YO CAMPESINO

 

Miguel A. Rocha Valencia/ LA OPINIÓN DE MÉXICO

4T chuequísima

Para esconder sus trapacerías debe minar o someter a la ASF y eliminar calificadoras

Se acaba el tiempo y el Mesías tropical urge a sus creyentes acelerar la destrucción de instituciones o al menos debilitarlas o desacreditarlas, incluyendo extranjeras que por alguna razón verifiquen la realidad nacional y exhiban a la 4T como mentirosa, tramposa y chantajista.

De ahí que el circo que se armó en torno a la discrepancia de 233 mil millones de más que costó en documentos la cancelación del NAIM (y lo que se acumule por intereses y litigios), fuera el motivo para escandalizar y ocultar lo que todos sabemos se observó de fraudes, desvíos y raterías con el presupuesto 2019, que ya traía un remanente superior a los 27 mil millones de la cuenta pública 2018 que en parte ejerció el actual gobierno.

Y les urge desacreditar, debilitar o si es posible extinguir a la Auditoría Superior de la Federación, porque si en 2019 sacó a flote trapacerías por más de 300 mil millones de pesos en el ejercicio presupuestal y el ocultamiento mentirosos por 200 mil millones, en el 2020 va a ser peor dada la opacidad y corrupción de que hacen gala con harta frecuencia el Profeta de Palacio Nacional, sus familiares, compadres y lacayos de todos los niveles.

Por lo pronto, meterse al esclarecimiento de las cuentas de cancelación del NAIM, jaló la atención e hizo “olvidar” las irregularidades y observaciones, así como consignaciones ante la Fiscalía General de la República que hizo la ASF por desvíos, sub y sobre ejercicios en obras que ya de por sí son opacas como el Aeropuerto de Santa Lucía, donde hasta el Ejército tiene señalamientos, lo mismo que las Secretarías de la Contraloría, Hacienda y Comunicaciones y Transportes, ya sea porque hay millonarias cantidades ejercidas pero no explicadas, así como la venta de materiales del cancelado NAIM y desde luego, contratos asignados de manera directa, que debieron otorgarse mediante licitaciones públicas, nacionales o internacionales.

Casi a la calca se encuentra el ejercicio presupuestal en torno a Dos Bocas, donde la secretaria de Energía, Rocío Nahle, se despachó contratos igual que familiares del Ganso de Macuspana. También se reportan asignaciones directas, gastos inexplicables, sobrefacturaciones y demás.

Del trenecito también hay observaciones y aunque no se aclara, en los tres proyectos se parte de la opacidad, como la nula presentación de los proyectos ejecutivos, justificaciones del gasto, estudios aprobados de viabilidad aeronáutica, de medio ambiente, y más.

Claro ahí no se detalla lo que sucede con la administración pública cada vez más deteriorada y “perdedora”, como lo sucedido en Pemex que en solo el 2020 registró pérdidas de casi medio billón de pesos y acumuló deuda de casi 1.5 billones de pesos, sin contar la quita de impuestos que para apoyar a la recuperación de la petrolera ordenó el Caudillo de Tepetitán.

Y como en ese mismo año se registró la mayor “ordeña” presupuestal realizada por el Ganso quien asegura logró ahorrar cerca de 800 mil millones de pesos quitándole presupuesto a dependencias, congresos y fideicomisos, así como rescatar cerca de 700 mil millones de impuestos no cobrados o evadidos, que nadie sabe en qué se gastaron o dónde están, la cosa se pone color de hormiga.

Entre lo no ejercido o que puede estar sujeto a escrutinio serían incluso los contratos para la compra de fármacos como los oncológicos y todos los del sector público, así como las famosas vacunas cuya compra estaba pactada y a la mera hora resultó que no había nada y el primer millón de ellas que llegó a territorio mexicano, fue de ¡Regalo! Ahora falta que algún vivillo las quiera cobrar.

La cuestión es que si en 2019 se muestra un desastre donde la Secretaría de la Función Pública fue la principal “tapadera” al ocultar o no hacer efectivas las denuncias contra servidores públicos, especialmente los súper delegados y Servidores de la Nación que se despacharon en grande, para el 2020 la cosa podría estar mucho peor, pues como se ha denunciado y visto, existe una gran opacidad y corrupción en la entrega de los dineros de programas clientelares de la Cuarta, lo mismo en el pago de becas a muertos que tarjetas vacías de apoyo a sembradores de vida o constructores de escuelas, donde además,, hubo “mano negra” para dirigir los recursos a proveedores “carnales”.

El tema se complica para la Cuarta y aunque oculten momentáneamente lo que sucede, históricamente se sabrá toda la verdad, incluso cancelando contratos a calificadoras que, si bien sirven a dependencias públicas, el servicio no es gratuito puesto que respaldan con su firma créditos e inversiones.

Por eso aun cuando Pemex canceló contrato a Fitch para que le dé su aval internacional, la certificadora advirtió que seguiría vigilando el comportamiento de la paraestatal mexicana pues sus clientes externos, son los inversionistas o instituciones de crédito con las que la petrolera tiene compromisos. Es decir, la seguirán fiscalizando y gracias a eso nos enteraremos que muy pronto ese elefante blanco perderá grado de inversión.

Y es que la apuesta del Tlatoani macuspano en materia energética es para perder. Las principales automotrices advierten una mayor tendencia a lo eléctrico: BMW anunció que para 2023 tendrá 25 modelos eléctricos con crecimiento de ventas del 30 por ciento anual; Ford invirtió 11 mil millones de dólares para sacar 40 modelos híbridos o totalmente eléctricos; Audi irá con 30 modelos en 2025 y Toyota tendrá para esas fechas el 50 por ciento de sus ventas en ese segmento, mientras que VW y Honda se apresuran para que en 2030 ya estén metidos de lleno en la competencia.

Pero para el Peje, es de vital importancia una nueva refinería en Dos Bocas que costará casi 12 mil millones de dólares, pudiendo reconvertir con mucho menos, las seis que hay y que no trabajan ni al 30 por ciento de su capacidad. A todas emes…

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