InicioPortadaNacionalTRAS ATENTADO: HUYE A ARGENTINA EXPAREJA DE MARTINS COGGIOLA

TRAS ATENTADO: HUYE A ARGENTINA EXPAREJA DE MARTINS COGGIOLA

  • El estruendo de los estallidos hizo suponer a los moradores que se trataba de disparos de arma de fuego de grueso calibre
  • El hermetismo de los residentes no permitió conocer mayores detalles del atentado, cómo habían ocurrido los hechos
  • Lo sucedido causó conmoción entre los habitantes, pero el miedo a los grupos delincuenciales fue mayor y nadie quiso hacer declaraciones
  • 5 impactos de bala, no pasó a mayores, pues el vehículo era blindado

Corresponsalías Internacionales/Grupo Sol Corporativo

Argentina. – A mediados del pasado mes de julio, durante la madrugada, los residentes del opulento complejo residencial En Cancún Quintana Roo, uno de los principales polos turísticos de nuestro país, fueron despertados violentamente por varias detonaciones.

El estruendo de los estallidos hizo suponer a los moradores que se trataba de disparos de arma de fuego de grueso calibre. Nadie intentó siquiera asomar la nariz. Estaban enterados que tan solo en Cancún, en lo que va del año, se han registrado más de 232 asesinatos.

Era mejor no averiguar nada, así que todos optaron por encerrarse.

A la mañana siguiente, la camioneta blindada de Estela Noemí Percival Solís, exesposa de Raúl Luis Martins Coggiola, exagente de la Secretaría de Inteligencia de Argentina (SIDE), apareció con cinco balazos.

El hermetismo de los residentes no permitió conocer mayores detalles del atentado, cómo habían ocurrido los hechos, no hubo demanda e incluso no se dio como en otros casos la cobertura de ninguno de los medios locales.

La mafia de tratantes y los cárteles de la droga, que se han enseñoreado en el pasillo turístico del Caribe, han impuesto la ley del silencio y todos saben que es mejor mantener la boca cerrada, so pena de sufrir severas consecuencias.

Lo sucedido causó conmoción entre los habitantes, pero el miedo a los grupos delincuenciales fue mayor y nadie quiso hacer declaraciones, solamente que habían escuchado disparos, pero nada más, ni un sólo comentario.

Las intenciones por mantener en secreto lo ocurrido, llevaron al vecindario incluso a esconder en el estacionamiento de las lujosas torres el vehículo de Estela Noemí.

En voz baja, a condición de no revelar su identidad, algunos de los residentes, comentaron que la mujer está viva porque cuando ocurrieron los hechos, ella se hallaba en su departamento, pero que se habían escuchado rumores de que quieren matar a la ex pareja del proxeneta argentino por la guerra que hay entre cárteles de narcotraficantes y tratantes.

A la mujer no se le ha vuelto a ver en el consorcio desde el día de los hechos, y sus vecinos presumen que ella decidió volver a Argentina por miedo a ser asesinada.

Estela Noemí, que fuera operadora financiera de las campañas políticas de Mauricio Macri, expresidente de Argentina de 2015 a 2019, presumiblemente huyó de México tras el atentado y se habría refugiado en la ciudad de Buenos Aires, probablemente en alguna de sus dos casas que posee en los pudientes barrios de La Horqueta (San Isidro) o Santa Rita (Tigre).

También cabría la posibilidad de que se hubiera dirigido al complejo de Maralago, en Miami, Florida, donde se le atribuye la propiedad de un lujoso penthouse, valuado en 800 mil dólares, aunque la mujer argumenta que no es de ella, sino que se lo rentan en 40 mil pesos mensuales.

Cabe recordar que Percival Solís, junto con su cónyuge, construyeron un andamiaje bien estructurado, a nivel internacional, con funciones, roles, conductas y jerarquías para sostener y ampliar su imperio en la promoción de la prostitución y trata de personas, tanto en su natal Argentina como en México, en Cancún, Quintana Roo.

Al ser acusada en tribunales argentinos, Estela Noemí declaró ante la jueza federal, María Romilda Servini de Cubría, que era inocente y dijo ser solamente la “mucama” (sirvienta) de Martins Coggiola, que en realidad era su esposo.

La magistrada creyó en su versión y al no existir pedimento formal de captura, decretó dejarla libre.

Estela Noemí se refugió en Cancún, donde, se dice, continuó con las ilícitas actividades de trata de personas, por lo que fue blanco de otras organizaciones criminales y ahora, tras el atentado, se vio obligada a retornar a Buenos Aires, Argentina.

En tanto, Martins Coggiola sigue confinado en el penal de máxima seguridad El Altiplano, en Toluca, Estado de México e interponiendo amparos para tratar de obtener la prisión domiciliaria por su delicado estado de salud y sus más de setenta años, aunque en su contra continúa vigente la solicitud de extradición del gobierno argentino.

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