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VÍCTIMAS DE ESTRATEGIA FALLIDA

*Menores de edad, los más dañados de la fallida estrategia de pacificación

J. Jesús Lemus/Corresponsalías Nacionales/Grupo Sol Corporativo

Ciudad de México. – De tal magnitud es la espiral de violencia que se vive en México, que ni la niñez –el más preciado de los tesoros de cualquier sociedad- ha podido quedar al margen de ella. Los niños, niñas y adolescentes como víctimas de la violencia, son una estadística que allí está, pero que el gobierno federal no reconoce como lo que, como un efecto colateral que habla de una fallida estrategia de pacificación.

Las altas tasas de niñas, niños y adolescentes asesinados, involucrados en la guerra del narcotráfico, desaparecidos o huérfanos por homicidio o feminicidio de sus progenitores, dan cuenta de una realidad que para el gobierno federal pasa por alto: la violencia está consumiendo desde sus raíces a la sociedad mexicana.

De acuerdo a los datos estadísticos que aporta la UNICEF (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia), en su más reciente informe “Panorama Estadístico de la Violencia contra Niñas, Niños y Adolescentes en México”, del 2019, refiere que entre el 2010 al 2016 en México hubo 9 mil 067 defunciones de menores por homicidio, “76 por ciento de las víctimas fueron niños y hombres adolescentes, y el 24 por ciento, niñas y mujeres adolescentes”.

Esa referencia actualizada, con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP), indica que un periodo similar, entre el 2017 al 2023, en México se registraron 10 mil 110 homicidios de niños, niñas y adolescentes, en donde el 82 por ciento de las víctimas fueron niños y hombres adolescentes, en tanto que 18 por ciento fueron niñas y mujeres adolescentes.

El alza en los asesinatos de niñas, niños y adolescentes que ocurre en México, que es la tasa más alta de América Latina y una de las más elevadas del mundo para un país que no se encuentra en guerra, se atribuye a la expansión de los grupos del crimen organizado, relacionados con los cárteles de las drogas. Fuentes del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), así lo refieren:

EL RECLUTAMIENTO FORZADO

“El mayor índice de homicidios de menores se registra en aquellas entidades en donde los cárteles de las drogas se disputan el control de la plaza o las rutas para el trasiego de drogas, como Jalisco, Guanajuato, Tamaulipas, Zacatecas y Michoacán”. En los primeros cuatro estados la disputa es entre el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) contra el Cartel de Sinaloa, mientras que en Michoacán la confrontación se da entre el CJNG y el grupo local Los Viagra.

Entre las razones que se atribuyen al incremento de los homicidios de menores, se encuentra el cada vez más intenso reclutamiento de jóvenes, casi niños, que realiza el CJNG, el que llega a aplicar cuotas de personas en algunas localidades que quedan bajo su control: a cambio de no molestar a las familias se les pide en reclutamiento a uno de los hijos o hijas menores.

La práctica del reclutamiento por parte del CJNG ha quedado en evidencia en los municipios de Frontera Comalapa, Trinitaria y Motozintla, en la frontera de Chiapas, con Guatemala. Allí, el cártel de Sinaloa defiende su ruta de trasiego de drogas que pasa por el Petén guatemalteco, mismo corredor que es codiciado por el CJNG, el que a través de la opresión a los pobladores -mediante el reclutamiento de menores- pretende ganar la confrontación.

En ninguna esfera del gobierno federal se tiene el dato certero de cuántas niñas, niños o adolescentes han sido reclutados por los 75 cárteles de las drogas que operan en México, pero versiones al interior de algunos cárteles refieren que La Familia Michoacana cuenta con por lo menos 50 menores de edad; Caballeros Templarios tendrían entre 10 y 120 menores de 17 años; el cártel del Golfo tiene entre 200 y 250 menores, mientras que Los Viagra, podrían contar con una fuerza de niños sicarios que podría ser superior a los 70 adolescentes.

Aunque sin precisar una cifra, otros cárteles que se asegura también tienen menores entre sus filas, principalmente adolescentes cuyas edades oscilan entre los 15 a los 17 años de edad, son Sinaloa, Santa Rosa de Lima, Los Zetas, La Línea y Los Rojos, los que utilizan a los menores principalmente como punteros o halcones que alertan de la presencia de las fuerzas federales en las zonas bajo su control.

A lo anterior hay que sumar aquellos menores que por su voluntad se han sumado a los grupos de autodefensa en Michoacán, Chiapas, Oaxaca, Tamaulipas e Hidalgo, así como los que se han sumado a los grupos de las policías comunitarias del estado de Guerrero, los que en suma se estima en por lo menos 150 menores.

Estos niños, igual que los que se suman a los carteles de las drogas, son los que se encuentran en la primera línea de fuego y son, por lo general, los primeros en ser abatidos en las confrontaciones que se registran entre los diversos grupos de los cárteles de las drogas o en choques con las policías locales o las fuerzas federales.

