InicioReportajes EspecialesZETAS: ¿EN EXTINCIÓN? 

ZETAS: ¿EN EXTINCIÓN? 

*Después de una larga etapa de violencia y agitación en el norte del país, este grupo criminal, de acuerdo con fuentes oficiales, parece estar en declive, pero no es así: A pesar de las bajas que ha sufrido el ex brazo armado del Cártel del Golfo se mantiene de pie en los territorios que domina

Ricardo Ravelo/Sol Quintana Roo/Sol Yucatán/La Opinión de México

(Primera de tres partes)

Ciudad de México.- Después de una larga etapa de violencia y agitación en el norte del país, provocada por las arremetidas del cártel de Los Zetas, este grupo criminal, de acuerdo con fuentes oficiales, parece estar en declive, pero no es así: A pesar de las bajas que ha sufrido el ex brazo armado del Cártel del Golfo se mantiene de pie en los territorios que domina.

Entre los años 2012 y 2015, el cártel de Los Zetas parecía casi extinguido, o bien debilitado por la muerte de su fundador –Heriberto Lazcano Lazcano, El Lazca –cuyo deceso todavía sigue envuelto en un misterio porque no fueron despejadas las dudas que surgieron luego de que un grupo armado robó su cadáver o el que, según las autoridades, era su cuerpo.

A fin de despejar las sospechas de una posible maquinación para hacerlo pasar por muerto –algo que rememoró el caso de Amado Carrillo Fuentes, El Señor de los Cielos, de quien se afirma que sigue vivo y que radica en Rusia –la Secretaría de Marina ofreció hacer público los exámenes de ADN que le practicaron al cuerpo después de que fue rescatado, así como a sus familiares, pero extrañamente los exámenes no fueron revelados y, así, el caso se lo tragó el silencio.

Desde octubre de 2012 –cuando presuntamente fue abatido por efectivos de la Marina en un campo de Beisbol de Sabinas, Coahuila –hasta la fecha, nada se sabe de Heriberto Lazcano.

Y como siempre ocurre con estos personajes, Heriberto Lazcano se volvió leyenda. Respecto de su paradero circulan varias versiones: que vive en Apan, Hidalgo; que lo tiene recluido el Ejército; que lo volvieron testigo protegido en Estados Unidos para cooperar con información; que le cambiaron la fisonomía (casualmente cuando la Marina presentó su cuerpo y nadie lo reconocía como el que en vida fue jefe de Los Zetas); que sigue operando el narcotráfico con otro rostro y nombre…

Lo cierto es que tras su desaparición –o muerte oficial –el cártel de Los Zetas entró en una etapa de crisis estructural, pues otros grupos se abalanzaron en busca del liderazgo y no escatimaron en balas para lograrlo.

La disputa interna se agudizó todavía más un año después de la presunta muerte de El Lazca, cuando en Nuevo León fue aprehendido Miguel Ángel Treviño Morales, El Z-40, uno de Los Zetas fundadores que, por cierto, no era de extracción militar.

Con la caída de éste último se mantuvo el equilibrio por un corto tiempo, al menos en una ala del cártel, pero después la violencia se desbordó porque en Estados Unidos la Drug Enforcement Administration (DEA) asestó un golpe espectacular a Los Zetas con la captura de Omar Treviño Morales, el Z-42, quien había estructurado una amplia red de lavado de dinero que alcanzó a un empresario veracruzano –Francisco Colorado Cessa, Pancho Colorado –y que utilizaba como instrumento la compra de caballos de carrera y la organización de justas en carriles clandestinos.

Se cuenta que Pancho Colorado, por ejemplo, a la sazón un próspero empresario contratista de Pemex, solía apostar hasta tres millones de dólares en las carreras donde participaban sus caballos. Y entre los propios caballerangos del empresario se conoce la historia de que en una ocasión apostó una suma descomunal con Ismael El Mayo Zambada, actual jefe del cártel de Sinaloa.

Perseguido por sus enemigos y por las autoridades estadunidenses, Colorado Cessa se entregó a la justicia en San Antonio, Texas; fue encarcelado y sentenciado a 20 años de prisión. Hace un año murió en la cárcel donde estaba recluido: sufrió un infarto fulminante.

Más leído
HOY ESCRIBE
Relacionados