YO CAMPESINO

Miguel A. Rocha Valencia/ LA OPINIÓN DE MÉXICO

Viene lo duro

  • Luego de las elecciones, vendrán acciones autoritarias, fuera de la Ley del Ganso

Las señales son claras: El machuchón tabasqueño, sus huestes de Morena y rémoras que lo acompañan, no aceptarán resultados de la elección que le sean adversos, en especial de diputados federales que le arrebaten mayoría simple o calificada, en San Lázaro.

Ante este panorama, la defensa del voto no sólo será en el INE al cual intentarán aplastar lo mismo que al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación donde tienen de rodillas a su presidente. Llegará a la Suprema Corte de Justicia y en algunos casos derivará en violencia azuzada desde el púlpito de la 4T de Palacio Nacional.

De hecho, la violencia contra la oposición se da no sólo con crímenes sino también con chantajes y amenazas que se disfrazan de “negociaciones” a partir de carpetas de investigación desde la Fiscalía General de la República (FGR), o presuntos delitos fiscales que se instrumentan en la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) y el Sistema de Administración Tributaria, (SAT).

Por las buenas o las malas, no importa que el país se debata en la peor crisis de su historia, que le cae como anillo al dedo al Ganso de Macuspana, quien ahora tiene dos millones 400 mil desempleados más que le agradecerán la limosna disfrazada de programa social que junto con pensiones, becas y demás, podrían hacer que una familia de cuatro miembros logre sin trabajar, cerca de 30 mil pesos mensuales.

Los números no reflejan la tragedia que viven los mexicanos, pero la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo es precisa que, de más de 55 millones de ocupados, hoy sólo hay 52.9 millones y el 70 por ciento de ellos, son mujeres, muchas de ellas jefas de hogar.

Y cómo no, si los mismos datos del Inegi muestran que sólo en el primer trimestre de este año 105 mil 800 personas “bajaron la cortina” de sus negocios y que en el acumulado son más de un millón de MiPymes las que se perdieron sin posibilidad de reabrir.

Pero eso no es todo, la muestra fehaciente de que al Mesías Tropical no le interesa la recuperación económica sino lo contrario, de acuerdo al esquema “anillo al dedo” de su mal gobierno, es el golpeo permanente a la inversión privada la que ya no sólo desconfía, sino que se siente agredida por las políticas públicas dictadas desde Palacio.

A lo anterior se suma la creciente inflación que hace estragos en la microeconomía, la del hogar dado el incremento de básicos reportada por la Alianza Nacional de Pequeños Comercios, que reportó alzas en jitomate, chile, limón, tortilla, frijol, huevo, entre otros, de acuerdo con un sondeo de mercado realizado del 15 de abril al 15 de mayo en varias ciudades del país. La mayor carestía se dio en Nuevo León, Tlaxcala, México y Tabasco.

Además, aunque la calificadora Fitch, a la cual le paga el gobierno por sus reportes sostuvo el grado de confiabilidad en el país, lo cual le permite acceder a crédito, otras instituciones internacionales mostraron desconfianza como Goldman Sachs que de plano se fue a un arbitraje internacional para cobrar 400 millones de dólares que le debe la CFE, dependencia que reconoce el reclamo, pero reserva la información. No dice que va a pagar.

Peor, para Moody’s, México recuperará su nivel de PIB previo a la pandemia, es decir crecimiento cero, a mediados del 2022, pero su recuperación real tardará seis años, dado la inexistencia de proyectos de inversión y la ausencia de nuevos capitales, no por el clima de incertidumbre, sino de temor a las acciones del gobierno de la Cuarta. Esto es que el país crecerá muy posiblemente un 4.5 por ciento este año y 3.8 el próximo, con lo cual podría alcanzar en “no crecimiento” de 2019.

Y todo en medio de un clima de violencia electoral, el cual, según la consultora Etellekt se disparó en los dos últimos meses, ya que, de septiembre pasado a marzo de 2021, se tenían registradas 238 agresiones que incluían 61 homicidios. Pero hoy, a pocos días de las elecciones ya hay 476 agresiones a políticos con saldo de 443 víctimas y 79 asesinatos. Esto es 64 por ciento más que en los comicios de 2018. Qué coincidencia ¿Verdad?

Total, que, con este último antecedente, queda poco margen para pensar que los días posteriores a la elección serán muy “movidos” ya sea por judicializar comicios, amenazar a candidatos triunfadores y la intervención del gobierno a través de sus verdugos: FGR, UIF o SAT, que ayudarán al Profeta de la 4T a conformar mayorías mediante chantaje y amenazas en la Cámara de Diputados. Veremos.

Un voto por Morena es un voto contra México.

 

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