LOS NIÑOS EN LA PRIMERA LÍNEA DE FUEGO

La presencia de los niños dentro de los grupos del crimen organizado, reclutados a la fuerza o por su propia voluntad, genera otro fenómeno aparte del de los homicidios. Inflan las cifras de las personas con registro de desaparición forzada. Es una práctica muy común, dentro del crimen organizado que los menores de bandos contrarios son ejecutados a escondidas y sus cuerpos desaparecidos.

Las cifras de menores desaparecidos es un dato que al menos sí reconoce la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). De acuerdo a esta dependencia, así lo consigan en la respuesta de información pública con número de registro 330030924000309 de abril del 2024, durante el sexenio del presidente Andrés Manuel López Obrador, desaparecieron 146 niños y hombres adolescentes, así como 86 niñas y mujeres adolescentes.

El total de personas desaparecidas desde que AMLO asumió el poder hasta abril pasado, según lo reconoce la CNDH, fue de 3 mil 398 personas. Los estados en donde más personas desaparecieron son también los más violentos, donde los cárteles de las drogas mantienen un estado permanente de guerra: Jalisco, Sinaloa, Tamaulipas, Baja California y Veracruz.

El número de niñas, niños y adolescentes desaparecidos en Jalisco, según la CNDH, es de 23; En Sinaloa son 15, en Tamaulipas, 32; en Baja California 12, y en Veracruz, 18. De todos los desaparecidos a nivel nacional, en cuanto a niñas, niños y adolescentes se refiere, solo han sido localizados convida 4 menores en el 2018; 7 en el 2019, 2 en el 2020; 3 en el 2021; 7 en el 2022; 4 en el 2023 y ninguno en lo que va del 2024.

LOS HUÉRFANOS DE LA GUERRA

Otro dato que también revela cómo la ola de violencia hace estragos entre las infancias y niñez mexicanas es el que se refiere a los huérfanos de la guerra, aquellos menores que perdieron a mamá en forma violenta en un homicidio doloso, principalmente relacionado con la violencia generada por los grupos de la delincuencia.

De acuerdo al Informe de Registro de Niñas, Niños y Adolescentes en Condición de Orfandad por Feminicidio u Homicidio Doloso, emitido por el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), se establece que entre el 2018 y marzo del 2024 se registraron 380 niños y hombres adolescentes, así como 338 niñas y mujeres adolescentes y 78 menores sin género especifico que perdieron a su madre en forma violenta.

En todos esos casos la madre de los menores huérfanos fue víctima de un feminicidio, en la mayoría de los casos en eventos relacionados con la violencia generada por los grupos de la delincuencia organizada, aunque en menor medida se trata de feminicidios que están alejados de esas circunstancias.

De acuerdo a las estadísticas dadas a conocer por el Inmujeres, en respuesta a la solicitud de información No. 330019924000106, con fecha de marzo del 2024, los estados en donde más huérfanos dejó la violencia, fueron Jalisco con 61 niñas y 71 niños; Baja California con 46 huérfanas y 61 huérfanos; Michoacán con 32 niñas y 55 niños; Guanajuato con 39 niñas y 32 niños y Veracruz con 21 niñas y 18 niños huérfanos.

Otros estados violentos con altos índices de huérfanos producto del asesinato de su madre en Aguascalientes con 24 niñas, niños o adolescentes huérfanos de la guerra; Coahuila, con 26; Colima, con 37; Hidalgo, con 27; Guerrero, con 20; Estado de México, con 34; Nayarit, con 20; Nuevo León con 32 y Puebla, con 29 huérfanos.

OBJETOS DE LA VIOLENCIA

Otra de las muchas formas en que los niños son absorbidos por la espiral de violencia que no cesa en el país, es cuando los niños t adolescentes son objetos directos de la delincuencia. En ese sentido, la Fiscalía General de la República (FGR), a través de la respuesta de información No. 330024624000203, de marzo del 2024, refiere que en lo que va de la gestión de la actual administración de la FGR, se han detectado 37 delitos en los que la víctima es un menor de edad.

Los delitos en los que la FGR ha registrado más niños víctimas, Abuso Sexual, Cohecho, Comunicación de Contenido Sexual con Personas Menores, Contra la Administración de la Justicia, Contra la Ley de Amparo, Contra la salud, Contra la salud en Suministro, Corrupción de menores, Delincuencia Organizada y Secuestro, Desaparición Cometida por Particulares, Desaparición Forzada, Discriminación, Ejercicio Ilícito de Servicio Público y Homicidio.

También menos de edad afectados por delitos cometidos en su contra como Homicidio con agravante de Responsabilidad Profesional, Homicidio Culposo, Hostigamiento Sexual, Lesiones, Lesiones con Responsabilidad Profesional, Lesiones y Homicidio, Negar Intervención Médica, Pederastia, Pornografía de Personas menores de edad, Privación de la Libertad, Responsabilidad Médica, y Robo.

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