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YUCATÁN: CONSUMADO SIMULADOR

 

*Renán Barrera finge beneficiar al pobre pero es al que más perjudica. Sus dos administraciones estuvieron marcadas por la corrupción, el fraude y la simulación. La primera en beneficio personal para aumentar su fortuna y la segunda, para recaudar fondos y financiar su campaña para su reelección

*Invirtió dudosamente 100 millones para construir cuatro carreteras al norte de la ciudad, un “Corredor Residencial”, sólo que usaron dinero del Ramo 33, que de acuerdo a la ley está destinado exclusivamente para obras que combatan la pobreza extrema de la ciudad.

Redacción/Sol Yucatán/ La Opinión de México 

Mérida.- Las dos administraciones de Renán Alberto Barrera Concha, (2012-2015 y 2018-2021), estuvieron enmarcadas por la corrupción, el fraude y la simulación. La primera en beneficio personal para aumentar su fortuna y la segunda, para recaudar fondos y financiar su campaña con miras a su reelección como presidente municipal de Mérida por tercera ocasión.

Barrera Concha, de 42 años de edad, se inició en la política en 1999 en el Partido Acción Nacional como parte de Acción Juvenil. Fue ahí donde conoció y entabló amistad con Ricardo Anaya Cortés, de su misma edad.

Anaya Cortés, con mayor visión y capacidad política, sobresalió más que su amigo Renán pero no lo dejó y lo llevó en 2007, a los 28 años, como regidor del Ayuntamiento de Mérida, durante la gestión municipal de Cesar Bojórquez Zapata.

En 2010 llegó a la diputación por el IV Distrito de Mérida y posteriormente, siempre de la mano de su amigo Ricardo, obtuvo su primer mandato como presidente municipal de Mérida para el periodo 2012-2015.

Pero realmente cuando dio el brinco a la esfera de la política nacional fue cuando Ricardo lo nombró coordinador nacional de alcaldes del PAN, consejero nacional y presidió la Asociación Nacional de Alcaldes (ANAC). A partir de ahí son más que conocidos sus vínculos con el nuevamente candidato presidencial panista.

Precisamente, fue Renán quien acercó a Mauricio Vila Dosal con el entonces líder nacional panista, en un encuentro de la ANAC en la ciudad de León, Guanajuato y de esa manera se formó la trinca panista.

Se volvieron frecuentes las reuniones y los encuentros de Anaya Cortés, Barrera Concha y Vila Dosal, como el evento celebrado con empresarios yucatecos el 19 de abril de 2018.

Dos meses después, el 25 de junio de 2018, en un acto de abierto apoyo al abanderado panista a la alcaldía de Mérida, Renán Barrera, por segunda ocasión, Ricardo Anaya hizo acto de presencia en su cierre de campaña, “es un hombre honesto, comprometido y de resultados, por eso será de nuevo presidente municipal”, recalcó entonces el candidato presidencial panista.

Y efectivamente, llegó de nuevo a la Presidencia Municipal de Yucatán, pese a los pésimos antecedentes que dejó a su paso la primera vez que estuvo en el mismo cargo.

El 7 de octubre de 2015, a dos meses de que concluyó su primera encomienda como alcalde meridano, la asociación civil Acciones Libres presentó una denuncia en su contra ante la Auditoría Superior de la Federación, en la que lo acusaron de desvío de recursos públicos y corrupción.

En la acusación dijeron que Barrera Concha ordenó que se construyeran cuatro carreteras al norte de la ciudad, las cuales llamaron pomposamente “Corredor Residencial”, sólo que para su construcción utilizaron dinero del Ramo 33, el cual, conforme a la ley, está destinado exclusivamente para obras que combatan la pobreza extrema de la ciudad.

Jorge Arturo Cetina Bautiza, presidente de la asociación, señaló que fueron 4 los tramos carreteros construidos en áreas residenciales y que inicialmente costaron 50 millones de pesos.

Las obras beneficiaron solamente a un selecto número de personas, evidenciando el mal uso del dinero que la federación entregó al Ayuntamiento.

Añadió que un estudio realizado por cuenta de la asociación, reveló además que los costos de las carreteras fueron inflados, ya que se erogaron alrededor de 100 millones de pesos en trabajos que jamás beneficiaron a las comisarías y menos a sus habitantes.

Agregó que tan solo un mes después del anuncio de la construcción del tramo carretero Tixcuytún- Periférico Norte, personajes allegados al entonces edil, compraron tierras aledañas a fin de construir desarrollos de tipo residencial.

¿El motivo? la plusvalía de la zona había subido significativamente.

