaban sus carnes encharcando el piso polvoriento de aquellos sitios abandonados, en los que no había ni un policía ni un farol que pusiera término o alumbrase esas riñas banales y sangrientas

Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/La Opinión de México

(Quinta de seis partes)

Ciudad de México.- La Unidad Habitacional Nonoalco-Tlatelolco había surgido de los patios ferroviarios donde destacaba la aduana pulquera y Gregorio Torres Quintero, en su “México hacia el fin del virreinato español”.

Se refería a la violencia en las pulquerías de barrio, “que eran no pocas veces teatros de escenas horrorosas, en que dos tenorios encobijados o dos ebrios enfurecidos por el pulque, con sombreros por escudos y filosos y agudos puñales por armas, se disputaban la vida o rasgaban sus carnes encharcando el piso polvoriento de aquellos sitios abandonados, en los que no había ni un policía ni un farol que pusiera término o alumbrase esas riñas banales y sangrientas”.

El blanco brebaje que salía de Tlatelolco en cientos de barriles, se escanciaba generosamente en “Tornillos”, “Catrinas”, “Jarras” y “Shomas”, servido entre ferrocarrileros por bonachones “jicareros” regordetes, colorados, con pantalones de charro hasta debajo de la cintura, ya que la barriga no permitía subirlos más.

De Apam, Tlamapa o de Ometusco procedían los “caldos” finos, ya que los “ordinarios” o “clachiques” venían de zonas más cercanas a la tierra caliente, de donde depende el sabor.

Cuando salían a relucir los puñales en las pulquerías, se dispersaba la clientela pero cuando reñían “las viejas” era el acabose: se rompían los vestidos, se arrancaban las trenzas o el molote, y todo ello bien rociado con lo mejor del repertorio verdulero, y entre las apuestas, cuchufletas y sombrerazos de los parroquianos, que en vez de ponerlas en paz las animaban y hasta le ofrecían casamiento a la más valiente o a la “ganona”.

Tiempos idos de Tlatelolco y otros sitios pulqueros, en que había inspiración hasta en las fachadas, alegremente decoradas “por los pintores de ollita”, concluía Rubén Mondragón Cantón, entonces militar paracaidista retirado.

Volvamos al Tlatelolco moderno, cuyo edificio Nuevo León fue desnivelado por su construcción en terreno arcilloso, “recimentado” por dizque expertos que colocaron pilotes y amarres exteriores y que se derrumbó como castillo de naipes en 1985.

Se dijo que un equipo de sismólogos de la UNAM creía posible predecir un temblor mediante algún precursor, como son las deformaciones de la superficie del terreno, variaciones en la sismicidad local promedio, cambios en las propiedades físicas de las rocas, en la composición química del agua de los pozos y manantiales, comportamiento anormal de los animales.

El método aparentemente sólo exigía la disponibilidad de una densa red de sensores que monitoreara constantemente los diferentes parámetros y una cierta experiencia con temblores pasados.

El 4 de febrero de 1975, un temblor en Haicheng, China, fue pronosticado exitosamente cuatro horas antes de su ocurrencia, los sismólogos chinos se basaron en observaciones instrumentales y en el comportamiento anormal de los animales. Pero un año después otro temblor en China no pudo ser pronosticado y dejó una estela de desolación con 655,000 víctimas.

El equipo de sismólogos universitarios seguramente olvidó su teoría en 1985, de monitorear la composición química del agua en pozos y manantiales, pues en junio de 1985, en la laguna Joya, en Yuriria, Guanajuato, el agua “hirvió”, se volvió roja, peces murieron y desaparecieron las nubes de moscos con que se alimentaban las aves locales…

¿Y eso qué?, se preguntará el lector.

Pues que en las lagunas de Yuriria, la llamada Joya, era conocida hacía mucho tiempo—cuando los chichimecas—como Laguna de Sangre y, en 1941, sus aguas de color verde esmeralda, comenzaron a enrojecer y a despedir olor nauseabundo.

Esa ocasión tembló en el Distrito Federal, Jalisco, Estado de México, Colima, Michoacán, Guerrero y Oaxaca.

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados