InicioNacionalYUCATÁN: SE CAYÓ EL TEATRO DEL COVID

YUCATÁN: SE CAYÓ EL TEATRO DEL COVID

*El Gobierno Federal reveló la verdadera situación que prevalece en Yucatán en torno al Covid-19, por lo que se cayeron las numerosas mentiras que el Gobierno del Estado mantenía como verdades absolutas sobre los contagios

*Para el gobierno estatal, el Covid-19 apareció en la entidad el 12 de marzo de 2020, pero la SS federal demostró que la patología existe desde el 29 de febrero del mismo año, pues un meridano se infectó luego de realizar un viaje al extranjero

*A casi 16 meses de la aparición de la pandemia, hasta el momento la SSY no ha informado sobre la actualización de las cifras correspondiente, por lo que es evidente la desinformación y los engaños que imperan

Redacción/Sol Yucatán/La Opinión de México

Mérida.- La Secretaría de Salud Federal reveló la verdadera situación que prevalece en Yucatán en torno al Covid-19, por lo que se cayeron las numerosas falacias que el gobierno del Estado mantenía como verdades absolutas sobre los contagios.

Para el Ejecutivo local, el Covid-19 apareció en Yucatán el 12 de marzo de 2020, pero la Dirección General de Epidemiología de la SS federal demostró que la patología existe desde el 29 de febrero del mismo año, pues un meridano se infectó luego de realizar un viaje al extranjero.

Por ende, a casi 16 meses de la aparición de la pandemia en la entidad, hasta el momento la SSY no ha informado sobre la actualización de las cifras correspondientes, por lo que es evidente la desinformación que impera en la entidad.

De acuerdo con la versión oficial de la SSY, el máximo histórico de contagios diarios se registró el pasado sábado 12, con 295 casos confirmados, y en 20 ocasiones se han registrado casos con al menos 200 infectados.

Sin embargo, la SS federal determinó que en 26 ocasiones se han registrado al menos 200 contagiados y el máximo ocurrió el pasado 30 de julio de 2020, con 374 casos.

Incluso, la federación determinó que el máximo de 2021 ocurrió el pasado lunes 7, con 321 contagiados, la tercera más alta desde que apareció la pandemia, pues la segunda sucedió el 28 de julio de 2020, con 334 infectados.

Entre la población es notable la inconformidad de los yucatecos en contra de Vila Dosal, pues responsabilizó a los jóvenes de provocar el rebrote de la pandemia, cuando en realidad fue a consecuencia de su ambición electoral, las restricciones iniciaron al segundo día de los sufragios, cuando la problemática ya llevaba tres semanas.

El gobernador sabía que de establecer las restricciones de movilidad, afectaría mucho la imagen del Partido Acción Nacional (PAN) y cuando constató que ganó 14 de los 15 distritos locales así como tres de los cinco federales, decidió imponer las medidas correspondientes al protocolo de epidemiología.

Asimismo, el titular del Ejecutivo determinó que era necesario que Yucatán cambiara de semáforo epidemiológico, por lo que determinó en poner el amarillo, decisión que fue avalada por la SS federal.

A pesar que dio la apertura total a la actividad socioeconómica del Estado, nunca desarrolló estrategias de prevención, y mucho menos fortaleció la difusión de las medidas básicas de higiene, lo que provocó un acelerado crecimiento de la patología.

La inconformidad también prevalece entre los diversos medios de comunicación, debido al enorme favoritismo, pues se privilegia más a los que están a favor de Vila Dosal.

El gobierno del Estado cuenta con un correo electrónico oficial, denominado Prensa de Palacio de Gobierno, a través del cual se emiten invitaciones, boletines y comunicados, así como fotografías y videos, material que es enviado a todos los medios de comunicación de la Península de Yucatán.

Sin embargo, la dirección de Comunicación Social del Gobierno del Estado decidió crear el grupo de WhatsApp, denominado Prensa de Palacio de Gobierno, donde están incorporados algunos comunicadores, quienes reciben material informativo que no será enviado a través del correo electrónico, o que tardarán mucho en mandarlo.

Lo peor de todo, sólo a algunos de los integrantes de este grupo se les avisa de las actividades públicas que tiene el gobernador, principalmente cuando va a sustentar conferencias de prensa, pero la invitación se realiza 10 minutos antes de que empiece.

La situación se complica aún más, ya que sólo algunos comunicadores pueden emitir preguntas, siempre y cuando no sean comprometedoras para Vila Dosal, y cuando alguno desea formular una pregunta, de manera inmediata dan por concluido el evento.

La información polémica es muy reservada, tal el caso de la persona que falleció días después de recibir la vacuna contra Covid-19, pues sólo se informó que es el primer caso.

Aunque de manera pública se comprometió a dar detalles de la persona que perdió la vida, nunca lo hizo, por lo que se desconoce el género, edad, lugar de origen, y causas de la muerte, principalmente.

Datos interesantes

La mayoría de los récords de los municipios se registraron entre mayo y agosto de 2020, cuando se registró el mayor pico, y sólo algunas poblaciones muestran cifras significantes durante otros meses, tal el caso de Baca, Chankom, Chichimilá, Dzidzantún, Homún, Maní, Mocochá, Telchac Pueblo, Tepakán, Timucuy, Uayma y Yaxkukul.

Debido al rebrote de Covid-19 que inició en la segunda quincena de mayo, se establecerán nuevos récords en diversos municipios, y Kanasín ya lo estableció, pues en julio de 2020 se tuvo un máximo de 139 casos, y hasta el pasado sábado 12, ya se tenía 151, y es que faltaban por contabilizar los 18 días restantes.

La enfermedad tardó ocho meses para estar presente en todo el Estado, pues Mérida fue el primer municipio en donde se registró la patología, el 29 de febrero de 2020, y Dzilam de Bravo fue el 106, cuyo caso se confirmó el 8 de octubre del mismo año.

Hasta hoy, la geografía de mortalidad sólo abarca 103 poblaciones, es decir, no hay occisos originarios de Chacsinkin, Quintana Roo y Tahdziú.

De acuerdo con el panorama estatal, tan sólo en Mérida hay 27 mil 460 casos, el 64.2 por ciento, es decir, dos de cada tres casos están en la ciudad capital.

El segundo municipio que concentra el mayor número de infectados es Valladolid, con dos mil 619 casos, el 6.12 por ciento, seguido de Kanasín, con mil 237 infectados, el 2.89 porcentual.

Asimismo, Tizimín es el cuarto municipio con mayor incidencia, con mil 201 positivos, el 2.81 por ciento, y Progreso con mil 156 personas afectadas, el 2.7 porcentual.

De igual forma, en sexto lugar está Ticul, con mil 51 contagios, el 2.46 por ciento; Umán, con 991 casos, el 2.32 por ciento; Tekax, con 608 infectados, el 1.42 por ciento; Motul, con 361 positivos, el 0.84 por ciento, y Peto, con 295, el 0.69 porcentual.

En conjunto en estos 10 municipios está el 86.5 por ciento del total de casos, y el resto está distribuido en 96 municipios.

Asimismo, 11 municipios tienen menos 10 contagiados, y con nueve casos está Chacsinkin y Kantunil, seguido de Dzoncahuic, Sanahcat, y Telchac Puerto, con ocho infectados.

De igual forma, con siete positivos está Quintana Roo y Tekal con seis casos está Dzilam de Bravo; con cinco está Tahdziú, mientras que con cuatro está Mayapán, y con tres está Cantamayec.

Desde hace más de cinco meses, dicho padecimiento está ausente en cinco municipios, específicamente, Cantamayec, Chikindzonot, Quintana Roo, Sudzal y Telchac Puerto.

Defunciones

En la entidad hay cuatro mil 325 defunciones, distribuidos a lo largo de 435 días, cuyo récord diario de mortalidad, de 34 occisos, se estableció el pasado 22 de julio de 2020.

En nueve ocasiones, el saldo fue blanco, específicamente, ningún occiso ocurrió en ocho días de abril de 2020 (el 4, 5, 8, 9, 11, 12, 14 y el 18), así como el 7 de noviembre del mismo año, incluso, éste último día, fue la primera vez que los tres estados que conforman la Península de Yucatán coincidían en registraban una incidencia nula simultánea.

La tasa de letalidad del Estado es del 10.11 por ciento, con respecto al total de casos registrados, y cuyo índice de mortalidad es de 186.35 casos por cada 100 mil habitantes.

Del total de las víctimas de la pandemia registrado en la entidad, 800 carecían de antecedentes de enfermedades, el 18.5 por ciento, mientras que tres mil 525 tuvo al menos una comorbilidad.

Incluso, en la entidad sólo una persona ha tenido seis comorbilidades simultáneas, un masculino de 67 años de edad, quien tenía hipertensión arterial sistémica, diabetes, obesidad, asma, tabaquismo y Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC).

Al menos en Yucatán, los dos principales elementos que complican el estado de salud de un paciente con Covid-19 son la diabetes y la hipertensión, seguido de la obesidad y la insuficiencia renal crónica, entre otras patologías crónico-degenerativas.

Asimismo, en cuanto al género de los fallecidos en el Estado, la SSY informó que dos mil 666 son hombres, el 61.6 por ciento, y mil 659 mujeres, el 38.4 porcentual. El rango de edad es de un mes a 99 años.

Del total de difuntos registrados en el Estado, víctimas del Covid-19, fueron mil 889 los que perdieron la vida en edad productiva, de 15 a 64 años de edad, el 43.9 por ciento.

En cuanto a la geografía de mortalidad, son 12 los municipios cuyo índice de mortalidad es superior al uno por ciento, de los cuales, son cuatro los que tienen más de 100 casos.

Tan sólo en Mérida hay dos mil 394 occisos, el 55.35 por ciento; Valladolid, con 161 defunciones, el 3.72 por ciento; Kanasín, con 114 finados, el 2.64 por ciento; Umán, con 112 fallecidos, el 2.59 por ciento, y Progreso, con 99 extintos, el 2.29 porcentual.

Asimismo, Ticul con 87 muertos, el 2.01 por ciento; Motul, con 85 decesos, el 1.96 por ciento; Tizimín, con 84 fallecimientos, el 1.94 por ciento; Izamal, con 57 casos, el 1.32 por ciento; Tekax, con 55 lamentables pérdidas, el 1.27 porcentual.

En estos 10 municipios se concentra el 75.1 por ciento del total de defunciones registradas de 2020 a la fecha, es decir, tres de cada cuatro.

Asimismo, son 12 los municipios con una tasa de mortalidad superior al uno por ciento, pues hay que anexar a Hunucmá, con 50 occisos, el 1.15 por ciento, y Acanceh, con 48 casos, el 1.11 porcentual.

De igual forma, tras la aparición de la pandemia en la entidad, el 96.88 por ciento de los fallecidos eran originarios de la entidad

Es decir, del total de defunciones, 135 son foráneos, el 3.17 por ciento, y aunque la mayoría de los casos son de Campeche y Quintana Roo, también hay de Chiapas, Ciudad de México, Durango, Estado de México, Jalisco, Puebla, Tabasco y Veracruz, entre otros estados del país.

Mentiras

Las defunciones por Covid-19 perseguirán por siempre al gobernador Mauricio Vila Dosal, quien prefirió el triunfo del Partido Acción Nacional (PAN) en lugar de la salud de los yucatecos, ya que en todo momento divulga mentiras y fomenta la desinformación.

Asimismo, a lo largo de la pandemia prevalecieron las mentiras y a cada instante se ocultó la información de la real situación del impacto de Covid-19, pues las cifra que a diario ofrecían eran parciales y nunca se dio un balance de la situación de Yucatán ni de los 106 municipios.

Lo peor de todo, en lugar de aceptar sus errores así como de proponer estrategias de prevención, responsabilizó a los jóvenes de provocar que nuevamente se disparara la enfermedad.

Ante la actitud que tomó el titular del Ejecutivo, que costó la vida de más de cuatro mil 300 personas, bien merece una denuncia penal en su contra, ante la desidia que tomó tras la aparición en el Estado de la letal patología de rápida transmisión.

Sobre todo, por ser el causante del rebrote de Covid-19 en Yucatán, pues a pesar de tener la información correspondiente no cumplió con los protocolos epidemiológicos establecidos para evitar la propagación de la pandemia.

Es decir, prefirió la continuidad de las campañas electorales en lugar de la restricción de la movilidad, pues había destinado millones de pesos a favor de su partido, y los resultados fueron totalmente favorables, dado que ya tiene el dominio sobre el poder Legislativo y el Judicial.

Debido a que sabía de la grave situación epidemiológica que prevalecía en Yucatán, inmediatamente después de las elecciones aplicó tres medidas de restricción, lo que en breve representará la pérdida de miles de empleos ante el cierre de empresas.

A Vila Dosal le interesaron los votos, en lugar de hablar con la verdad, la cual hubiera permitido que la gente esté prevenida, pero ante la desinformación, los yucatecos se confiaron y hoy se sufren las consecuencias.

Es decir, los yucatecos pagan con su vida la desidia de Vila Dosal y la ineptitud del secretario de Salud de Yucatán (SSY), Mauricio Sauri Vivas.

   

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