Entre los compradores figuraron: Manuel Vila Dosal, hermano del actual gobernador de Yucatán; Antonio Aldana Castro, Pablo Castro Alcocer e Iván Pasternak Rodríguez, todos ellos vinculados a Renán Barrera.

Una copia de la denuncia se entregó a la presidenta de la Junta de Gobierno del Congreso del Estado, Celia Rivas Rodríguez, a fin de que los diputados gestionaran que la Auditoría Superior de Yucatán también investigara el caso.

La denuncia fue admitida y procesada con el número de expediente 1313, pero el manto protector de Anaya Cortés evitó que las investigaciones prosperaran y simplemente no pasó nada.

Lo grave, señaló el denunciante en su momento, además de que se hizo con recursos para combatir la extrema pobreza, es que el referido tramo se encuentra en mal estado porque ni siquiera se terminó su construcción de manera completa.

En la comisaría de Tixcuytún donde Renán construyó la “súper carretera de 4 carriles”, a la fecha los habitantes carecen, entre otras cosas, de dispensario médico, padecen graves problemas de alumbrado público, abundan las casas habitación con techos de láminas de cartón, carecen de baños, por lo que en algunas zonas se practica el fecalismo al aire libre.

A esa denuncia se sumó la ex regidora Alejandra Cerón, quien afirmó que el alcalde Barrera “usó los recursos para los pobres en beneficio de los ricos, por lo que es evidente la falta de probidad del ex edil”.

Puntualizó que para salvar obstáculos, el comité de priorización de obras estuvo integrado por funcionarios de su gobierno, directores y regidores afines, así como lideresas del Partido Acción Nacional.

También denunciaron la mala calidad de la construcción de la calle 60 norte, donde a pocos días de haberse inaugurado, se empezó a resquebrajar y hasta las rampas para discapacitados quedaron obstruidas por señalamientos viales.

Figura también el caso de la Ventanilla Única, situada originalmente en Plaza las Américas que le costaba al erario una renta de 8 mil pesos, pero Renán dispuso que se hiciera una nueva en un predio, propiedad del doctor Alfonso Peniche Manzano, en el exclusivo fraccionamiento Pensiones.

Ese inmueble, de acuerdo a la denuncia de Orlando Pérez Moguel, fungió como casa de campaña del PAN en las elecciones del 2012, que fueron ganadas por Renán. La casa estaba siendo remodelada por la Comuna meridana, con una inversión de medio millón de pesos.

El doctor Peniche, remarcó el denunciante, es un activista a favor de la causa panista por lo que Renán Barrera está comprometido con dicho médico, tanto que lo designó subdirector de la Salud Municipal en su administración, por lo que es evidente que se trata de un pago de favores.

Renán Barrera también dejó un legado de tráfico de influencias y compadrazgos, al entregar al simpatizante panista Filiberto Martín Trinidad  la concesión por un periodo de 10 años de la limpieza y operación de 150 paraderos de buses y 150 bicipuertos.

En 2014 la administración de Barrera Concha firmó un convenio de colaboración con la empresa “Publicidad Exterior del Sureste S.A. de C.V.”, de Trinidad Montes, otro reconocido panista que ha apoyado económicamente al PAN.

“El empresario es patrocinador constante de las campañas del PAN, y una de sus últimas aportaciónes al partido fue de 722 mil 306 pesos”, señaló el ex coordinador de los regidores, Rudy Pacheco Aguilar, quien presentó una lista de ocho empresas publicitarias que trabajan en Yucatán, Jalisco, Ciudad de México y Oaxaca, todas a nombre de Trinidad Viamontes.

El Ayuntamiento le habría otorgado de manera gratuita la concesión, a cambio de que en tiempos electorales les otorgara el 70% de los espacios en publicidad al Partido Acción Nacional, y el 30% para publicaciones propias, pero en tiempos no electorales, el empresario debe cederle el 30% de las ganancias al municipio.

El Parque de Deportes Extremos, para cuya construcción se taló una cantidad indeterminada de árboles para habilitar el espacio, fue inaugurado por Renán días antes de que acabara su administración y aseguró que bastarían 12 millones de pesos para dejarlo operando a toda su capacidad.

El proyector funciona a medias por el alto costo no contemplado, que implicaría concluir la obra. Fue una obra inconclusa que requería un presupuesto de al menos 160 millones de pesos para ser concluida.

De los 12 millones de pesos iniciales no se sabe dónde quedaron y actualmente el parque sí es de actividades extremas pero para la delincuencia, pues se trata de una obra atascada, blanco de vandalismo, tiradero de basura y refugio de hampones.

Uno de los lemas de la administración de Renán fue el de “Mérida para todos”, aunque nunca hubo acciones significativas que permitieran comprobar que en colonias populares y zonas marginadas se implementaron políticas para disminuir la brecha de la desigualdad.

Está el caso de las luminarias que costó al erario más de 600 millones de pesos.

Angélica Araujo Lara, quien precedió en el cargo a Renán, firmó con la empresa ABC Leasing un contrato de arrendamiento para colocar cerca de 82 mil luminarias de inducción magnética, en lugar de las de vapor de sodio, que funcionaban adecuadamente.

El arrendamiento de estas luminarias, de fabricación china, representó un gasto millonario, porque resultaron caras y de mala calidad.

Antes, la alcaldesa autorizó a ABC Leasing ceder los derechos de cobro al banco Santander.

Al llegar Renán a la Presidencia, sin tener  ningún acercamiento ni sostener pláticas conciliatorias con la empresa, ordenó la cancelación anticipada del contrato de arrendamiento y suspendió el pago de las luminarias.

La empresa ABC contrató los servicios del abogado Wilbert Cetina Arjona, ex titular de la Fiscalía General del Estado (FGE), quien renunció tras un escándalo de corrupción, y luego de prolongado juicio la comuna tuvo que pagar 630 millones de pesos como compensación por el mal manejo que se le dio al caso.

Pero si bien las anomalías, irregularidades y asuntos poco claros que dejaron millonarias ganancias a Renán fueron numerosas en su primera administración, lo mismo ocurrió en su segundo trienio, sólo que, en esta ocasión, lo invierte para su campaña, buscando la reelección.

Su meta principal es la reelección como alcalde este 2021, para luego participar como candidato al Gobierno del Estado en 2024 y para ello incluye actividades proselitistas en todos sus eventos para mejorar su imagen, aunque ello represente un millonario derroche de recursos.

De esa manera prepara el camino para poder llegar a la candidatura a gobernador, y de ganar la próxima contienda para volver a ocupar el cargo de edil meridano, tendrá tres años de proselitismo, aprovechando que más de la mitad de los votantes viven en esta ciudad capital y en los municipios conurbanos más grandes, como Kanasín, Umán y Progreso.

Ejemplo de sus actividades proselitistas son los paraderos del sistema público de pasajeros, ubicados en el Centro Histórico, pues, en principio, el Gobierno del Estado determinó la ubicación de los mismos, pero Renán los modificó para beneficiar a sus amigos empresarios que son quienes pueden apoyar su campaña.

A consecuencia de ello, las empresas están al borde de la quiebra, ante la notable disminución de los pasajeros, pues las personas ya no desean ir al Centro Histórico por las distancias largas que tienen que recorrer de un paradero a otro.

Por otra parte, los conductores de las diversas unidades de transporte público de pasajeros aseveraron que, ante la falta de usuarios, les han reducido su salario y prestaciones.

El pasaje disminuyó en 40 por ciento, de acuerdo con los operadores, y su sueldo decreció en 30 porcentual.

Un ejemplo que pinta de cuerpo entero la doble cara y la manera de actuar de Renán Barrera, es la marcha del 2019 de mujeres en la que exigían la despenalización del aborto y respeto a su integridad, sin más violencia de género.

Las manifestantes, durante su marcha y mitin, realizaron pintas en el monumento a Los Montejo.

En ese entonces, Renán se declaró feminista y dijo que respetaba el sentir de las mujeres y que estaba con ellas para exigir que se respetaran sus derechos.

Ese fue el discurso público, porque tras bambalinas ordenó al municipio que se presentaran sendas denuncias contra las mujeres, “por haber causado severos daños a monumentos propiedad de la nación”.

De tal suerte que tiempo después, no obstante la “empatía” de Renán Barrera por el movimiento feminista, les llegó un citatorio a varias de las mujeres para que se presentaran ante la Fiscalía y declararan en torno a una carpeta de investigación iniciada por daños a la nación.

Fabiola García Magaña, directora del Instituto de la Mujer (IMM) en Mérida, dijo que habría que entender las razones de las protestas de las mujeres e hizo un llamado a Renán Barrera para que sea congruente y retire las denuncias en contra de las feministas.

Le recordó que en 2019 declaró que estaba del lado de las causas de las mujeres y de sus legítimos esfuerzos para poner un alto total a la violencia contra la mujer.

“Ese es el doble discurso de Renán Barrera que muestra una total incongruencia en lo que dice y lo que realmente hace”, concluyó García Magaña.

 

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